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Este es un
pueblo veterano y aguerrido...(II)
En otro
terreno, nadie podría explicarse los brutales
bombardeos que llevan a cabo contra cualquier país,
o cómo un cabecilla del imperio que proclame el
derecho a atacar sorpresiva y preventivamente a 60 ó
más países, sin tomar en cuenta las personas
inocentes que van a morir, pueda hablar en este
planeta de derechos humanos.
El odio contra
Cuba nace de la inesperada resistencia con que un
pequeño país se le enfrentó a esa potencia y a las
potencias aliadas que son saqueadoras del mundo. La
presencia de Cuba es un dedo acusador y una prueba
de que los pueblos pueden luchar, resistir y vencer.
La mera presencia de Cuba es una humillación para
los que han impuesto el más repugnante sistema de
explotación que ha existido jamás sobre la tierra.
Hay muchas
formas de explicarlo. Aquí nuestro hermano
venezolano nos recordó algo de lo cual nosotros no
solemos hablar, de la cooperación médica de nuestro
pueblo hacia otros países. Nada de esto habría sido
posible jamás sin una revolución. Nos encontramos
—bien se conoce— un 30% de analfabetos y un 90%
entre analfabetos y semianalfabetos, porque una
persona que en este mundo no disponga por lo menos
de un mínimo de sexto grado aprobado, que hoy ya
habría que hablar de un mínimo de noveno grado, es
semianalfabeta.
Ellos quieren
ocultar que Cuba ocupa el primer lugar del mundo en
materia de educación; que sus niños de primaria
ocupan los primeros lugares en pruebas de
conocimientos, por encima incluso de países
desarrollados (Aplausos); que el mínimo de
conocimientos, salvo raras excepciones, es, por lo
menos, de nueve grados y no hay ningún otro país del
mundo que haya alcanzado de modo generalizado esos
niveles mínimos.
Ellos saben
que, a pesarde su criminal bloqueo y de los
obstáculos que nos han impuesto para obtener
medicamentos, equipos y tecnologías médicas, en
nuestro país la mortalidad infantil es menor que la
de EstadosUnidos (Aplausos); tal vez ignoran que esa
mortalidad infantil la vamos a reducir, incluso, a
menos de 6, y tal vez en un período no lejano de
tiempo, a menos de 5. Albergamos la convicción —de
la que nunca hablo— de que en un período no mayor de
cinco a seis años, la perspectiva de vida de nuestro
país alcanzará no menos de 80 años (Aplausos), y que
el país se convertirá en el más avanzado centro de
servicios médicos del mundo.
Si se analizan
los millones de niños que mueren cada año y que
podrían salvarse en los países del Tercer Mundo,
entre los cuales muchos ascienden a cifras
superiores a 150 por cada 1000 nacidos vivos y los
que mueren entre la población de la mayoría de esos
mismos países que votaron allá en Ginebra contra
Cuba, se darán cuenta de que sobre la Tierra se
comete cada año un genocidio; que en la Tierra
mueren cada año más millones de personas, niños o
adultos, que podrían salvarse que las que murieron
en la Primera Guerra Mundial, y casi tantas como las
que murieron en la Segunda, que podrían salvarse y
no sobreviven por falta de recursos médicos.
El arsenal de
argumentos que podríamos disponer para demostrar que
ese sistema es el más atrozmente cruel que haya
existido nunca es enorme. No hay más que usar
simples cálculos matemáticos para demostrar el
genocidio que cada año EstadosUnidos y sus aliados
europeos cometen contra el mundo.
Ellos saben que
eso es verdad, no se atreverían a discutirlo; ellos
fueron los que crearon el subdesarrollo, ellos
fueron los que mantuvieron el atraso, através de la
colonización, el saqueo de recursos naturales, e,
incluso, la esclavización de millones y millones de
seres humanos, dando lugar a este mundo de miseria,
con problemas todavía muy serios por resolver —no
intento mencionarlos aquí—, problemas casi
insolubles que, unidos a otros, amenazan la
existencia de la especie.
En aras de la
brevedad que se requiere en estos actos, y tomando
en cuenta el esfuerzo que el pueblo hace por venir
aquí, permanecer en el lugar durante muchas horas,
nos limitamos a citar solo algunos hechos aislados;
pero les digo así, ¡así!, con estas palabras: El
sistema capitalista que en un tiempo ejerció
determinado papel progresista frente al feudalismo
que después devino el sistema imperialista y las
formas actuales con que hoy saquea a los pueblos,
despilfarra y destroza los recursos naturales del
planeta, es lo más inconcebible y lo más
irreconciliable con una noción honesta, sincera,
objetiva, de los derechos humanos.
