Existe un velo de misterio sobre los resortes que
hicieron sobrevivir a la revolución Cubana (RC)
después de la claudicación del llamado Socialismo
Europeo.
Para el observador externo pudiese parecer que la
revolución socialista emprendida en Cuba hace 45
años no tiene puntos de contacto con los trágicos
acontecimientos que conllevaron a la caída del Muro
en el pasado siglo y que la revolución cubana es
socialista por otros mecanismos , que el calor y el
brillo del Caribe le confieren otras reglas para su
inexplicable vitalidad a pesar del bloqueo económico
norteamericano y la destrucción abrupta de las
relaciones con Europa del este. Que tal vez su
liderazgo haya garantizado su supervivencia. Que la
RC puede defender hoy su “derecho” a considerarse
victoriosa desde la perspectiva latinoamericana y
sus tradiciones históricas, y desde las
consideraciones éticas más exigentes. Para nada. La
RC se ! mantiene entre muchas cosas por serle fiel
hasta ahora a los principios del marxismo leninismo
más consecuente.
Si el fin del “socialismo” de Europa significa la
lección negativa más importante para entender la
batalla contra el estalinismo y la imposición del
socialismo en un solo país, la RC contando incluso
con sus errores es la lección positiva de la misma
moneda. Entender la supervivencia de la RC en tanto
su carácter socialista es importante para el
movimiento comunista internacional , el cual tiene
delante de sí una hermosa batalla que librar. Ahora
que se han venido abajo toda las pseudoteorías
estalinistas como coexistencia pacífica, realismo
socialista, socialismo en un solo país.etc
Todavía les queda un recurso a los sofismas
estalinistas: aliarse paradójicamente con los
reformistas y declarar parafraseando a Fukujama el
fin de los partidos políticos y el fin de los
modelos Es curioso. Ellos hicieron pedazos a los
partidos inmovilizándolos para la acción y ahora le
quitan derecho a los auténticos partidos,
condenandolos a ser retórica del pasado No es que
los partidos no sirvan, la práctica “socialista” de
Europa hizo inservible a los partidos. Los partidos
serán siempre un motor movilizador de las luchas por
la redención humana. Aunque le cambien el nombre por
prurito intelectual, siempre que exista un grupo de
personas con deseos de cambiar el mundo y utilicen
los resortes políticos e ideológicos para hacerlo...
seguirán viviendo los partidos Algo! así como los
versos de Bécquer, el romántico español del siglo
XIX: “Podrá no haber poetas / pero siempre habrá
poesía”. No van a quitarle al hombre su voluntad
de asociarse. Lo que sí será el fin de los partidos
estalinistas. Que se diga con su nombre y sus
apellidos.
Con los modelos pasa lo mismo. Los modelos son
una herramienta útil para simplificar el estudio de
la naturaleza y la sociedad. Lo que sucede , al
igual que con los partidos estalinistas, el modelo
del "socialismo en un solo país" no pudo pasar la
prueba de la historia.
Ahí está la RC defendiendo las causas del mundo
desde la perspectiva socialista a pesar de su
pobreza...; ahí están siete países de Europa cayendo
en la OTAN servilmente Si no fuera trágico, sería
maravilloso ver como el imperialismo y el reformismo
fruto del estalinismo se dan la mano en contra de un
pequeño país que hoy lleva en sus espaldas no sólo
la lucha por un mundo mejor, sino que defiende con
su propia existencia las bases de la teoría
socialista.
Estará dividido mi trabajo en dos partes. Primero
porque considero oportuno retomar a Trotsky, segundo
porque considero que la Revolución Cubana rechazó
desde sus propios orígenes el modelo del "Socialismo
en un solo país", y sobrevivió entonces a caer en
principio en el estalinismo.
I. Por qué Trotsky
Los postulados de Trotsky en tanto su aplicación
práctica en los movimientos sociales, se quedaron
confinados en los grupos reducidos de trotskistas y
no logró activarse a plenitud ni siquiera en la ya
lejana década del 60, en la cual la figura
emblemática del Che y su instinto revolucionario lo
conminó a “sólo demorar el tiempo justo para
engrasar el fusil”.
