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Declaración conjunta
Durante la visita oficial
del Presidente Hugo Chávez Frías a Cuba al cumplirse
el décimo aniversario de su primer encuentro con el
pueblo cubano, se produjo un amplio y profundo
intercambio entre el Presidente de la República
Bolivariana de Venezuela y el Presidente del Consejo
de Estado de la República de Cuba, acompañados de
sus respectivas delegaciones. Ambos Jefes de Estado
acordaron suscribir los siguientes puntos de vista:
Subrayamos
que el Área de Libre Comercio para las Américas
(ALCA) es la expresión más acabada de los apetitos
de dominación sobre la región y que, de entrar en
vigor, constituiría una profundización del
neoliberalismo y crearía niveles de dependencia y
subordinación sin precedentes.
Analizamos históricamente el
proceso de integración de la América Latina y el
Caribe, y constatamos que este, lejos de responder a
los objetivos de desarrollo independiente y
complementariedad económica regional, ha servido
como un mecanismo para profundizar la dependencia y
la dominación externa.
Constatamos también que los
beneficios obtenidos durante las últimas cinco
décadas por las grandes empresas transnacionales, el
agotamiento del modelo de sustitución de
importaciones, la crisis de la deuda externa y, más
recientemente, la difusión de las políticas
neoliberales, con una mayor transnacionalización de
las economías latinoamericanas y caribeñas y con la
proliferación de negociaciones para la conclusión de
acuerdos de libre comercio de igual naturaleza que
el ALCA, crean las bases que distinguen el panorama
de subordinación y retraso que hoy sufre nuestra
región.
Por tanto, rechazamos con
firmeza el contenido y los propósitos del ALCA, y
compartimos la convicción de que la llamada
integración sobre bases neoliberales que esta
representa, consolidaría el panorama descrito, y no
conduciría más que a la desunión aún mayor de los
países latinoamericanos, a mayor pobreza y
desesperación de los sectores mayoritarios de
nuestros países, a la desnacionalización de las
economías de la región y a una subordinación
absoluta a los dictados desde el exterior.
Dejamos claro que si bien la
integración es, para los países de la América Latina
y el Caribe, una condición imprescindible para
aspirar al desarrollo en medio de la creciente
formación de grandes bloques regionales que ocupan
posiciones predominantes en la economía mundial,
solo una integración basada en la cooperación, la
solidaridad y la voluntad común de avanzar todos de
consuno hacia niveles más altos de desarrollo, puede
satisfacer las necesidades y anhelos de los países
latinoamericanos y caribeños y, a la par, preservar
su independencia, soberanía e identidad.
Coincidimos en que la
Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA),
propuesta por el Presidente Hugo Chávez Frías en
ocasión de la III Cumbre de Jefes de Estado y de
Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe,
celebrada en la isla de Margarita en diciembre del
2001, traza los principios rectores de la verdadera
integración latinoamericana y caribeña, basada en la
justicia, y nos comprometemos a luchar conjuntamente
para hacerla realidad.
Afirmamos que el principio
cardinal que debe guiar el ALBA es la solidaridad
más amplia entre los pueblos de la América Latina y
el Caribe, que se sustenta en el pensamiento de
Bolívar, Martí, Sucre, O'Higgins, San Martín,
Hidalgo, Petion, Morazán, Sandino y tantos otros
próceres, sin nacionalismos egoístas ni políticas
nacionales restrictivas que nieguen el objetivo de
construir una Patria Grande en la América Latina,
según la soñaron los héroes de nuestras luchas
emancipadoras.
En tal sentido, coincidimos
plenamente en que el ALBA no se hará realidad con
criterios mercantilistas ni intereses egoístas de
ganancia empresarial o beneficio nacional en
perjuicio de otros pueblos. Solo una amplia visión
latinoamericanista, que reconozca la imposibilidad
de que nuestros países se desarrollen y sean
verdaderamente independientes de forma aislada, será
capaz de lograr lo que Bolívar llamó "Áver formar en
América la más grande nación del mundo, menos por su
extensión y riqueza que por su libertad y gloria", y
que Martí concibiera como la "América Nuestra", para
diferenciarla de la otra América, expansionista y de
apetitos imperiales.
Expresamos asimismo que el
ALBA tiene por objetivo la transformación de las
sociedades latinoamericanas, haciéndolas más justas,
cultas, participativas y solidarias y que, por ello,
está concebida como un proceso integral que asegure
la eliminación de las desigualdades sociales y
fomente la calidad de vida y una participación
efectiva de los pueblos en la conformación de su
propio destino.
