|
Cuba colabora con
programa de alfabetización en Nueva Zelanda
POR LILLIAM RIERA —de Granma Internacional—
NUEVA Zelanda,
un país desarrollado del hemisferio austral pero que
aún padece el analfabetismo, es una de las naciones
donde Cuba colabora en el campo de la
alfabetización.
Jaime
Canfux Gutiérrez, coordinador de la cátedra de
Alfabetización y Educación de Adultos del Instituto
Pedagógico Latinoamericano y Caribeño (IPLAC),
informó a Granma Internacional
que “ocho especialistas cubanos
están en la nación austral asesorando el programa
Greenlight Learning for Life”.
Según
Canfux —participante en el 12º
Congreso Mundial de Educación Comparada, celebrado
en La Habana con la asistencia de más de mil
delegados de 85 países, de ellos 258
norteamericanos— Greenlight Learning for Life
es una alternativa del programa cubano de
alfabetización por TV-video-clases Yo sí puedo,
adecuado a las condiciones de esa nación bilingüe,
donde el inglés, llamado kiwi, con pronunciación y
estructuras muy propias, y el maorí son las lenguas
oficiales.
El método
Yo sí puedo, donde cada letra se identifica con
un número, permite, en poco tiempo y con
menos recursos humanos y materiales, que un mayor
número de personas no sólo aprenda a leer, escribir
y realizar operaciones matemáticas elementales de
suma y resta sino que favorece la inserción activa
de los participantes en la realidad socioeconómica.
Con una población de poco más
de 4 millones de habitantes (80% descendiente de
inmigrantes europeos, principalmente de Gran Bretaña
e Irlanda; casi el 15% maorí, y el resto isleños del
Pacífico, asiáticos y otros inmigrantes) en Nueva
Zelanda hay problemas de analfabetismo funcional, lo
que impide a muchas personas desarrollar una vida
socialmente útil.
La Encuesta Internacional de
Alfabetización de Adultos, de 1996 reveló que uno de
cada cinco neozelandeses posee muy bajos niveles de
alfabetización. Estos van desde el 1 (muy bajo)
hasta el 5 (muy bueno), siendo el 3 el mínimo
requerido para enfrentar las complejas exigencias de
la vida diaria y el trabajo en la naciente sociedad
de la información.
Greenlight Learning for Life
beneficiaría a la población neozelandesa en general
y a la maorí en particular con niveles de
alfafetización bajos o mínimo.
GI pudo conocer que el
programa de alfabetización se inició en junio del
2003 en tres comunidades: dos maoríes y una de
isleños del Pacífico (Te Awamutu, Te Rapu/Nguarawahia
y Puka Puka) con 525 participantes. En septiembre de
ese mismo año se comenzó el proceso de
generalización, que ya abarca más de 5 mil
participantes, y, a su vez, el pilotaje del programa
de seguimiento de estudio de los recién
alfabetizados.
El proyecto es fruto de la
colaboración solicitada al IPLAC por la Universidad
de Te Wananga o Aotearoa para dar respuesta a la
estrategia para alfabetización de adultos del
Ministerio de Educación de Nueva Zelanda, teniendo
en cuenta el reconocimiento por parte de la
Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) a los
programas de alfabetización por radio y por
TV-video-clases desarrollados por la mayor de las
Antillas.
En el evento se ofrecieron,
asimismo, datos sobre el impacto que ha tenido en
varios países el empleo de estos programas cubanos
de alfabetización.
VENEZUELA: UN MILLON DE
ALFABETIZADOS EN SEIS MESES
Luis Ramírez Villasana,
metodólogo de investigaciones pedagógicas en la
oriental ciudad cubana de Bayamo, explicó, por
ejemplo, que en Angola, en un período de cinco años,
a partir del 22 de noviembre de 1976, de un total de
6 771 993 analfabetos localizados fueron
alfabetizados 712 018.
Mientras que en Haití, donde
se usó para estos fines la radio, de cerca de 2
millones de analfabetos, se alfabetizaron 150 mil en
un año (comenzó el 7 de febrero del 2000).
En el caso de Venezuela,
Ramírez explicó que se había alfabetizado a un
millón de personas solamente entre julio del 2003 y
diciembre de ese mismo año, pero que la cifra sigue
creciendo.
Por su parte, la licenciada
Marcia C. Lanza Hernández, perteneciente a la
Facultad de Cultura Física de la provincia de Pinar
del Río, realizó una interesante comparación entre
los procesos alfabetizadores en Cuba (primer país de
América en convertirse en territorio libre de
analfabetismo, en 1962) y en Venezuela, también “el
primer país de la región que en el siglo XXI realiza
una campaña de este tipo, moderna, efectiva y en
breve tiempo”, según dijo.
Los especialistas coincidieron
en que resulta imprescindible la voluntad política
de los gobiernos para poder resolver los profundos y
graves problemas que padecen hoy los pueblos, entre
los cuales está, sin duda, el analfabetismo, que
condena a millones y millones de personas en todo el
planeta a vivir en la miseria y la ignorancia. |