Fiscal venezolano asesinado buscaba
castigo para golpistas
CARACAS, 19 nov (PL).— El fiscal venezolano Danilo
Anderson, asesinado esta madrugada por un atentado
terrorista en su automóvil, tenía a su cargo la
acusación a quienes apoyaron el golpe de Estado de
abril del 2002.
El
funcionario del Ministerio Público había iniciado la
citación de más de 400 personas, políticos,
empresarios e incluso miembros de la jerarquía
católica, que participaron en el respaldo a la
asonada o fueron nombrados para cargos en el fugaz
gobierno de facto.
Algunas
de ellas ya habían sido entrevistadas por el Fiscal
y fueron imputadas por el delito de rebelión civil,
mientras otras abandonaron el país para eludir a la
justicia.
Anderson también acusó al ex alcalde mayor de
Caracas, Alfredo Peña, y a dos de los antiguos jefes
de la Policía Metropolitana, como autores
intelectuales de la muerte de 19 personas el 11 de
abril del 2002 cuando resistían el golpe y apoyaban
al presidente Hugo Chávez.
La
notoriedad alcanzada por Anderson con motivo de su
labor en esa dirección provocó la ira de los
sectores de oposición y en especial de políticos
vinculados con la fallida asonada.
La
prensa privada desató una fuerte campaña contra el
Fiscal, quien fue objeto de una agresión hace menos
de un mes cuando visitaba un centro comercial
caraqueño y dos hombres lo atacaron, pero fueron
arrestados y puestos a disposición de los
tribunales.
Aún no
se conocen los detalles de la muerte del Fiscal,
aunque se sabe que en su vehículo ocurrieron por lo
menos dos explosiones y semidestrozaron su cuerpo,
lo que dificultó la identificación plena.
Centenares de personas están concentradas desde
horas tempranas de la mañana frente a la Fiscalía
General de la República exigiendo castigo para los
asesinos de Anderson y coreando consignas contra el
terrorismo. |