Compartimos el criterio de
que, para alcanzar los objetivos apuntados, el ALBA
debe guiarse por los siguientes principios y bases
cardinales:
1. El comercio y la
inversión no deben ser fines en sí mismos, sino
instrumentos para alcanzar un desarrollo justo y
sustentable, pues la verdadera integración
latinoamericana y caribeña no puede ser hija ciega
del mercado, ni tampoco una simple estrategia para
ampliar los mercados externos o estimular el
comercio. Para lograrlo, se requiere una efectiva
participación del Estado como regulador y
coordinador de la actividad económica.
2. Trato especial y
diferenciado, que tenga en cuenta el nivel de
desarrollo de los diversos países y la dimensión de
sus economías, y que garantice el acceso de todas
las naciones que participen en los beneficios que se
deriven del proceso de integración.
3. La complementariedad
económica y la cooperación entre los países
participantes y no la competencia entre países y
producciones, de tal modo que se promueva una
especialización productiva eficiente y competitiva
que sea compatible con el desarrollo económico
equilibrado en cada país, con las estrategias de
lucha contra la pobreza y con la preservación de la
identidad cultural de los pueblos.
4. Cooperación y solidaridad
que se exprese en planes especiales para los países
menos desarrollados en la región, que incluya un
Plan Continental contra el Analfabetismo, utilizando
modernas tecnologías que ya fueron probadas en
Venezuela; un plan latinoamericano de tratamiento
gratuito de salud a ciudadanos que carecen de tales
servicios y un plan de becas de carácter regional en
las áreas de mayor interés para el desarrollo
económico y social.
5. Creación del Fondo de
Emergencia Social, propuesto por el Presidente Hugo
Chávez en la Cumbre de los Países Sudamericanos,
celebrada recientemente en Ayacucho.
6. Desarrollo integrador de
las comunicaciones y el transporte entre los países
latinoamericanos y caribeños, que incluya planes
conjuntos de carreteras, ferrocarriles, líneas
marítimas y aéreas, telecomunicaciones y otras.
7. Acciones para propiciar
la sostenibilidad del desarrollo mediante normas que
protejan el medio ambiente, estimulen un uso
racional de los recursos e impidan la proliferación
de patrones de consumo derrochadores y ajenos a las
realidades de nuestros pueblos.
8. Integración energética
entre los países de la región, que asegure el
suministro estable de productos energéticos en
beneficio de las sociedades latinoamericanas y
caribeñas, como promueve la República Bolivariana de
Venezuela con la creación de Petroamérica.
9. Fomento de las
inversiones de capitales latinoamericanos en la
propia América Latina y el Caribe, con el objetivo
de reducir la dependencia de los países de la región
de los inversionistas foráneos. Para ello se
crearían, entre otros, un Fondo Latinoamericano de
Inversiones, un Banco de Desarrollo del Sur, y la
Sociedad de Garantías Recíprocas Latinoamericanas.
10. Defensa de la cultura
latinoamericana y caribeña y de la identidad de los
pueblos de la región, con particular respeto y
fomento de las culturas autóctonas e indígenas.
Creación de la Televisora del Sur (TELESUR) como
instrumento alternativo al servicio de la difusión
de nuestras realidades.
11. Medidas para que las
normas de propiedad intelectual, al tiempo que
protejan el patrimonio de los países
latinoamericanos y caribeños frente a la voracidad
de las empresas transnacionales, no se conviertan en
un freno a la necesaria cooperación en todos los
terrenos entre nuestros países.
12. Concertación de
posiciones en la esfera multilateral y en los
procesos de negociación de todo tipo con países y
bloques de otras regiones, incluida la lucha por la
democratización y la transparencia en los organismos
internacionales, particularmente en las Naciones
Unidas y sus órganos.
En el año en que se
conmemora el 180 aniversario de la gloriosa victoria
de Ayacucho y de la Convocatoria al Congreso
Anfictiónico de Panamá, que trató de abrir el camino
a un verdadero proceso de integración de nuestros
países, frustrado desde entonces, expresamos nuestra
convicción de que ahora, finalmente, con la
consolidación de la Revolución Bolivariana y el
fracaso indiscutible de las políticas neoliberales
impuestas a nuestros países, los pueblos
latinoamericanos y caribeños se encuentran en el
camino de su segunda y verdadera independencia. El
surgimiento de la Alternativa Bolivariana para las
Américas propuesta por el Presidente Hugo Chávez
Frías es su mejor expresión.
Suscrita en La Habana, a los
catorce días del mes de diciembre de dos mil cuatro.
Fidel Castro Ruz
Presidente del Consejo de
Estado de la Repú blica de Cuba
Hugo Chávez Frías Presidente
de la República Bolivariana de Venezuela |