La Batalla de
Ideas ayuda
a la longevidad
POR JOAQUIN
ORAMAS
EL plan que se
está desarrollando en Cuba sobre la cardiología y la
cirugía cardiovascular, significará un aumento en la
prolongación de la vida y en su calidad para los
pacientes.
El doctor
Alberto Hernández Cañedo, director fundador del
Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de
Cuba, explica que con tales transformaciones se
ofrecen importantes servicios al paciente. Y pone
como ejemplo la atención primaria, en la cual se
pueden detectar las enfermedades precozmente.
Crea las
condiciones para que el Médico de la Familia
localice las enfermedades cardiovasculares en las
etapas más tempranas.
Actualmente se
está realizando en las policlínicas la
administración de estreptoquinasas, medicamento que
se puede utilizar desde que comienzan los síntomas
del infarto.
Mientras más
precoz se aplique es más efectivo el medicamento,
dado que puede evitar que el infarto se desarrolle.
Diagnóstico precoz y precocidad en el tratamiento,
son dos ventajas que favorecen la disminución de los
casos de infartos cardiovasculares.
Refiere el
director, el papel que desempeñan los cardiólogos en
la atención primaria, tanto como asesores como por
su intervención directa en los diagnósticos y
tratamientos a los pacientes.
Los capítulos de
la atención primaria forman parte del plan de
estudio de los cardiólogos, especialistas que
adquieren alto nivel científico en Cuba.
La experiencia
del doctor Hernández Cañedo, con más de 50 años de
ejercicio activo en la Medicina y como profesor de
la Universidad de La Habana, y de otros destacados
científicos resulta de gran utilidad en el avance de
este plan que eleva aún más el nivel de la Salud
Pública en Cuba.
Junto con la
remodelación de las policlínicas, dotadas con
técnicas modernas, se realizan obras similares en
los hospitales e Institutos de Ciencias Médicas. Se
están creando nuevos cardiocentros en los hospitales
Finlay y Calixto García y existe el proyecto de
construir los de Holguín, Cienfuegos, Camagüey y
Pinar del Río, donde realizan cirugía cardiovascular
y Medicina de tercer nivel de atención. En ellos
implantan marcapasos, tratan arritmias complejas con
radiofrecuencia, pasan catéteres con un baloncito
por una arteria para dilatarla y comunicarla con
otras, colocan un dispositivo en la arteria
coronaria para que no se vuelva a afectar
(procedimiento este denominado angioplastia).
Actualmente
existen cardiocentros en Santiago de Cuba, Santa
Clara, el Instituto de Cardiología y Cirugía
Cardiovascular, el Hospital Ameijeiras, el William
Soler y el CIMEQ. Hace que se puedan operar muchos
más casos de cardiopatía isquémica.
En el Instituto
de Cardiología y Cirugía Cardiovascular aumentarán
el número de camas posoperatorio y podrán operar
allí hasta 900 casos de cirugía cardiovascular, el
doble de la capacidad actual, agrega el profesor,
quien también informa que en el país ha avanzado
notablemente la cardiología intervencionista, que se
hace sin cirugía. También advierte que todos esos
progresos dan seguridad de la eficiencia en la
atención a los pacientes y contribuyen así a la
prolongación de la existencia.
Pero el avance de
la ciencia no es suficiente para vivir 120 años,
pues las personas necesitan mantener un estilo
de vida saludable, una dieta apropiada, comer muchos
vegetales, ingerir las proteínas animales con menos
grasa en su contenido, evitar el exceso de
carbohidratos y azúcares. No ser sedentario,
desarrollar actividad física, mantener peso
adecuado. Todas esas medidas aumentan la vida y su
calidad, concluye el galeno.
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