No creo que exista una aplicación práctica más
convincente de la revolución permanente (RP) que la
que el gran revolucionario y mito de la juventud del
siglo XX realizara al abandonar sus cargos dentro de
la triunfante revolución de Fidel. Antes que eso
había estado en África. Es más que evidente que para
el Che la verdadera revolución y el verdadero
socialismo no se circunscribía a las fronteras de mi
país ni mi continente. La bandera de esta leyenda
cargada de romanticismo y pureza fue interpretada
desde todos las vertientes. Se fomentó en el
latinoamericanismo y el antiimperialismo. Y de hecho
lo es, pero como un capítulo del internacionalismo y
de la RP en contra del régimen burgués. Sería
como decir que Lenin y Trotsky fueron “europeístas”
por fomentar la revolución en Europa.
El capitalismo se convirtió en imperialismo.
América Latina ha pasado a ser un escenario claro de
las luchas sociales. Lo haya mencionado el Che o no.
A estas alturas debemos guiarnos un poco más por la
literatura de los hechos. Pero aún así vale recordar
lo que le dijo el Che a Fidel en su carta de
despedida: Combatir al imperialismo DONDE quiera que
éste se encuentre. El Che Guevara inició la era
de la revolución permanente en América Latina.
(Según mi parecer). Los cimientos de ésta podemos
encontrarlos en José Martí y Simón Bolívar, para los
cuales la patria era toda América, José Martí fue
mucho más lejos. Lo dejamos para después.
El estallido del muro de Berlín nos agarró "fuera
de base", como decimos en Cuba haciendo alusión al
béisbol. La militancia verdaderamente leninista no
se escuchó con demasiada fuerza, al menos en esta
región del mundo. Ese muerto no era nuestro, no
debimos derramar una sola lágrima a no ser lágrimas
de alegría. . Todo lo vaticinado por Trotsky en la
Revolución traicionada se adelantó
considerablemente.. Ojalá que las Torres de New York
no se hubiesen caído por las acciones de unos
fanáticos incoherentes y hubiese sido el émulo del
muro de Berlín. Y que en lugar de aviones de línea
el pensamiento revolucionario de América incluido
Estados Unidos hubiese derribado las ideas del
imperialismo y el colonialismo. Creo que aun estamo!
s a tiempo.
Desde la aparente victoria de Stalin, a la cual
llegó usando los más tenebrosos trucos de Goebbels
de eso de repetir una mentira hasta la saciedad,
usando el asesinato y el terror como armas, las
fuerzas revolucionarias han tenido dos enemigos : el
imperialismo y el stalinismo.
El acomodo a la victoria, el hecho real de tener
que construir una república socialista, puede llegar
a caer en el vicio del estalinismo…sin tener que
conocer a Stalin. Sobre todo para aquellos que
consideran la revolución como un empleo Con las
ideas revolucionaria al igual que con el amor no se
puede lucrar... sería prostiti¡ución. Raro: caen en
estalinismo los que llevan la revolución en sus
huesos y su corazón. Fidel Castro presidente de Cuba
hace más de 40 años, rara vez se quita el uniforme
de guerrillero, jamás ha pactado con el enemigo y
tiene en su palabra el timbre del internacionalismo.
Chávez en medio de su crisis política no deja de
gritar por la Unidad de América Latina y el
Caribe.&n! bsp; Son dos líderes auténticamente
internacionalistas.
Entonces por qué Trosky. En primer lugar
porque es políticamente necesario. Sí señor. La
experiencia del viejo luchador es vital para
ahorrarle tiempo y esfuerzos a los nuevos
movimientos. Nadie predica que haya que volverse
fanático a Trosky. Pero sí debe estudiarse con el
mismo cuidado que se lee a Gramsci o Mariátegui. Hay
un velo de olvido con él y todavía no entiendo la
razón. Este olvido puede llevarnos a tener que
descubrir lo que Trotsky hizo hace poco menos que un
siglo.
