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Llegaron a Cuba las cenizas de
Antonio Gades
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Reposarán
eternamente en la tierra que amó, junto a héroes
eternos de nuestra Patria
Antonio Gades
no quiso que le dispensaran honores altamente
merecidos, lo único que pidió antes de fallecer fue
que trajeran sus cenizas a nuestra Patria y que se
decidiera con sus restos lo más conveniente.
En
los momentos en que presentía su muerte inminente,
justamente seis días antes de su lamentable deceso,
escribió un conmovedor mensaje devenido en su
testamento político junto a las emotivas y sinceras
palabras profundamente revolucionarias que pronunció
el pasado 5 de junio en la ceremonia íntima y
familiar en la que fuera condecorado por el
presidente Fidel Castro con la Orden José Martí, la más
importante que otorga el Estado Cubano.
En su lecho de
muerte, en una hoja timbrada del hospital en el que
su enfermedad se había agravado definitivamente,
dirigió un último mensaje al General de Ejército
Raúl Castro Ruz, lleno de simbolismo familiar, de
admiración y respeto:
Madrid,
14 de julio del 2004
Querido
compadre Raúl:
Quiero
decirle que mi mujer Eugenia y mis hijas María,
Tamara y Celia, según mi última voluntad le
entregarán mis cenizas. Haga con ellas lo que usted
crea conveniente.
Jamás
pensé tener el honor de llegar a ser su Compadre,
pero desde que le conocí siempre estuvo dentro de mí
por su firmeza, su ejemplo de verdadero comunista y
su fidelidad a nuestro Comandante.
Quiero
que sepa que lo único que siento es no haber hecho
más por la Revolución.
Viva
nuestro Comandante, Viva Raúl, Viva nuestro P.C.C.
Abrazos
para Colomé y para toda la familia, en particular
uno muy grande para Vilma y para Usted.
Siempre a
sus Ordenes
Antonio
En cumplimiento
de su última voluntad, en la noche de ayer llegaron
a La Habana, procedentes de Madrid, las preciadas
cenizas del excepcional bailarín y coreógrafo
español, del revolucionario, comunista y amigo de
nuestro país Antonio Gades, celosamente traídas,
como él pidió, por su viuda Eugenia y sus hijas
María, Tamara y Celia, acompañadas de un reducido
grupo de colaboradores y amigos íntimos.
Con
la llegada de sus restos a la sede del Ministerio de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias tuvo lugar una
sencilla ceremonia hasta situar sus cenizas en la
Sala Granma, donde fueron depositadas
transitoriamente en espera de su traslado al lugar
de reposo definitivo, en presencia de los familiares
más cercanos y sus compañeros Raúl y Vilma, Colomé y
López Miera. Allí permanecerán bajo custodia cercana
de su fiel amigo, que él optó por llamar compadre,
bajo el concepto martiano, para expresar en
superlativo la amistad más íntima forjada a lo largo
de 30 años.
Gades encontró
en sus últimos momentos las fuerzas de su espíritu
irreductible para dejarnos constancia de su
fidelidad ilimitada al pueblo cubano y que resumiera
en su conmovedora misiva.
Tanta
era su modestia que, a pesar de todo su apoyo y
disposición de dar incondicionalmente la vida por la
Revolución, injustamente se reprochaba aún no haber
hecho más por ella.
En atención a
sus excepcionales cualidades artísticas y humanas y
a su condición revolucionaria, sus cenizas serán
sepultadas en fecha posterior en el Mausoleo del II
Frente Oriental Frank País —actualmente en
reparación—, donde ya reposan los combatientes
caídos durante la Guerra de Liberación y serán
inhumados en lo adelante los que al momento de
concluir ésta ya ostentaban grados de oficial en
este frente guerrillero.
Antonio Gades
descansará eternamente en la tierra que tanto amó. |