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Bush, Blair, Aznar y el "caso" de las medallas de
oro del Congreso de EE.UU.
PATRICIO MONTESINOS
MADRID.— Ahora
resulta que el primer ministro británico, Anthony
Blair, prefiere no ir a recoger la medalla de oro
del Congreso norteamericano que el presidente
estadounidense, George W. Bush, le gestionó, la
misma por la que el ex jefe del Gobierno español
José María Aznar pretendió pagar unos dos millones
de dólares.
Según
informaciones trascendidas en las últimas horas en
varias capitales europeas, fuentes oficiales en
Londres descartaron que Blair tenga en sus planes
viajar a Washington para ser condecorado con la
denominada medalla de honor del Congreso de Estados
Unidos por su "activa participación" en las guerras
contra Iraq y Afganistán.
Los reportes
subrayaron que Bush ha insistido en que el Premier
Británico le visite para que reciba la mayor
distinción que se otorga a un extranjero en Estados
Unidos, y de paso el actual inquilino de la Casa
Blanca sacarle provechos electorales a la ceremonia
de imposición de la referida orden.
Pero, Blair
parece resistirse a verse con el hasta hace muy poco
su amigo más cercano, al parecer en previsión de lo
que pueda ocurrir en noviembre venidero en los
comicios presidenciales norteamericanos, y las
consecuencias que le puede traer a él en el Reino
Unido.
Por su parte,
medios periodísticos en Madrid recordaron que hace
solo un mes el ex jefe del Gobierno español José
María Aznar fue involucrado en un escándalo por el
contrato de dos millones de dólares a una firma de
abogados en Washington con el fin de que lo ayudaran
a conseguir la afamada medalla de oro.
Aznar, conocido
y a la vez rechazado por su sumisión sin escrúpulos
a Bush y fiel aliado de la Casa Blanca en la actual
guerra contra Iraq, quizás esté en disposición de
encontrarse nuevamente con el mandatario
norteamericano, y hacerse así de la anhelada
condecoración del Congreso estadounidense,
comentaron los mismos medios.
Coincidieron,
sin embargo, en que una visita ahora del ex
Presidente del Gobierno español le serviría de muy
poco a Bush, a quien lejos de beneficiarle de seguro
le perjudicaría en su agónica carrera hacia la
reelección.
Las fuentes
periodísticas resaltaron que Aznar y su organización
política, el Partido Popular, fueron derrotados en
las elecciones generales españolas de marzo pasado,
precisamente por involucrarse y apoyar la guerra de
Estados Unidos contra Iraq, y por su exagerada
sumisión a Washington, entre otras causas.
Grandes amigos
los integrantes del trío de Azores. ¿Verdad?
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