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Avanza epidemia de obesidad en EE.UU.
POR JOAQUIN ORAMAS
A pesar
de que la obesidad está siendo combatida con
campañas nacionales, la mayoría de las escuelas
estadounidenses siguen ofreciendo los populares
alimentos ricos en calorías y con menos proteínas.
Desde
el primer día de clases, las escuelas saludan a los
alumnos con fiestas en las que predominan los
alimentos chatarra .Y en la cantina encontrarán
comida con papas fritas, hamburguesas y refrescos.
También pueden adquirir chocolate,
gaseosas en los quioscos y en las máquinas
expendedoras.
Además, las cadenas de fast food como
McDonald's o Pizza Hut muchas veces tienen sedes en
o cerca de las escuelas, donde la mayoría de los
niños pasan sus tardes.
Las
cantinas ofrecen ensaladas, yogur y jugos de fruta
además de los alimentos que engordan, pero la comida
rápida es la que predomina.
"Estamos matando a nuestros niños con esta
alimentación", afirma la comisionada del
Departamento Texano de Agricultura, Susan Combs,
pionera en Estados Unidos en la lucha en favor de la
comida sana en las escuelas y eliminar la tendencia
a la obesidad entre los niños y adolescentes en de
ese país.
Tal
situación se está volviendo típica en Estados
Unidos. Desde 1970, la cantidad de niños con
sobrepeso se duplicó o incluso se triplicó, según un
estudio del Instituto de Medicina, encargado por el
Congreso estadounidense.
Unos
nueve millones de niños de Norteamérica en edad
escolar tienen sobrepeso, es decir, un 15% o más de
las que les corresponde. Otros estudios aseguran que
la cifra asciende incluso hasta el 40%.
"La expansión epidémica de la
obesidad entre los niños está avanzando más rápido
de lo que se creía", comenta el director del
independiente Centro de Salud de Arkansas, Joe
Thompson.
Al
mismo tiempo, hay cada vez menos deporte en las
escuelas. Más del 40% de los escolares no tienen
clases deportivas, según la revista Times.
Sólo un 6% incluye actividades deportivas todos los
días.
Parte
del problema parece ser la creciente presión sobre
los alumnos.
"Hay
un claro cambio de cultura. Las actividades
sencillas de los menores son excluidas", señala
Rhonda Clements, presidenta de la Sociedad para el
Derecho de los Niños a Jugar.
La
generación más joven tiene cada vez más estrés y
"llenarse de golosinas es una de las respuestas",
agrega. La obesidad está asociada a 300 mil muertes
por año. Aproximadamente un 80% de los adolescentes
obesos lo seguirán siendo durante el resto de sus
vidas, menos del 5% de los adultos que pierden peso
son capaces de mantenerse en su forma ideal durante
cinco años después del tratamiento y 6% recupera el
peso perdido en los primeros seis a doce meses.
La
realidad en las escuelas estadounidenses no responde
a las disposiciones de la alimentación. Hay reglas
básicas para las cantinas escolares, pero la mayoría
de los centros de estudios apenas puede calentar la
comida. Muchas veces el presupuesto es de menos de
un dólar por alumno.
Sin
embargo, aunque 21 de los 51 estados norteamericanos
aprobaron leyes que restringen la instalación de
máquinas expendedoras de bebidas y golosinas en las
escuelas, no siempre se cumplen.
Campañas públicas y nuevas ideas para las cantinas,
como las implantadas en California, Nueva York o
Washington, apuntan a llevar a los menores a una
dieta más sana.
Pero
no se debe subestimar a la oposición. La industria
de la alimentación y las cadenas de comida rápida
invierten más de 10 000 millones de dólares en
publicidad dirigida a los niños cada año, según el
Instituto de Medicina.
Además, los directores de las escuelas están
interesados en las máquinas expendedoras de dulces y
refrescos porque las licencias ayudan a aumentar los
bajos presupuestos para bibliotecas, viajes y
programas culturales.
Y, por
si esto fuera poco, muchos educadores se oponen a
"una política de nutrición" en las escuelas. Esta
situación alarma a los médicos porque atenta contra
la calidad de vida de las jóvenes generaciones en
Estados Unidos. |