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EE.UU. arrecia
agresión
radioelectrónica contra Cuba
• Un total de 2 267 horas con 10
minutos semanales fueron transmitidas el pasado
septiembre por ondas radiales y la mal llamada
Televisión Martí • Emplea una aeronave militar
(EC-130J) que ha formado parte de las acciones
guerreristas en Vietnam, Afganistán e Iraq para
enviar estas señales, las cuales
interfieren
frecuencias y canales usados por la Isla
POR LILLIAM RIERA —de Granma Internacional—
EN flagrante violación del
reglamento de la Unión Internacional de
Telecomunicaciones (UIT) y de otros convenios
internacionales, EE.UU. no sólo ha continuado sino
que ha aumentado la emisión hacia Cuba de
información subversiva por ondas radiales y
televisivas que interfieren frecuencias y canales
usados por la Isla para sus transmisiones, denunció
Carlos Martínez Albuerne, director general de la
Agencia de Control y Supervisión del Ministerio de
la Informática y las Comunicaciones (MIC).
Albuerne informó que el pasado
septiembre transmitieron un total de 2 267 horas con
10 minutos semanales por ondas cortas, medias,
frecuencia modulada (FM) y la mal llamada Televisión
Martí.
El directivo del MIC señaló
que esa “agresión” forma parte de la política
implementada por EE.UU. para derrocar a la
Revolución Cubana y que las diversas
administraciones que han pasado por la Casa Blanca,
tanto demócratas como republicanas, le han dado
continuidad.
Recordó que los orígenes de
dicha política se remontan a los primeros años del
triunfo revolucionario, cuando Radio Swan (mayo
1960-septiembre de 1961) fue utilizada para dar
apoyo a la invasión mercenaria por Playa Girón, en
abril de 1961, derrotada en menos de 72 horas por
los cubanos. En su libro Guerra Psicológica sobre
Cuba, Jon Elliston reconoce que esta emisora
llevó a cabo una guerra psicológica contra la
población cubana.
LA ADMINISTRACION DE
BUSH: “LA MAS AGRESIVA”
El directivo, sin embargo, no
vaciló en calificar a la actual administración
republicana de George W. Bush como “la más agresiva”
en este sentido, que no reparó en utilizar un avión
de las Fuerzas Armadas estadounidenses (EC-130J)
para enviar las señales de radio y televisión
anticubanas, desde una altura de entre 6 mil-7 mil
metros y utilizar para ello un potente transmisor de
10 kilos.
Es significativo, además, que
el EC-130J, perteneciente al Comando de la Guardia
para Guerra Psicológica, con base en Pennsylvania,
EE.UU., realizara su primera transmisión el 20 de
mayo del 2003, coincidiendo con el 101 aniversario
del nacimiento de la república neocolonial bajo la
égida de Washington.
En su discurso
del 26 de Julio de este año, en La Habana, el
presidente Fidel Castro se refirió a estas emisiones
que interfieren transmisiones cubanas y alertó sobre
lo peligroso de la provocación por el carácter
militar de la aeronave utilizada, la cual ha formado
parte de las acciones guerreristas norteamericanas
en Vietnam, Afganistán e Iraq, según indicó.
Fidel señaló
en esa ocasión que los representantes que apoyan la
política del Gobierno de Bush presentaron este año
al Congreso un proyecto de Ley por el que se
destinarían para transmisiones contra Cuba 37
millones 931 000 dólares para el año fiscal 2006, y
29 931 000 dólares para el año fiscal 2007, con el
propósito incluido, según el texto, de "la compra,
alquiler, construcción y mejoramiento de las
instalaciones de recepción y transmisión de radio y
televisión, y para la compra, arrendamiento e
instalación del equipamiento necesario, incluidos
aviones, para la recepción y transmisión de radio y
televisión".
Dijo que se ha
hablado incluso de que pudieran adquirir aviones del
tipo Boeing, con tecnología similar a la del
EC-130J, para realizar las transmisiones futuras
contra Cuba, y se prevén además recursos financieros
para adquirir tiempos de transmisión en estaciones
de radiodifusión en países del área cercanos al
nuestro.
Cuba ha
denunciado estas agresiones radioelectrónicas de
manera pública y en la ONU.
ALIENTO A LA EMIGRACION ILEGAL Y LA DESOBEDIENCIA
CIVIL
El pasado 14
de octubre, Rodrigo Malmierca, representante de la
Isla ante las Naciones Unidas, destacó que esas
transmisiones tienen como propósito “alentar la
emigración ilegal, incitar a la desobediencia civil
y tergiversar la realidad cubana de manera
malintencionada y burda”.
Albuerne
refirió que tal denuncia también se ha elevado a la
UIT (1989, 1990, 1991, 1992, 1994, 1997 y 2003),
además de que cada vuelo del EC-130J ha sido
reportado a la Oficina de Radiocomunicaciones de ese
organismo internacional.
El directivo
del MIC explicó que la Isla argumenta su reclamación
en base a lo reglamentado por la Constitución de la
UIT en artículos como el 23, fundamentalmente su
numeral 23.3, donde se indica que la radiodifusión
no debe dirigirse hacia otro territorio sino
garantizar un servicio nacional de buena calidad
dentro de los límites del país de que se trate.
En base a
disposiciones de la UIT, el tema de la agresión
radioelectrónica contra Cuba ha sido tratado por la
Junta del Reglamento de Radiocomunicaciones en las
conferencias 34, 35, 36, 37 y 38 de los años 2004 y
2005.
En la última
de esas conferencias se le señaló a la
Administración estadounidense que debe resolver la
interferencia perjudicial a los servicios cubanos
provocados por los vuelos del EC-130J.
EE.UU., sin
embargo, ha ignorado tal acuerdo y se ha dedicado a
mentir.
Según
Albuerne, no tienen reparos en afirmar que
desconocían la interferencia que estaban provocando
(algo que les ha sido notificado no sólo por Cuba
sino también por la Junta de la UIT) y que las
estaciones cubanas no están en servicio cuando ellos
operan el dirigible y el avión, lo cual es falso.
Para el
directivo del MIC no hay dudas de que es una muestra
más de la política de fuerza de esta Administración,
donde existe un total desprecio por los dictámenes
de los organismos internacionales y donde se ignora
que el empleo de las tecnologías radioelectrónicas
es con fines pacíficos y de cooperación entre los
estados y no para la guerra. |