Está de más que se diga que nadie puede copiar
ciegamente.. Es el espíritu, la esencia lo que no
debemos tirar por la borda. En el horrible
dispositivo de Mercader no cupo afortunadamente toda
la enseñanza que este hombre nos quiso dejar.
Todavía no duermo bien pensando en que Mercader
viajó a mi Patria luego de triunfada la Revolución
Cubana.
Lo que si me parece absurdo que mis compañeros
latinoamericanos y cubanos le reconozcan la utilidad
a la teología de la liberación y no al pensamiento
de Trosky. Nunca dicen los motivos, sólo dulces
palmaditas en la espalda y un apagado “deja eso
querida, ya pasó...”
Los que me conminan a dejar asuntos “antiguos”
son los mismos que tratan de restituir (con mucho
tino y acierto) a pensadores aún más viejos, y yo
diría que no más necesarios. Bolívar, José
Martí y hasta a Cristo Lo único que yo puedo
reclamar es que si la religión tomó nuevos caminos y
la Teología de la Liberación tiene su fuente
original en el surgimiento del cristianismo; y
entonces esta teología es útil y revolucionaria,
con el mismo derecho volvamos a los orígenes del
socialismo. Es hora de nuestro renacimiento. En
ese origen, estará Trotsky sentado y expectante a la
izquierda de Lenin.
Nos urge. El veto sobre esta figura en los
movimientos revolucionarios sólo puede estar
sustentado por ignorancia o por tendencias
estalinistas. El estalinismo repito es un mal
peligroso que se adueña de los organismos
revolucionarios triunfantes como la escara. La cual
se apropia de organismos inmóviles. No tenemos
derecho a perder un par de siglos más por pueriles
dogmas. Los necesitamos a todos aquellos que le
dijeron alguna verdad a la humanidad Entre ellos
está Trotsky.
No ha pasado mucho tiempo desde el Manifiesto
Comunista., mucho menos de los acontecimientos de la
traición de Stalin a la causa del proletariado. Se
hacen eventos y encuentros desde todos los ángulos.
En ellos no se menciona a Lenin. Ábrase pues la
puerta para esta discusión franca entre todos los
revolucionarios que creen que el marxismo es todavía
una de las bases de la salvación del mundo. No
caigamos en las redes del estalinismo que se tejió
con mentiras, traiciones e incultura. Qué nos ampare
la voluntad de levantar al mundo.
Fidel Castro ha repetido más de una vez que no le
cambiaremos el nombre ni al Teatro Kart Marx ni a la
Escuela Vladimir Ilich Lenin. Ando convencida que
muchos compatriotas no leen entre líneas.
En los instantes más difíciles de mi revolución,
cuando los herederos legítimos de Stalin decidieron
acabar de un plumazo con Cuba , cuando el
imperialismo compraba valijas para regresar y mi
pueblo estaba padeciendo la más atroz pobreza
diseñada a cuatro manos por las consecuencias del
imperialismo... y las del stalinismo, fuera de
cualquier pronóstico Fidel, con una voz preñada de
consecuencia y valor gritó ¡…Socialismo o
Muerte!. Ese día se salvó la Revolución Cubana.
No veo nada más parecido a las palabras últimas del
manifiesto de Marx y Engels.
II La Revolución Cubana paradigma de revolución
socialista
La revolución socialista cubana surgida en la
década del 60 es la única revolución socialista que
vive en occidente. No sólo sobrevivió al colapso del
socialismo europeo, sino que es joven, mantiene
latente una lucha sin cuartel contra el imperialismo
norteamericano y ha sido la guía espiritual para
muchas generaciones y pueblos. Entonces: Cuba, un
país pobre y bloqueado ( pretextos que utilizó
Stalin para utilizar ese modelo en la URSS): ¿Lleva
45 años con el socialismo en un solo país? Si es
así: ¿Es válida esta teoría? Si no lo es ¿Por qué no
se ha caído entonces la Revolución Cubana?
La respuesta la hallaremos en las propias
definiciones.
