|
Sigamos creando y luchando
•
Alocución a nuestro
pueblo por el XLVI aniversario
del triunfo de la Revolución
Queridos
Compatriotas:
En hermosa
tradición que hoy iniciamos, 21 salvas de artillería
han marcado el amanecer de un nuevo año de combates
y esperanzas para el pueblo cubano.
Llegamos al
2005 y, con él, la Revolución arriba a su 46
Aniversario de dura batalla por conquistar toda la
justicia para nuestro pueblo.
Atrás queda el
2004 con su historia de dificultades, esfuerzos,
fecundas realizaciones, obra gigante de pueblo y
prometedoras noticias. Un año en que nos levantamos
con vigor frente al recrudecido bloqueo y los nuevos
planes agresivos del imperio, frente a huracanes y
sequías, frente a estrecheces financieras y el
altísimo precio de combustibles y alimentos, para
hacer crecer nuestro Producto Interno Bruto en un
5%, incrementar nuestras exportaciones, elevar el
salario medio de nuestros trabajadores, incrementar
el consumo de alimentos, disminuir el índice de
desempleo a menos del 2%, algo ni siquiera logrado
por los países más industrializados, y hacer más
eficientes el turismo, la producción de níquel y
otros importantes sectores de nuestra economía.
Frente a las
maniobras enemigas para asfixiarnos económicamente,
propinamos un contundente contragolpe que desterró
el dólar de la circulación en el mercado interno,
fortaleció la capacidad de control de nuestro Banco
Central y centralizó el uso de las divisas con que
cuenta el país para dedicarlas a los más
estratégicos intereses de la nación.
Realizamos con
extraordinario éxito el Ejercicio Estratégico
Bastión 2004, en el que millones de cubanos
demostramos el nivel organizativo, la unidad, la
capacidad defensiva alcanzada por el país y la
validez estratégica de nuestra concepción de la
Guerra de Todo el Pueblo. El Imperio pudo comprobar
que si, en su obcecada y ciega política contra Cuba,
comete el error de agredirnos, recibirá contundente
respuesta que lleve a la derrota del invasor.
Conmemoramos
orgullosos los cinco años de la Batalla de Ideas,
periodo fecundo y trascendental de la Revolución,
forjadora de conciencia, de ideas creadoras y de
programas sociales concretos de gran impacto en la
educación, la salud, la cultura, la información de
nuestro pueblo y la atención humana a los más
vulnerables. Años en que hemos ido convirtiendo en
realidades las aspiraciones de justicia e igualdad
de oportunidades para todos con que se forjó aquel
triunfo glorioso del Primero de Enero de 1959.
El año que
culmina será recordado también por el profundo y
alentador Congreso de nuestra Juventud Comunista,
por el éxito de nuestros deportistas en los Juegos
Olímpicos de Atenas, por la intensa vida cultural
del país, coronada por el centenario del gran Alejo
Carpentier, por los avances de nuestra ciencia y en
especial de la Biotecnología y por toda la capacidad
creativa de nuestro pueblo.
Será recordado
por el establecimiento de sólidas relaciones de
colaboración e intercambio con la República Popular
China, la profundización de nuestra amistad con
otras naciones hermanas y muy en particular, por la
firma de acuerdos de significación histórica con la
República Bolivariana de Venezuela, que dan sólido
sustento al ALBA y plasman los principios de una
verdadera y ejemplar integración latinoamericana,
basada en la solidaridad y la cooperación.
El 2005 que ya
comienza, denominado con acierto como Año de la
Alternativa Bolivariana para las Américas, será de
grandes retos para nuestro pueblo, pero también de
enormes perspectivas en nuestro rumbo hacia una
Patria más próspera y mejor para todos. Los sueños
de Bolívar y Martí de integración y solidaridad
entre los pueblos de Nuestra América han hallado una
nueva alborada.
Lo avanzado en
estos años de colosal Batalla de Ideas nos aporta el
decisivo caudal de solidaridad humana, cultura y
conciencia que permite mirar con confianza el futuro
de la Revolución, que se ha hecho invencible porque
sembró ideas, y esas ideas han germinado en nuestro
pueblo y se enriquecen todos los días en la lucha.
Como pedía
Martí, nos seguiremos levantando, firmes y
enhiestos, por la Patria. Al frente, como siempre,
estará Fidel, vencedor de dificultades y
contratiempos, capaz de derrotar las adversidades y
salir siempre en busca de nuevos sueños, Comandante
de la dignidad y la hidalguía.
Compatriotas:
Sigamos creando
y luchando. Llevemos nuestra Batalla de Ideas hasta
las últimas consecuencias. Nada podrá detener
nuestros sueños, ni quebrantar el espíritu de lucha
de nuestro heroico pueblo.
Brindemos por
la Patria que es la humanidad toda, por las grandes
ideas de una Latinoamérica unida, porque la justicia
sea cierta para Cinco Heroicos Hermanos que con su
grandeza traspasan los barrotes de odio y venganza
de sus prisiones norteamericanas, por la paz y la
amistad, contra la guerra y las injusticias.
Brindemos
porque un mundo mejor sea posible.
¡Viva nuestro
pueblo indomable, capaz de las más grandes hazañas!
¡Viva la Revolución que ha sabido superar sus
propios sueños!
¡Viva Fidel, entero y con energías para seguir
librando victoriosos combates!
¡Viva Cuba Libre!
¡Feliz año nuevo!
(Leída por la
Cadena Nacional de Radio y Televisión el 31 de
diciembre del 2004) |