La
soberanía de Cuba debe ser respetada
A raíz de la comunicación de Fidel
Castro sobre su estado de salud y la
delegación provisional de sus cargos,
altos funcionarios estadounidenses han
formulado declaraciones cada vez más
explícitas acerca del futuro inmediato
de Cuba. El secretario de Comercio,
Carlos Gutiérrez, opinó que "llegó el
momento de una verdadera transición
hacia una verdadera democracia" y el
vocero de la Casa Blanca, Tony Show,
dijo que su Gobierno está "listo y
ansioso para otorgar asistencia
humanitaria, económica y de otra
naturaleza al pueblo de Cuba", lo que
acaba de ser reiterado por el Presidente
Bush.
Ya la "Comisión para una Cuba libre",
presidida por la secretaria de Estado,
Condoleezza Rice, había destacado en un
informe a mediados de junio "la urgencia
de trabajar hoy para garantizar que la
estrategia de sucesión del régimen de
Castro no tenga éxito" y el presidente
Bush señaló que este documento
"demuestra que estamos trabajando
activamente por un cambio en Cuba, no
simplemente esperando a qué ocurra". El
Departamento de Estado ha subrayado que
el plan incluye medidas que permanecerán
secretas "por razones de seguridad
nacional" y para asegurar su "efectiva
realización".
No es difícil imaginar el carácter de
tales medidas y de la "asistencia"
anunciada si se tiene en cuenta la
militarización de la política exterior
de la actual Administración
estadounidense y su actuación en Iraq.
Ante esta amenaza creciente contra la
integridad de una nación, la paz y la
seguridad en América Latina y el mundo,
los abajo firmantes exigimos que el
Gobierno de los Estados Unidos respete
la soberanía de Cuba. Debemos impedir a
toda costa una nueva agresión.
Para adherirse: www.porcuba.org,
soberania@porcuba.org