Allá en Ginebra
se reúnen en pandilla los dueños de la economía
mundial, valdría la pena preguntarles con cuántos
países del TercerMundo han colaborado, qué hicieron
contra el apartheid en Sudáfrica, cuántos maestros
han enviado al TercerMundo y cuántos médicos. Ya
dije que no nos agradaba mencionar estas cosas,
quizás lo hago hoy porque en este Primero de Mayo se
habla precisamente de lo que ocurrió en Ginebra hace
unos días.
Hay que
preguntarles a cada uno de aquellos señores cuántos
médicos tienen en un país del TercerMundo. Porque
existen algunas organizaciones, Médicos sin
Fronteras, algunas fundaciones que ofrecen alguna
ayuda, pero les digo una cosa, como una referencia:
Estoy seguro de que EstadosUnidos y Europa, juntos,
no disponen del número de médicos que Cuba tiene en
Haití prestando atención, en condiciones muy duras,
a más de 7 millones de habitantes (Aplausos).
A uno por uno
se le puede preguntar, porque aquellas sociedades no
han sido diseñadas para la justicia, para la
solidaridad; educadas en el egoísmo, son incapaces
de hacer sacrificio alguno por los demás seres
humanos.
He mencionado
un país, Haití, al que constantemente intervienen e
invaden, pero nunca le envían un médico. No sé qué
dirán si, por ejemplo, hoy les dijera que en este
momento Cuba desarrolla numerosos programas médicos
en África y en AméricaLatina, y que en total el
número de médicos, estomatólogos y técnicos de la
Salud cubana que prestan servicios a otros pueblos
asciende a no menos de 17 000 (Aplausos), que salvan
todos los años cientos de miles de vidas y devuelven
o aseguran la salud a muchas decenas de millones de
seres humanos. Y nadie piense que nos quedaremos sin
médicos, porque ese esfuerzo va aparejado a una
verdadera revolución en los servicios médicos de
nuestro país.
Hace unos
minutos hablaba con Sáez sobre la marcha de las
reparaciones capitales de los policlínicos y de los
nuevos servicios, y ellos se proponen, antes de fin
de año, tener concluido prácticamente —y algunos
recién construidos—, con servicios que jamás han
tenido, los 82 policlínicos de la capital del país
(Aplausos). Y menciono solo un detalle, solo un
detalle, porque estamos haciendo otras muchas cosas,
y no solo en La Habana, sino en todo el territorio
nacional.
Nos
imaginábamos cuántos millones o decenas de millones
de viajes ahorraremos a los ciudadanos que en medio
de las dificultades del transporte tienen que ir a
visitar a los familiares a los hospitales, mientras
que muchos servicios que antes se daban en los
hospitales, pronto se estarán ofreciendo, muchos de
ellos, en los policlínicos.
Nuestro país
tendrá, sin duda, ¡sin duda!, repito, el mejor
sistema de servicios médicos del mundo. Y si hace
algunos años hablábamos de decenas de miles de
especialistas en medicina general integral, no está
lejano el día en que nuestro país pueda hablar de
decenas de miles de doctores en ciencias de la
salud, y para esto, y junto a esto, son los
programas que estamos llevando a cabo en la
educación, en la cultura, en el deporte y otras
esferas, que serán sostenidos por una base económica
mucho más sólida que aquella que dio lugar al
desarrollo de nuestro país, dedicado a producir caña
de azúcar y otros productos similares, que solo una
población analfabeta y hambrienta podría realizar
como única forma de supervivencia.
Los bandidos
que nos acusan de violar los derechos humanos no se
atreverían a decir allí que Cuba es el único país
del mundo —vean si es grande la proeza de este
pueblo— en que no existe un solo desaparecido, no
existe un solo torturado a lo largo de 45 años de
Revolución (Aplausos).
Hemos hecho una
revolución tan limpia como aquella guerra librada en
la Sierra Maestra, en que jamás se fusiló a un
prisionero, o jamás se le golpeó para obtener una
información. Es casi el único país de América Latina
donde no han existido jamás escuadrones de la
muerte, ni ejecuciones extrajudiciales, y han pasado
45 años. Búsquese un solo caso —las lenguas
viperinas del imperio y sus secuaces— y les
podríamos regalar la República de Cuba si
encontraran un solo caso (Aplausos).
Yo estoy
hablando de realidades, no estoy practicando
exageraciones, ni mucho menos. A lo largo de 45 años
sabemos lo que hemos hecho, y la línea recta
inflexible con que hemos mantenido total lealtad a
los principios que hicieron posible la victoria en
la guerra y la realización de una revolución a la
que hemos sabido defender durante 45 años. ¿Y qué es
hoy, qué nivel de conciencia, de cultura, de ideas,
de unidad ha alcanzado? No existe, y puedo
afirmarlo, un pueblo con mayor nivel de cultura y
conciencia política que el que posee nuestro país. Y
solo una cosa añado, estamos empezando (Aplausos).
