Esa fue lo que
escribió un importante funcionario del Departamento
de Estado, L. D. Mallory, el 6 de abril de 1960,
después de reconocer en su documento que "la mayoría
de los cubanos apoyan a Castro" y que "no existe una
oposición política efectiva".
La guerra biológica contra Cuba fue una de las
líneas de acción que emplearon las administraciones
norteamericanas, para como dijera Mallory, "causar
hambre y desesperación".
Expresamente quedó escrito en una de las 32
tareas originales del documento presentado el 18 de
enero de 1962, con el título "Proyecto Cuba", que
después derivaría en la Operación Mangosta. En ese
texto aparece: "La CIA someterá el 15 de febrero un
plan para provocar fracasos en las cosechas
alimentarias en Cuba".
La mano de la CIA se movió contra los planes de
desarrollo ganadero y agrícola. En las plantas
comenzaron por la caña, en aquel momento el
principal producto de exportación de Cuba.
En septiembre de 1978 en el territorio oriental
de Holguín apareció la Roya, plaga que rápidamente
se propagó por todo el país. La variedad principal,
de alto rendimiento en azúcar, la Barbados-4362, fue
virtualmente destruida. Hubo que demoler el 34 % del
área plantada de caña en la Isla y empezar a reponer
esa variedad por otras que nunca obtuvieron el
rendimiento agroindustrial de la Barbados-4362,
añorada por los cultivadores de caña.
Los estudios sobre la aparición de la Roya de la
caña evidenciaron que no apareció por causas
naturales y causó pérdidas por millón de toneladas
de azúcar en la zafra de 1979.
Quizás el impacto de agresión biológica más
recordado por los cubanos fue la plaga del moho azul
en el tabaco, un hongo que pronto se diseminó por
las plantaciones, tras aparecer en noviembre de 1979
por la provincia de Villa Clara.
La primera vez que se reportó ese hongo en Cuba
fue en 1957 como consecuencia de la importación de
tela de uso, para tapar las plantaciones de tabaco
tapado, procedente de los stados Unidos, donde ese
hongo proliferaba. En aquella etapa se adoptaron
medidas para su erradicación y no se había detectado
nunca más su presencia. La llegada del moho azul en
1979, 22 años después de la primera contaminación,
no era casual. La aparición de focos en un amplio
territorio
confirmaba su infestación por vía aérea.
Las pérdidas de tabaco fueron de tal magnitud que
sólo por disminución de exportaciones y perjuicios
en el consumo nacional, se calcularon 350 millones
de dólares. Medidas preventivas de altísimo costo
para erradicar el moho azul y la ausencia del puro
cubano en los mercados tradicionales ocasionaron no
pocas consecuencias negativas a la venta de tabaco
en los años subsiguientes.
SE INTENSIFICO DESPUES DE 1990
Las acciones para privar de alimentos a la
población cubana se intensificaron por parte de
Estados Unidos después de la desaparición del campo
socialista de Europa del Este.
En el reino vegetal se verificaron desde 1978 y
hasta 1996, unas cinco entidades exóticas en 18
años. Desde 1997 y hasta 1999 se registraron otras
ocho afectaciones exóticas, lo cual evidencia que
las agresiones aumentaron.
Cada
vez que en Cuba se anunciaba un programa
inversionista para incrementar un cultivo,
sospechosamente son atacadas las plantaciones, para
no permitir el avance agrícola de la Isla y la
mejoría en el abastecimiento.
La introducción de sistemas de riego localizado
en el plátano, una de las viandas más consumidas por
los cubanos, sobre todo en la región oriental,
posibilitaría aumentar los rendimientos. En los
momentos en que se realizan inversiones de magnitud
en este cultivo, se detectó en octubre de 1990 la
presencia de sigatoka negra en la provincia de
Camagüey.
Sin reportes anteriores en Cuba sobre esta
enfermedad el lugar de su aparición coincidió muy
cerca del corredor aéreo internacional Maya. Las
plantaciones sensibles a este hongo de plátano
vianda se redujeron en un 77 % entre 1990-95. Los
gastos originados por esta plaga se estiman en más
de 100 millones de dólares.
