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Europeizar a Europa
ARSENIO RODRÍGUEZ
Europa acaba de
recibir este fin de semana un claro mensaje de tres
de sus mandatarios, el español José Luis Rodríguez
Zapatero, el francés Jacques Chirac y el alemán
Gerard Schroeder, quienes retoman posiciones
verdaderamente europeístas en favor de la mayoría de
las naciones que integran el Viejo Continente.
Aunque
algunos la consideran más simbólica que efectiva, la
cumbre efectuada el pasado fin de semana en el
Palacio de La Moncloa, en la capital española, se
aleja de las posiciones pronorteamericanas que
caracterizaron a la región, gracias a la
incondicionalidad política de José María Aznar,
Anthony Blair y Silvio Berlusconi con Washington,
que influyó en una buena parte de las naciones
europeas.
Si la agresión
y posterior ocupación de Iraq, fue uno de los
principales elementos que desunió a la Unión
Europea, hoy se mantienen como elemento conflictivo,
o "una Caja de Pandora abierta que ya no podemos
cerrar", tal como lo calificara Chirac.
Esta primera
cumbre, destinada evidentemente a retomar aquellos
encuentros europeos entre Madrid, París y Berlín,
tiene como lo más significativo el cambio de España
en política exterior, alejándose de una fuerte
alianza con Estados Unidos llevada a cabo por José
María Aznar y definiendo como prioridad del actual
Gobierno español las relaciones con la Unión
Europea.
"Esto no
significa que España no tendrá buenas relaciones con
Estados Unidos, sino que simplemente todo debe tener
su lugar", se vio obligado a precisar Zapatero,
quizás por las presiones que recibe de Washington
por anteriores declaraciones, como aquella de que
otros países deberían seguir el ejemplo y retirar
sus tropas de Iraq.
EJE
MADRID-PARÍS-BERLÍN
Para algunos
observadores, Madrid, París y Berlín se constituyen
en eje central de una batalla que teóricamente
enfrenta posiciones dispares de Gran Bretaña e
Italia, y de sus posibles seguidores entre los
nuevos 10 miembros de la UE. Este debate
probablemente tenga su continuidad con la
incorporación de alguna otra nación, quizás este fin
de año en la capital germana.
La cumbre
recién concluida en Madrid, "es un buen símbolo de
la nueva política exterior española, ya que nos
interesa tener buenas relaciones con los dos socios
más poderosos de la UE", aseguró Zapatero a la
prensa, luego de precisar que las tres naciones
promoverán la pronta ratificación de la Constitución
comunitaria.
Los tres jefes
de Gobierno reiteraron en la capital española que la
Carta Magna es un elemento central de la integración
europea, además de coincidir en la necesidad de
potenciar la política exterior y de seguridad común
comunitarias y de reformar la actual financiación de
los fondos comunes de la organización.
DE LAS
AZORES A LA MONCLOA
La prensa
europea destacó el reciente encuentro, y entre
algunos de sus principales titulares estuvo: De las
Azores a La Moncloa, en referencia a la fotografía
de aquella otra cumbre, en el 2003, donde Aznar,
Blair y Bush aparecen en una fotografía dando luz
verde a lo que sería posteriormente la masacre del
pueblo iraquí.
Es por ello que
Chirac considera que la recién concluida cumbre
significa "la vuelta de España al corazón de las
políticas europeas", mientras que Schroeder
reiteraba que la Constitución era un buen marco para
conservar "este único modelo social europeo y seguir
desarrollándolo".
El encuentro
permitió a los estadistas de Francia y Alemania
precisar, dada la actualidad internacional, que su
rechazo a la agresión a Iraq fue una decisión
correcta, mientras que Zapatero caracterizó la
construcción europea como el éxito histórico más
importante de los últimos siglos, congratulándose
por una futura Constitución común entre pueblos que
se habían enfrentado en la guerra.
No todo fue
coincidencia entre los mandatarios europeos; tal es
el caso de las diferencias de las ayudas que recibe
cada cual, lo que aporta cada nación, o la posible
reducción del gasto agrícola, que indirectamente les
perjudica a cada cual, pero que se plantean
"negociar de forma constructiva y alcanzar
resultados justos y aceptables para todos".
La cumbre
demuestra la intención de europeizar al Viejo
Continente desde posiciones propias, sin mandatos ni
presiones externas, aunque falta por ver si logran
imponer tales posiciones dentro de una Unión Europea
que, ampliada, tiene en sí misma la tendencia
pronorteamericana que ellos tratan de alejar.
Mientras,
Zapatero caracterizó la unidad de España con Francia
y Alemania como muestra de que "la vieja Europa está
como nueva", respondiendo así, en la distancia, al
secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald
Rumsfeld, cuando de forma despectiva se refiriera a
la "vieja Europa" que no le apoyó en su sucia guerra
contra Iraq. |