Lo veía esta
mañana, mientras esperaba el día, a través de
nuestra televisión, y era visible. Ellos
entrevistaron no se sabe a cuántas personas, y hay
que ver lo que decían, y se veía un mundo nuevo,
estudiantes por todas partes y de todas partes,
estudiantes universitarios, estudiantes de la UCI,
estudiantes de la escuela de instructores de arte
(Exclamaciones), estudiantes de las escuelas de
trabajadores sociales, estudiantes de las escuelas
emergentes de formación de profesores, maestros,
enfermeras, escuelas que compartimos con miles de
jóvenes, no voy a decir extranjeros, jóvenes
hermanos, procedentes de países de América Latina, y
aun de otras partes (Aplausos).
Es imposible
dejar de sentir una sensación de orgullo cuando se
piensa que no solo enviamos médicos por miles, sino
que hemos invitado a miles y miles de jóvenes
latinoamericanos y de otras partes para estudiar
Medicina en Cuba.
Realmente hemos
estado desarrollando métodos de transmisión de
conocimientos cada vez más eficientes, y quién sabe
cuánto tiempo tardarán el resto de los pueblos del
mundo en alcanzar esa eficiencia y esos métodos, y
especialmente aplicarlos.
No albergo, sin
embargo, la menor duda de que en un breve período de
tiempo, Venezuela, que está aplicando y aplicará
cada vez más excelentes programas de educación,
llevará a ese pueblo luchador y heroico, por donde
comenzó la lucha de independencia de América, a
niveles similares a los que hoy posee Cuba.
Decía que el
costo político del jueguito allá en Ginebra es cada
vez mayor. Pero este año les salió un disparo, o,
como se dice vulgarmente, un tiro por la culata, y
casi los mata.
Cuando este año
Cuba propuso el envío de un representante de la
Comisión para ver lo que sucedía en la Base Naval de
Guantánamo, cundió el pánico en la manada de
hipócritas, especialmente en los de la Comunidad
Europea. Se derrumbaba la moral. Algunos gobiernos
europeos estaban realmente avergonzados, tenían que
confesar su inconsecuencia e hipocresía, o algo
imposible: desacatar al imperio. Eso era mucho para
tan augustos defensores de los derechos humanos,
cuyos dardos van dirigidos solo a los que fueron sus
colonias durante siglos, donde eliminaron decenas de
millones de indios y transportaron de África
incontables seres humanos que fueron conver-tidos en
esclavos, con menos libertad que los animales de
trabajo. Así tratan a miles de millones de
habitantes del Tercer Mundo, víctimas del saqueo, el
intercambio desigual y la extracción de sus riquezas
naturales y de todas las divisas convertibles de las
reservas de sus bancos centrales, que sondepositadas
en los bancos de Estados Unidos principalmente, o de
Europa, con las cuales estos financian inversiones,
los déficits comerciales y presupuestales, y las
aventuras militares del imperio y sus aliados.
Ante la
proposición cubana en Ginebra, de nuevo Bush en
persona y sus más importantes jerarcas tuvieron que
moverse frenéticamente llamando personalmente a
Presidentes y Jefes de Estado. Nadie sabe de dónde
sacó tanto tiempo, en especial, si se tiene en
cuenta —según dicen—, que le gusta dormir muchísimo
(Risas), ni cómo pudo ocuparse de Iraq, de los
banquetes para la recaudación de fondos y los actos
de la campaña electoral. Quizás no sea justo
llamarle Führer, tal vez es un genio.
¿Por qué Bush
puede hablar de un déficit presupuestario de 512 000
millones de dólares y otro déficit comercial
similar, un total de un millón de millones de
dólares en un solo año? Porque manipula y gasta las
divisas de la inmensa mayoría del mundo para
defender esos y otros privilegios.
Todo el dinero
de la reserva de los bancos centrales de los países
del Tercer Mundo se guarda en bancos del exterior,
principalmente en los de Estados Unidos, y todo el
dinero del que tiene algún dinero, bien habido o mal
habido, ante el temor de las constantes
devaluaciones de las débiles monedas de sus propios
países, lo cambia por dólares y lo deposita en
bancos de Estados Unidos o de algún otro país
desarrollado. Por disposición del Fondo Monetario
Internacional, ningún banco central de esos países
del Tercer Mundo puede prohibir que cambien el
dinero por dólares u otras divisas convertibles.
Los dueños de
ese dinero buscan la seguridad de lo que han
ahorrado, o de lo que hayan robado; cualquier dinero
lo sacan del país, no para comprar algo, ni siquiera
para despilfarrarlo, se lo llevan para siempre. Ese
dinero depositado en los bancos de EstadosUnidos o
de Europa es prestado a empresarios o a quien lo
necesite, y entre los que más necesitan están los
gobiernos. Ese dinero para cubrir un presupuesto
deficitario en más de 500 000 millones de dólares
sale de esos bancos.
