CLUB
DE LOS 120 AÑOS
Palpitaciones del corazón y sus
lecturas
POR
JOAQUIN ORAMAS
LAS
palpitaciones representan uno de los síntomas más
frecuentes en la práctica médica, por el temor
generalizado de que se trate de una enfermedad
cardíaca. En muchos casos resulta una falsa alarma,
pero cuando ocurren siempre hay que vigilarlos,
particularmente a los adultos de la llamada tercera
edad, quienes en tal situación deben ver al
facultativo con mayor rapidez. Hay que pensar que
puede ser una falsa alarma, pero igualmente
estaríamos ante el anuncio de alguna complicación
orgánica.
Debemos
estar alertas sobre palpitaciones que se originan
por efectos secundarios de algún medicamento,
también por hipoglicemia, en el caso de los
diabéticos o afección renal, por señalar algunos
males que pueden ocasionar esa manifestación, que
definen como una sensación molesta, consciente del
latido cardíaco. Se presentan en golpes o sacudidas
en el pecho, sensación de vuelco o brinco del
corazón o latidos en el cuello.
Este
estado no siempre ocurre porque el vital órgano está
fallando. Se refleja igualmente en las grandes e
inolvidables emociones.
Por
ejemplo, quién no recuerda en la adolescencia o en
otras épocas que el corazón se acelera a la máxima
velocidad al vivir el instante maravilloso que los
escritores califican como el amor a primera vista.
Pero no siempre es así.
En
condiciones normales y en personas sanas, estos
latidos no son percibidos. Solamente en algunas
situaciones, como el ejercicio o emociones intensas,
pueden evidenciarse conscientemente.
Esta
sensación tiene su origen en los cambios en las
contracciones del corazón o en modificaciones en el
volumen de sangre que impulsa ese órgano.
Muchas
personas que presentan palpitaciones creen que
padecen una alteración cardíaca, lo que provoca un
estado de ansiedad adicional que puede empeorar el
cuadro. En la mayoría de los casos sólo se trata de
una manifestación de tipo funcional, sin
alteraciones orgánicas en el corazón que provoquen
las palpitaciones.
Si bien
son múltiples las condiciones que pueden
desencadenar las palpitaciones, algunos
especialistas las agrupan de la siguiente forma:
Cuadros
de ansiedad, en los que no existe ningún tipo de
afección cardíaca, aunque el médico siempre descarta
la existencia de un hipertiroidismo o disfunción en
una de las válvulas del corazón, entre otros
cuidados.
También
las alteraciones en el ritmo cardíaco, en las que
las arritmias pueden manifestarse en palpitaciones,
como las extrasístoles, taquicardias y fibrilación
auricular.
Asimismo, se manifiestan en las alteraciones
circulatorias que se producen por un aumento del
volumen de sangre expulsado por el corazón como
consecuencia del incremento de las contracciones
cardíacas y la disminución de la presión arterial. A
lo que se agrega el uso de determinados medicamentos
que pueden desencadenar alteraciones, como aquellos
que aumentan la fuerza de contracción del órgano,
como ocurre con la aminofilina, los antiarrítmicos,
la morfina, etc.
En
cualquier caso, la consulta con el profesional
médico será la única manera de comprobar si se trata
sólo de una molesta sensación o de un síntoma que
habrá que estudiar. Las personas que se esfuerzan
por prolongar la vida con calidad hasta 120 años o
más pueden aplicar el dicho que es mejor prever que
tener que lamentar cuando aparecen palpitaciones del
corazón y acudir al médico.
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