CLUB DE LOS 120
AÑOS
El ataque al corazón no se puede
tomar a la ligera
POR
JOAQUIN ORAMAS
YA sea por deficiencias de los sistemas de salud o
por descuidos personales y familiares, muchas
personas en el mundo con alta presión arterial y
otros problemas que afectan al corazón, no están
recibiendo la atención recomendada para su dolencia.
Según especialistas, los patrones actuales para el
tratamiento de la hipertensión en pacientes de 80
años o más comprobaron esta deficiencia en distintos
grupos de riesgo. Respecto a esa situación deben
estar atentos igualmente los familiares de los
adultos mayores.
Aunque la hipertensión y el tratamiento con
medicamento aumentan con la edad, las tasas de
control fueron considerablemente menores en personas
mayores, especialmente en mujeres, determinaron
investigadores.
Existe una fuerte evidencia avalada por ensayos
clínicos de que los pacientes mayores podrían
reducir el riesgo de apoplejía y ataque cardiaco si
mantienen bajo control la presión arterial. También
consideran que incluso los casos con prehipertensión
e hipertensión moderada pueden beneficiarse si la
reducen.
Un ataque al corazón es un evento que no se puede
tomar a la ligera, ya que reviste gravedad. Sin
embargo, después de sufrirlo muchas personas pueden
regresar a trabajar y hacer las actividades en unos
meses. Siempre que sigan las indicaciones del
especialista.
Otros en cambio tendrán que limitar su actividad si
el músculo cardíaco ha quedado lesionado. La
cantidad de actividad que puede hacer depende mucho
de las condiciones en que se encuentra el corazón.
Mientras sana estará mejor preparado para empezar a
moverse con normalidad.
Siempre que lo determine el médico, el ejercicio es
beneficioso para los que han sufrido un ataque
cardiovascular, dado que puede fortalecer los
músculos del corazón y hacer que se sienta más
enérgico y controlar su salud. Ayuda, asimismo, a
reducir y mantener bajo el peso corporal, al igual
que la presión de la sangre y los niveles de
colesterol.
Con la aprobación y supervisión médica, una vez que
la persona afectada haya pasado satisfactoriamente
el período temprano de recuperación, le enseñarán
sus límites de actividad y a no sobrepasarlos para
evitar daños.
Durante el estudio monitorearán el corazón mientras
el paciente camina en una máquina de ejercicios o
cinta para caminar-correr. Posteriormente, el
facultativo diseñará un plan de ejercicios
especialmente de acuerdo con las posibilidades y
requerimientos del caso, basándose en los
resultados.
El médico puede sugerir que empiece un plan de
rehabilitación supervisado por un especialista en
ejercicios físicos. Con el tiempo, el paciente lo
haría por sí mismo.
Muchos pacientes
pueden regresar a trabajar entre 1 y 3 meses
después de sufrir un ataque al corazón, luego de
estudios médicos. Puede que necesite cambiar de
trabajo o hacer cambios en la manera de realizarlo.
Comenzaría lentamente para gradualmente aumentar la
intensidad, según indique el galeno.
Hay algo que no
podemos olvidar cuando el enfermo regresa a la
normalidad. Existen factores que pueden
predisponerlo a sufrir otro evento cardiaco, tales
como el sobrepeso, falta de actividad física, altos
niveles de colesterol y de azúcar, en el caso de los
diabéticos, descontrol en la presión arterial, entre
otros, que requieren de cuidados y moderación.
Todos tienen solución. Así que confíe y cumpla las
indicaciones del médico, recurriendo a la fuerza de
voluntad y deseos en ganar bienestar para prolongar
la vida con calidad.
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