De esa forma el
sistema económico impuesto obliga a los pueblos del
Tercer Mundo a trasladar su dinero a los países más
desarrollados, lo cual es diferente del hecho,
igualmente detestable, de que estos cobran cada vez
más caro sus productos, pagan cada vez menos por los
productos básicos y, además, la existencia de una
deuda que en América Latina asciende a más de 750
000 millones que, unida al resto de los países del
Tercer Mundo, se eleva a 2,5 millones de millones de
dólares.
Esto conduce al
mundo, lo está conduciendo ya, a una catástrofe, a
un callejón sin salida, a problemas insolubles. De
modo que la humanidad tendrá que luchar, algo más
que por una justicia económica o en una justa
distribución de las riquezas, tendrá que luchar por
la supervivencia de la especie. Se lo digo este
Primero de Mayo, a esta hora en que ya debía haberse
terminado el acto (Risas).
EstadosUnidos
tiene este año un déficit presupuestario de 512 000
millones de dólares y adicionalmente un déficit
comercial de más de 500 000 millones de dólares, eso
lo paga el mundo con el dinero que se marchó y no
vuelve jamás, con ese dinero se arman hasta los
dientes con los más sofisticados equipos bélicos y
llevan a cabo guerras de conquista en busca de
materias primas.
El orden
establecido en el mundo, especialmente configurado
al finalizar la Segunda Guerra Mundial, en los
acuerdos de Bretton Woods —ustedes habrán oído
mencionar esa palabra—, concedía a EstadosUnidos
enormes privilegios, porque en ese momento disponía
del 80% del oro mundial. Aquel país no fue destruido
por la guerra, exportó mucho, mucho, mucho —Europa
destruida; el Asia destruida— y acumuló 30000
millones de dólares en oro. Es por eso que le
concedieron el derecho a emitir las divisas para el
comercio mundial, aunque debía respaldarla con una
cantidad de oro por cada dólar que imprimiera.
Desde 1971,
cuando en la guerra de Viet Nam gastaron fabulosas
sumas y sus reservas en oro disminuyeron a un
tercio, el señor Nixon —bien conocido— suspendió la
conversión en oro de aquellas monedas, y desde
entonces los que circulan son papeles.
Llevaría tiempo
explicarlo más y mejor, pero tenemos las mesas
redondas, tenemos dos nuevos canales de televisión.
Nuestros técnicos, nuestros profesores, podrían
explicarle a la población estos temas, que son de
gran interés y ayudan a comprender lo que realmente
es el mundo.
La situación
internacional es compleja. La política aventurera
—¡aventurera!— de la actual administración ha
conducido al mundo a problemas cada vez más
insolubles, el orden económico impuesto es cada vez
más insostenible. Por eso nadie se extrañe de que
estallen movimientos sociales incontenibles o
estallen revoluciones en cualquier lugar, cualquier
día. Ya ha venido ocurriendo.
Dentro del
ámbito europeo, en España ha tenido lugar un hecho
grandioso y estimulante. Fue obra extraordinaria y
casi exclusiva del pueblo español, en especial de
sus jóvenes. Fíjense bien lo que dije: "obra
extraordinaria y casi exclusiva del pueblo español,
y en especial de sus jóvenes"; que nadie pretenda
ahora apropiarse de esa gloria. Nosotros sabíamos
bien cómo estaba en ese momento la situación en
España. La heroica batalla política del pueblo
español en apenas 48 horas, después de la tragedia y
en vísperas de las elecciones, asestó un golpe
demoledor a la pérfida maniobra del anterior
gobierno de España para manipular a su favor y en el
de los intereses belicistas de EstadosUnidos la
horrible acción terrorista del 11 de marzo.
Todo el mundo
sabía cómo estaba la cuestión electoral. El partido
conservador del señor Aznar, en virtud de factores
económicos coyunturales favorables y el monopolio de
los principales medios masivos, de acuerdo con
encuesta y estudios, obtendría tal vez mayoría
absoluta en el Parlamento; pero se produce una gran
tragedia en España, el acto terrorista mencionado,
que cuesta la vida a más de mil personas y miles de
heridos. Hemos sido testigos de la evolución de los
acontecimientos.
El señor "Anzar"
—es como le llama Bush a Aznar, él no ha aprendido a
pronunciar bien ese nombre (Risas)—, de inmediato,
se puso a manipular la noticia y a culpar a ETA,
cuando en realidad ETA no tenía absolutamente nada
que ver con el hecho.
Cualquiera
puede observar la forma de actuar de distintas
organizaciones, de un tipo o de otro, era muy
evidente que aquel atentado no se correspondía con
el estilo de aquella.
(Continúa) |