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Nada detendrá a esta Revolución Socialista dispuesta
a lograr la real igualdad
María Julia Mayoral y
Orfilio Peláez
ma.julia@granma.cip.cu
Tenemos un
arsenal de medidas; tenemos un millón de fórmulas en
el afán de lograr una verdadera distribución
equitativa, afirmó ayer el Presidente Fidel Castro,
al participar en la Mesa Redonda Informativa que
consideró la importancia de las nuevas tarifas
eléctricas, de los incrementos salariales y en los
pagos por seguridad y asistencia sociales.
Este
es un momento decisivo para la Revolución, para la
historia del país, y las medidas recién anunciadas
había que ponerlas en "una sola píldora", señaló
Fidel.
El decreto-ley,
dijo, es un decreto-proclama: en su contenido se
incluyen cuestiones no solo medulares en la vida
nacional, sino también en el orden internacional.
Quizás, somos el primero y único país en entrar
desde hace algún tiempo en el cuestionamiento
público de los riesgos que corre la humanidad debido
al derroche de petróleo, cuando se van agotando las
reservas probadas y probables de ese recurso natural
no renovable, y se hace impostergable cambiar los
actuales patrones de consumo capitalista.
Dichas
decisiones, aseguró, tenían que adoptarse con
rapidez, antes de culminar el año, pues forman parte
de un programa integral de la Revolución, cuyo
avance no puede detenerse por ninguna causa.
En
opinión del Presidente cubano, quizás muchos no
puedan valorar por qué las nuevas medidas, luego de
un año en estudio, fueron presentadas como un todo,
de una sola vez; pero ello responde también a que la
Revolución no puede regalar información a los
enemigos, algunos de los cuales son muy poderosos.
Están incluidas
en un Decreto, aclaró, porque desde el punto de
vista legal, solo una norma jurídica de ese alcance
podía modificar cuestiones tan sensibles como las
tarifas eléctricas aplicadas a la población.
El documento,
precisó, es fruto del trabajo colegiado, con la
participación de los correspondientes organismos de
la Administración Central del Estado.
También con
estas últimas medidas, precisó, se avanza en el
establecimiento de un sistema salarial coherente e
integral; aunque todavía será necesario perfeccionar
aspectos como el otorgamiento del estímulo en
divisas. Su contenido refuerza el principio de
distribución socialista "de cada cual según su
capacidad, a cada cual según su trabajo"; no echa
para atrás ninguna de las medidas puestas en
práctica anteriormente, y mejora las concepciones
del estímulo en las empresas en Perfeccionamiento
Empresarial.
Fidel
recordó que en los salarios, las pensiones y las
prestaciones de la Asistencia Social ya se habían
producido aumentos en meses anteriores y era
impostergable dar continuidad a ese proceso, que
abarca a todos los sectores del país desde el punto
de vista salarial.
El incremento
de las tarifas eléctricas, opinó, es una pequeña
parte en el alcance del texto, y tal vez inofensiva
en dependencia de quienes sean los que más gasten o
de cómo las personas obtienen los recursos para
pagar la electricidad.
Debemos ser
suficientemente valientes para aumentar esos
precios, porque buscamos el ahorro, el desestímulo a
los mayores gastadores, como parte de las bases que
deben sustentar los planes presentes y futuros de la
nación. Si hay algún asustado con la medida, no es
por gusto, y es lamentable, porque deberíamos ver
con satisfacción cómo la nación se esfuerza por
asegurar su desarrollo con más justicia social,
ponderó.
Esta es una
Revolución Socialista que se plantea una real
igualdad, no conocida hasta ahora en la relativa
breve historia de la humanidad durante los últimos 4
000 a 5 000 años, ratificó.
AMENAZAS
PARA LA HUMANIDAD
Como uno de los
problemas más graves, serios y peligrosos del mundo
de hoy consideró Fidel el agotamiento acelerado de
las reservas petroleras en el planeta y su empleo
irracional. Para asegurar esa materia prima,
recordó, han habido guerras como la desatada contra
Iraq y el imperialismo trabajó mucho por la
desintegración de la Unión Soviética con el
propósito de apoderarse de sus grandes yacimientos.