Pasa inadvertido: Para referirnos a Cuba decimos
siempre "revolución cubana" y no "Cuba
Socialista"... La URSS jamás permitió que la
llamaran revolución soviética, excepto al principio
cuando era la bolchevique, la más hermosa revolución
del mundo. En ese hecho semántico radica la
verdadera esencia de la autenticidad de mi
revolución y de su derecho a seguir andando. La URSS
con todo sus cohetes, su petróleo y su desarrollo
económico dejó de ser revolución y entonces se
dictó sentencia de muerte.
Piedras angulares para una revolución socialista
son su proyección internacionalista y la lucha
social ( de clases) sin cuartel.
III El internacionalismo en la formación de la
nación cubana.
Mas para entender el vinculo que existe entre la
revolución socialista de Cuba y el internacionalismo
llegamos a una feliz paradoja: la vocación universal
y la justicia social han sido piedras angulares para
la conformación de la nación cubana.
A diferencia de un número significativo de
países, Cuba se fundamentó como país en el crisol de
los emigrantes españoles y negros africanos, los
cuales, según me señaló una vez la periodista Martha
Rojas, al arribar a esta tierra perdían su identidad
( gallegos, vizcaínos, etc.) para llamarse españoles
o tal vez “gallegos”. Los “negros” que traían en los
barcos se llamaron así negros dejando atrás
la procedencia de las tribus y la zona geográfica a
que pertenecían. El emblemático escritor cubano
Alejo Carpentier, premio Cervantes de literatura
sentenció más o menos “los cubanos nacimos en los
barcos”.
De esta forma la nación cubana, enmascarado tal
vez por un amor a la Patria tiene raíces en otros
dos continentes con la sazón que le ofrecen las
tierras americanas. En nuestro origen, para empezar
y en muy poco tiempo se mezclaron tres continentes
De esa unión sale el sustrato de nuestra identidad
matizado por un antiimperialismo excepcional: desde
los inicios de la gesta independentista Antonio
Maceo, líder militar de las guerras de liberación
contra España, expresó misteriosamente, que como
único le verían combatiendo junto al ejercito
español sería si Estados Unidos tratase de tomar
Cuba. Intuía quién era a la larga el verdadero
enemigo, sin recurrir a estudiar tratados
sociopolíticos.
Máximo Gómez jefe militar supremo de la segunda
guerra de liberación en 1895 no fue un cubano, sino
un dominicano. Fue respetado y aceptado sin que
tuviese que mostrar pasaporte una sola vez.
Pero el carácter internacionalista de Cuba no ha
tenido un sentido mayor de proyección mundial que en
la figura de José Martí. Los hombres revolucionarios
del mundo le debemos todavía a este hombre el
cuidadoso estudio de su obra si de verdad queremos
entender el paso todavía controversial del siglo XIX
al XX.
No fue precisamente Lenin o Trotsky quienes
sentenciaran en 1895: "Ya estoy todos los días
en dar mi vida por mi país y por mi deber, de
impedir a tiempo con la independencia de Cuba que
extiendan por las Antillas los Estados Unidos y
caigan con esa fuerza más sobre nuestras tierras de
América."
Fue José Martí. Su deber trascendía la
independencia de la isla
Días antes de decir esto confiesa: “Pero
ahora puedo servir a este único corazón de nuestras
repúblicas. Las Antillas libres salvarán la
independencia de nuestra América, y el honor ya
dudoso y lastimado de la América del Norte, y acaso
acelerarán y fijarán el equilibrio del mundo(...)”
Dirigiéndose a un amigo dominicano que le
reclamaba que hablase de Santo Domingo dice: “De
Santo Domingo ¿ por qué le he de hablar? ¿Es cosa
distinta de Cuba? ¿ Usted no es cubano? ¿ Y yo qué
soy, y quién me fija suelo?”
José Martí hizo del ideal internacionalista el
fin último por la independencia de Cuba. Tuvo
oportunidad de conocer de cerca de los Estados
Unidos y en su lenguaje poético y elevado describió
al naciente imperialismo mejor que cualquier otra
criatura ( según mi modo de ver).