En los momentos en que Cuba necesitaba más los
ingresos de exportaciones de los cítricos, una fruta
de gran demanda, esas plantaciones recibieron los
ataques de la guerra biológica en diciembre de 1992,
cuando se identificó la presencia del pulgón negro,
el trasmisor más eficiente de la enfermedad conocida
como Tristeza del Cítrico.
El insecto-vector se localizó en el municipio
Caimanera, donde está enclavada la base naval de
Estados Unidos en Guantánamo. El dañino insecto
nunca se había reportado en Cuba. Otro raro insecto
que no había aparecido en América apareció en 1993
en La Habana, el llamado minador de los cítricos,
plaga que cubrió el territorio cubano desde el
occidente hasta la provincia de Camagüey.
Pero la más sonada de las recientes agresiones
biológicas ocurrió el 21 de octubre de 1996, cuando
se observó una nave aérea norteamericana que regaba
una sustancia pulverizada mientras cruzaba el
territorio cubano por el corredor aéreo
internacional Girón, sobre la provincia de Matanzas.
Dos meses después apareció en ese territorio el
insecto Thrips palmi karny, hasta ese momento
exótico en Cuba y que devastó las cosechas de papa.
Esa plaga se extendió por las zonas principales
productoras de ese tubérculo y en la cosecha de 1998
la recolección se redujo en un 50 %.
Para controlar este insecto se erogan cada año
casi 3 millones de dólares, en productos químicos.
LA PEOR PLAGA
La broca del café está considerada como la peor
plaga de estas plantaciones. Esta enfermedad era
exótica en Cuba y no había condiciones para su
introducción natural en la Isla. Se disponen de
elementos suficientes que corroboran su aparición
intencional y el procedimiento utilizado.
En febrero de 1995 fue detectada en las
provincias de Granma y Santiago de Cuba. Originó
pérdidas superiores al 80 % de la producción y fue
causante de un acentuado deterioro de la calidad del
grano. No sólo huibo que emplearse a fondo para
contenerla, sino que en aquella etapa perjudicó los
precios de comercialización del grano, en momentos
en que tanta falta le hacían al país la entrada de
recursos financieros.
La mano del enemigo se dirigió entonces a privar
a los cubanos de uno de sus alimentos esenciales, el
arroz. En septiembre de 1997 se detectó la plaga del
ácaro de ese grano en el municipio habanero de Nueva
Paz. El lugar de su aparición es una zona
vulnerable, pues colinda con la Autopista Nacional.
Esa plaga redujo la producción en cerca de 50 % en
la cosecha de 1998.
LOS CONTRAGOLPES
Para protegerse del moho azul los especialistas
del Instituto de Investigaciones del Tabaco
trabajaron para obtener variedades tolerantes a la
plaga del Moho Azul. Recientemente, Eumelio Espino,
investigador destacado, informó que actualmente
todas las variedades que se siembran de tabaco en
Cuba son tolerantes al moho azul. Otros países de la
región acuden a las experiencias cubanas para
combatir ese hongo mediante plantas más resistentes,
pues ese hongo tiene una capacidad de volar por el
aire de hasta 5 000 kilómetros.
Los estudios realizados para proteger a los
cítricos han convertido a la Isla en centro de
referencia regional contra el virus de la Tristeza
de los cítricos. Aunque los enemigos diseminaron los
trasmisores de esa enfermedad, nunca se llegó a
propagar en Cuba, por la actuación rápida de los
científicos.
Los agricultores han aprendido a convivir con la
presencia del Thrips palmi, mediante la lucha
combinada con medios químicos y biológicos.
Los investigadores del arroz lograron no sólo
variedades más resistentes a esta plaga sino que,
además, idearon un método para detener su aparición
mediante medidas agrotécnicas y medios biológicos.
Precisamente, muchos países latinoamericanos están
aprendiendo de Cuba para contener esa plaga que
afecta hoy día a muchos países de la región.
Caña, tabaco, café, cítricos, papa y arroz han
sido cultivos atacados por la guerra económica
contra la Revolución, en su pretensión de rendir por
hambre al pueblo de Cuba.
El rechazo a estos sucios y pérfidos métodos
tiene un profundo y extendido sentimiento de rechazo
en muchos sectores del pueblo norteamericano. Este
movimiento sigue creciendo, pero tiene un fuerte
contrincante: la poderosa ultraderecha y la mafia de
Miami.