Estamos
en la fase superior del imperialismo: el imperio
globalizado, el cual no solo desata conflictos
bélicos para extender su dominio, también tiene
entre 200 y 300 bases militares diseminadas por todo
el planeta, incluida la mantenida ilegalmente en
Guantánamo, donde cometen actos horribles, torturas
groseras, más brutales que los crímenes ejecutados
aquí por Machado y Batista, y en otras naciones
latinoamericanas por dictadores como Pinochet y
Somoza.
Este
imperialismo en su fase final quiere convertir su
poder en planetario; así que estamos ante peligros
que nos conciernen a todos; seamos realistas, veamos
las cosas como son, enfatizó.
Hay tragedias y
hasta guerras por el petróleo, y cuando me pregunto
si la humanidad será capaz de sobrevivir, pienso en
cuestiones como estas, pues se han acumulado muchas
contradicciones y riesgos. Ahora mismo, ilustró, el
imperialismo quiere obligar a Irán a quemar todo su
gas y todo su petróleo, al tratar de impedirle el
uso de la energía nuclear para generar electricidad.
Francia,
ejemplificó, obtiene casi el 80% de su electricidad
a partir del combustible nuclear, lo cual ha
ocurrido después de la crisis petrolera de los años
setenta, cuando los precios del hidrocarburo
aumentaron de manera vertiginosa hasta llegar a casi
45 dólares por barril en 1975, cifra que hoy se ha
rebasado con creces para superar los 50 dólares.
El mundo
necesita, recalcó, un cambio radical en la
concepción de la producción eléctrica, un cambio
total como el que estamos haciendo ahora en Cuba;
pero no nos interesa convencer a nadie sobre las
transformaciones iniciadas; los hechos lo irán
demostrando.
MENTIRAS
DIFUNDIDAS POR LA PRENSA EXTRANJERA
Nuevamente las
decisiones del Gobierno cubano para mejorar las
condiciones de vida de la población son objeto de
tergiversaciones por parte de agencias
internacionales de noticias. Han vuelto a comparar
los aumentos salariales, en las jubilaciones y las
prestaciones de la asistencia social con su supuesta
equivalencia en dólares estadounidenses.
Es una gran
mentira decir que el salario del cubano equivale a
10 dólares; es una afirmación, cuando menos,
capciosa, pues desconoce que los ciudadanos en este
país reciben servicios de salud y educación
totalmente gratuitos, los alimentos de la canasta
básica, la electricidad, los medicamentos... se
venden a precios altamente subsidiados por el
Estado. En tanto, resultan igualmente módicos los
cobros por visitar los museos, asistir a funciones
de teatro de la más alta calidad y disfrutar de las
competencias deportivas, refirió Fidel.
También los
cubanos disponen de una televisión gratuita sin los
abrumadores anuncios comerciales, y hasta los
productos que hoy se venden por la libreta de manera
adicional como las dos libras de arroz y los
frijoles, pese a ser un poco más caros, continúan
respaldados por el subsidio estatal.
Somos, además,
un país libre, que en todas partes —en la ONU y en
cualquier otra tribuna internacional— defiende sus
principios con entereza; y es capaz de ayudar a
muchos pueblos, como no podrían hacerlo ni el
imperio ni Europa en su conjunto, advirtió Fidel.
Solamente por
medio de la Operación Milagro, ejemplificó, se harán
este año cerca de 200 000 operaciones de la vista a
pacientes latinoamericanos, gracias al montaje de 24
centros oftalmológicos con los más modernos equipos.
Quien reciba
aquí un dólar de remesa, comparó, puede comprar 150
kiloWatt/hora y si gasta 300, puede pagarlos con
apenas dos dólares. En el caso del gas licuado, con
solo un dólar pueden adquirirse tres botellones.