Por eso la segunda etapa de la lucha, pasando por
la revolución del '30, donde además de luchar contra
el tirano Machado los jóvenes consideraron la
república española otro frente más, se fundamentó en
los ideales internacionalistas. Cuando el gobierno
de turno no permitió que atracase un buque
perteneciente a la joven republica soviética, Julio
Antonio Mella, del cual diría Fidel que fue el
cubano que más hizo en menos tiempo y fundador del
primer partido comunista, tomó un bote y en
representación del pueblo de Cuba llegó a la
embarcación y se hermanó con todos sus tripulantes.
A este joven por cierto lo expulsaron del partido
que él había fundado. Cuando aquello, todavía se
podía hablar de la Internacional.. Que le restituyó
su militancia. Murió en México asesinado. A! l morir
no murmuró ningún lema patriotero, marchó a la
inmortalidad diciendo "Muero por la
Revolución”
La revolución de Fidel Castro también marchó por
el camino del mundo. En carta escrita a Celia
Sánchez en 1958, confiesa Fidel:
“Cuando esta guerra se acabe empezará para mi
otra guerra más larga y grande: la guerra que voy a
echar contra ellos. ( los yankees).Me
doy cuenta que va a hacer mi destino verdadero”
Al cabo de 45 años podemos ver perplejos que
cumplió su palabra.
Y por supuesto faltaría la imagen del Che,
símbolo clásico del verdadero internacionalismo. El
Che abandonó familia, responsabilidades, honores
todo por luchar en otras tierras, que “reclamaban
el concurso de sus modestos esfuerzos.”
Conozco a un amigo muy cercano al Che que le
estaba comentando sobre lo increíble que era que las
tropas mambisas aceptaran a Máximo Gómez,
dominicano, como jefe del Estado Mayor General.
Cuenta este compañero que el Che lo miró con media
sonrisa. Sólo entonces se dio cuenta que hablaba con
un argentino. El Che no corrió igual suerte en
Bolivia. No creo por otra parte que haya habido un
ejemplo mejor de la aplicación rigurosa de la
revolución permanente
Son apenas algunos ejemplos.
Justicia social: la otra piedra angular de la
nación cubana
Nuestra guerra de independencia se retrasó con
relación a las otras naciones americanas. Eso
permitió sin embargo que sus líderes maduraran en
las experiencias de las revoluciones europeas y
esgrimieran postulados muy avanzados y muy radicales
para lo que se supone fue una mera guerra por la
independencia de Cuba. A diferencia de lo que
sucedió con la declaración de Independencia de los
Estados Unidos en 1776 que suprimió el postulado de
abolición de la esclavitud, la cual le costaría a
ese país otra guerra en el siglo siguiente, la
insurrección por la libertad de Cuba se proclamó
conjuntamente a la abolición de la esclavitud. Eran
dos brazos del mismo cuerpo, no se concebía una sin
la otra. De hecho el hacendado Carlos Manuel de
Céspedes libera a sus es! clavos y los invita como
iguales a luchar por la libertad.
Cuando después de 10 años de contienda los
españoles logran que se firme el llamado pacto del
Zanjón, Antonio Maceo le reclama al oficial español
que debía convencerlo para sumarse a la rendición,
que en ese pacto no se sostenía la abolición de la
esclavitud y que por eso, entre otras cosas,
seguiría en la contienda. Al terminar el encuentro
Martínez Campos le dice “Entonces no nos
entendemos”, a lo que Maceo responde: “No, no
nos entendemos”.
En 1892 se funda el Partido Revolucionario Cubano
por José Martí. Insisto que los aportes a la
política y a la filosofía universal que nos dejó es
una asignatura pendiente para los que tratamos de
entender el decursar de la historia. Las bases de
este Partido trascienden en su primera línea la mera
independencia de la Isla. Su proyección , su
organicidad interna, confieren a este Partido la
categoría de un partido de nuevo tipo. Su cantera
fundamental fue la clase obrera ( tabacaleros en el
exilio). Se funda antes del propio Partido de Lenin.
Las diferencias concretas de Europa y América le
harán ver al lector superficial puntos
incompatibles. Para el lector acucioso y paciente
emergerán misteriosamente verdades absolutas y
comunes. De este Partido Revol! ucionario nacería
cerca de treinta años después el Partido Comunista
de Cuba. Carlos Baliño fue fundador de ambos,
sabiendo que eran lo mismo.
Huelga hablar de la vocación de justicia social
por parte de la revolución que continúa Fidel
Castro. Sólo como otro detalle a analizar con más
profundidad está el manifiesto de La Historia me
Absolverá. Documento que recoge el acto de
defensa de Fidel después del asalto al Cuartel
Moncada. Todavía no entiendo como el imperialismo no
leyó allí un documento auténticamente comunista. Se
enfatizan los problemas sociales y se hace un perfil
clasista del pueblo cubano que deja sin aliento al
socialista más ortodoxo en cualquier lugar del
planeta. Ese documento fue escrito hace 50 años y
mantiene la frescura y el orden lógico más exigente.
Seis años después, contra cualquier vaticinio,
uniendo en su espíritu justicia social e
internacionalismo triunfa una revolución
profundamente socialista en las mismas narices del
imperialismo, como alguien señalara.
Apuntes finales
En la carta de despedida del Che a Fidel el
primero señalaba que el más sagrado de los deberes
era luchar contra el imperialismo dondequiera
que esté. El imperialismo está muy cerca de
nosotros. Por eso Cuba con existir hace el mayor
aporte a la causa del socialismo universal. Sépase
que para nada creo que la Revolución Cubana es
inmortal de per se, creo inclusive que hemos
cometido serios errores. Por cierto que en 1986
Fidel declara “Rectificación de errores y tendencias
negativas” a la burocracia, y otros males,
impulsándole a la sociedad nuevos bríos. Esto fue
antes de la jerga barata de Gorvachov sobre
perestroika y glasnot. Hay que ver donde fueron a
parar estos tipejos. Sería gracioso analizar de
quién fueron herederos.
Como nos enseña la dialéctica a través de la
unidad y lucha de contrarios, la contrarrevolución
es una entidad que crece a la sombra y está ahí
esperando el primer tropiezo. Dudo que algún país
contenga un exilio tan hostil como el nuestro.
Nuestra única salida es ser cada vez más radicales,
más consecuentes con nuestra savia que ha sido el
internacionalismo y la justicia social. Cualquier
intento de congruencia con el imperialismo ( véase
que alejo de esto al noble pueblo norteamericano con
el que debemos relacionarnos más y más) será un
retroceso para nuestro camino. Porque la revolución
no tiene fin, ya sabemos lo que nos señaló un viejo
y olvidado camarada nuestro, la revolución es
permanente.
En este escenario del mundo emerge una situación
revolucionaria sin precedentes. La revolución
bolivariana de Venezuela es eso: una revolución.
Chávez no deja de hablar de la unidad
latinoamericana. La revolución de Chávez se salva
mientras no pacte con el enemigo y mientras logre
radicalizarse más y más.
Trotsky soñó también con esta unidad estando en
México. Lástima que Stalin no le permitió vivir. No
importa. Su aliento ( aunque todavía habrá hondos
prejuicios) está en las revoluciones que nacerán
tarde o temprano. Lograremos que salga de su
silencio y que le vean sin ser considerado
terrorista. Curioso: los imperialistas y los
estalinistas coincidían en llamarle terrorista.
Punto a nuestro favor.
La ventaja que puede tener Cuba es que en sus
tuétanos lleva dos de los bastiones importantes para
alejarse del socialismo en un solo país. Fidel no es
un accidente biológico. Fidel es, al igual que
Martí, producto de todos los elementos que nos
conforman como nación. La Revolución Cubana puede
ser eterna, mientras siga siendo Revolución;
proyectándose y viviendo por el mundo y por los
desposeídos. Fenecerá sin piedad para su historia el
día que decida detenerse y trate de convertirse en
república terminada.
¡Proletarios de todos los países unios!
Marcos Jesus Concepcion Albalat
Director de Argos Is-Internacional