De Cuba,
comentó, se escriben mentiras todos los días, con
toda intención, pues quieren dar la idea de que este
es un país miserable, donde la gente gana apenas 10
dólares. La nuestra, consideró, es la lucha por la
liberación de la injusticia, de los saqueos y las
mentiras. Ningún otro país del mundo, indicó, ha
podido elevar los ingresos reales de sus ciudadanos
como lo hemos hecho aquí en solo un año.
Además,
mediante el dinero es imposible apreciar el valor de
vivir sin mentiras, con dignidad, educación,
seguridad..., con una mortalidad infantil inferior a
seis por cada mil nacidos vivos y una esperanza de
vida que ya rebasa los 72 años de edad.
MALES QUE
DEBEMOS COMBATIR
Fidel reconoció
que todavía en nuestro país hay personas que quieren
seguir viviendo sin trabajar, a costa de los demás.
Bien sabemos, dijo, que hoy existe una nueva clase,
en virtud de los fenómenos que ha tenido que
atravesar la Revolución, sobre todo en los años de
periodo especial, cuando el bloqueo yanki se hizo
más duro y habían desaparecido las relaciones
económicas con la Unión Soviética.
No hay que
tener miedo a decir los problemas, recalcó. No hay
cultura económica en nuestro país: la gente no sabe
de dónde sale el dinero; no se comprende que el
aumento de salario sin contrapartida en bienes y
servicios no valdría nada; y ahora es cuando estamos
en condiciones de hacerlo, con un peso revaluado,
que mantiene su correlación con el peso cubano
convertible, aunque todavía el dólar conserve una
capacidad de compra elevada e intolerable, apreció.
Muchos de
nuestros cuadros, reconoció, tampoco tienen cultura
económica, y nuestra población, por las propias
características del proceso revolucionario, lo que
más ha desarrollado es la cultura del reparto, del
que está en derecho de recibir.
Este país,
dijo, ha estado lleno de locuras burocráticas, de
despilfarros como sucedió en los años en que
recibíamos de la URSS 14 millones de toneladas
anuales de petróleo. Situaciones como esas ayudan a
entender la compleja tarea enfrentada por el Partido
y el Gobierno cuando nos quedamos sin nada, al
inicio del periodo especial, en un territorio donde
estaban electrificadas el 95% de las viviendas, y
había que mantener el transporte, hospitales,
escuelas, industrias; a la gente vestida y calzada.
No solo con
fiscales y jueces, ratificó, vamos a resolver los
problemas; males masificados se combaten con masas
de combatientes limpios como los Trabajadores
Sociales, a los cuales se unirá otra tremenda
fuerza: los estudiantes universitarios.
Afirmó que
ninguna otra sociedad en la historia avanzó tan
rápido en el camino de eliminar las desigualdades
sociales y ofrecer justicia, equidad y mejores
condiciones de vida para todos los ciudadanos, como
lo ha hecho Cuba en los últimos tiempos.
Aunque estamos
todavía distantes de aplicar en toda su extensión el
principio de distribución socialista, los nuevos
incrementos de salarios forman parte de los
esfuerzos por convertir a estos en el principal
estímulo material que reciba cada persona por su
aporte a la sociedad, opinó el Presidente de los
Consejos de Estado y de Ministros.
Veo una
garantía en los valores de los jóvenes, en la
universalización de los conocimientos, en el capital
humano que hemos creado, sin duda nuestra mayor
riqueza, y por eso puedo asegurar con absoluta
certeza que esta batalla contra el despilfarro, los
robos, el desvío de recursos y otros vicios
generalizados la tenemos ganada de antemano, afirmó.
Son las masas
organizadas, las ideas, el apoyo del pueblo lo que
nos da la confianza en la victoria, y si hemos dicho
que la Revolución hoy es invulnerable en el plano
militar, y busca la invulnerabilidad económica,
aseguraremos también su invulnerabilidad política
garantizando que las nuevas generaciones sean
mejores que nosotros, más capaces que nosotros,
sentenció.
El Presidente
cubano dijo de manera metafórica que hemos trabajado
muy duro en la subida de la Cordillera del Himalaya,
sin descansar un solo minuto en todos los años del
periodo especial, multiplicando los esfuerzos y
ahora vemos los primeros frutos, tenemos la
seguridad de cómo estamos haciendo las cosas, y les
podemos decir a nuestros compatriotas que no se
preocupen por nada, pues todos serán beneficiados y
solo una guerra, ni siquiera los ciclones, podrán
pararnos.
PELDAÑOS
HACIA EL AHORRO
Tras comentar
que de manera milagrosa el país no cayó en la Fosa
de Bartlet con la desaparición de la URSS y el campo
socialista al dejar de recibir materias primas,
maquinarias, millones de toneladas de combustible y
otros recursos, Fidel informó que a partir del
venidero 15 de diciembre la provincia de Pinar del
Río tendrá un nuevo esquema de generación de
electricidad que le permitirá disponer por sí misma
de esa energía si no pudiera recibirla del sistema
nacional, y asegurar en caso de desastres naturales
u otras contingencias la vitalidad de los
principales centros, puntos de evacuación y
objetivos estratégicos.
Podrá venir un
huracán intenso, romperse o reventar la
termoeléctrica Antonio Guiteras, y no habrá apagones
en Pinar del Río.
Afirmó que
mediante el empleo de equipos más eficientes, el uso
de nuevas tecnologías, la instalación de 14 a 15
millones de bombillos ahorradores en todo el país y
otras medidas, entre diciembre del 2005 y diciembre
del 2006 a nivel nacional será posible ahorrar el
70% de la energía eléctrica que gastamos hoy.
Fidel se
refirió también a la meritoria labor desarrollada
por los trabajadores sociales en el combate contra
el robo de combustible en los servicentros, pues
ahora estos están vendiendo el doble y en no pocos
casos más del doble de lo que recaudaban antes de
que esta fuerza asumiera dicha tarea, es decir allí
se robaba el doble y más del doble de lo que vendían
en pesos convertibles.
Como parte de
la batida contra ese flagelo que ocasiona
millonarias pérdidas a la economía, el Jefe de la
Revolución aseguró que el próximo 7 de diciembre
celebraremos el aniversario de la muerte en combate
de Antonio Maceo sin que quede uno solo de esos
servicentros "privados" que surgieron por el
descontrol y el desvío de combustible.
El relajo se
acabará definitivamente y por este concepto el país
ahorrará entre 140 y 150 millones de dólares más y
todos esos recursos seguirán destinándose a mejorar
la calidad de vida del pueblo en todos los aspectos,
sentenció Fidel.
En
contraposición a los esfuerzos de Cuba en el ahorro
de energía, fustigó los irracionales patrones de
consumo de petróleo de Estados Unidos.
Retomando el
tema de velar por desarrollar una conciencia
económica en la población, el máximo líder de la
Revolución informó sobre un reciente estudio
realizado por los trabajadores sociales en el
municipio de Arroyo Naranjo, donde fueron visitadas
más de 58 000 viviendas.
De acuerdo con
los datos recogidos, se detectó la existencia de 35
000 refrigeradores gastadores con un consumo de 180
a 200 kiloWatts, 55 000 ventiladores rudimentarios y
unos 7 000 televisores altamente gastadores.
Al respecto,
Enrique Gómez Cabezas, del Buró Nacional de la UJC,
informó que en ese territorio se han sustituido poco
más de 138 000 bombillos incandescentes y restan por
cambiar otros 22 000.
Hasta el
presente, precisó el dirigente juvenil, la cifra de
bombillos ahorradores puestos en la capital suman
más de un millón 70 000.
En los minutos
finales de la Mesa Redonda Informativa los
panelistas y Fidel reiteraron la importancia de las
medidas puestas en práctica para estimular el ahorro
de energía y dar pasos más sólidos en la dirección
de construir una sociedad donde cada trabajador
pueda vivir decorosamente de su salario.
Al intercambio
asistieron Carlos Lage, secretario del Comité
Ejecutivo del Consejo de Ministros, Yadira García y
Alfredo Morales, ministros de la Industria Básica y
de Trabajo y Seguridad Social, respectivamente,
entre otros dirigentes y jóvenes incorporados a los
diferentes programas de la Revolución. |