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    I N T E R N A C I O N A L

La Habana. 23 de julio de 2003

 EL TERRORISMO Y LA SOCIEDAD CIVIL COMO INSTRUMENTOS DE
LA POLITICA DE EE.UU. HACIA CUBA
La Troika norteamericana: 
La AID, la NED y la CIA

POR PHILIP AGEE

LOS nuevos programas de Reagan en la Sociedad Civil comenzaron con un inmenso éxito en Polonia. Durante los años 80, The National Endowment for Democracy (NED) y la CIA, en operaciones conjuntas con el Vaticano, mantuvieron vivo y creciendo al sindicato Solidaridad cuando fue ilegalizado durante el período de ley marcial que comenzó en 1981. El programa fue acordado entre Reagan y el Papa Juan Pablo II cuando Reagan visitó el Vaticano en junio de 1982. Lo hicieron con información de inteligencia, dinero en efectivo, máquinas de fax, ordenadores, equipos de impresión y de copiado de documentos, grabadoras, televisores y vídeos, insumos y equipos de todos los tipos, incluso transmisores de radio y televisión. El sindicato se transformó en un partido político, y en 1989, alentados por el dirigente soviético Mijail Gorbachov, Solidaridad tomó control del Gobierno. Años más tarde, en mayo del 2001, el senador Jesse Helms presentó un proyecto de ley para asignar 100 millones de dólares para repetir en Cuba, dijo, los éxitos de la CIA, de la NED y del Vaticano en Polonia. 


La participación de oficiales
 de la CIA bajo cobertura
 en la Sección de Intereses de
 EE.UU. en La Habana —puesto
 de mando de la subversión—
 sería particularmente útil
 para hacer llegar equipos y
 dinero a los mercenarios
 en el país.

Esfuerzos semejantes para desarrollar una Sociedad Civil de oposición en Cuba ya habían comenzado en 1985, con los primeros subsidios de la NED a la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA). Esos esfuerzos recibieron un refuerzo importante cuando se aprobó en 1992 la Ley de Democracia Cubana, mejor conocida como Ley Torricelli, que impulsó el apoyo a través de ONG estadounidenses a individuos y organizaciones para programas que produzcan “un cambio democrático no violento en Cuba”. Una intensificación aún mayor vino con la aprobación en 1996 de la Ley de Libertad y Solidaridad Cubana, más conocida como la Ley Helms-Burton. Como resultado de estas leyes, la NED, la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID) y la CIA, esta última no mencionada en público pero indudablemente participante, intensificaron sus programas coordinados orientados a la Sociedad Civil cubana.

 Uno se puede preguntar por qué se puede precisar de la CIA en estos programas. Hubo varias razones. Una razón, desde el comienzo, fue la larga experiencia y el inmenso equipo de agentes y de contactos en las sociedades civiles de países en todo el mundo de la CIA. Al unirse con la CIA, la NED y la AID participarían en un continuo complejo de operaciones que podrían financiar, mientras dejan la dirección del trabajo secreto diario a los oficiales de la CIA. Además, alguien tenía que controlar e informar sobre la efectividad de las actividades de los receptores locales. La NED no tenía gente en el terreno para hacerlo ni tampoco la tenían normalmente sus principales fundaciones. Y ya que el dinero de la NED era aparentemente privado, sólo la CIA tenía el personal y las técnicas para realizar un control discreto a fin de evitar que se comprometiera a los receptores de la Sociedad Civil, especialmente si eran opositores a sus gobiernos. Finalmente, la CIA tenía amplios fondos propios que podía transferir silenciosamente cuando las condiciones lo exigieran. En Cuba, la participación de oficiales de la CIA bajo cobertura en la Sección de Intereses de EE.UU. sería particularmente útil, ya que los fondos de la NED y de la AID irían a ONG de EE.UU. que tendrían que encontrar caminos discretos, si fuera posible, para hacer llegar equipos y dinero a los beneficiados dentro de Cuba. La CIA podía ayudar bastante al respecto.

 La evidencia sobre la cantidad de dinero que estas agencias han estado gastando en sus proyectos en Cuba es fragmentaria. Nada existe en público sobre los gastos de la CIA, pero lo que se encuentra fácilmente sobre las otras dos es interesante. El sitio en la red de la AID menciona 12 millones gastados en programas cubanos durante 1996-2001 (promedio por año 2 millones de dólares), pero para el 2002 el presupuesto, ahora de Bush hijo, saltó a 5 millones de dólares más fondos no comprometidos de 3 millones de dólares del 2001, un total de 8 millones de dólares. Su presupuesto en el 2003 para Cuba es de 6 millones de dólares, mostrando una triplicación de los fondos desde que Bush tomó el poder. No es ninguna sorpresa considerando la cantidad de cubanos de Miami que Bush ha nombrado a puestos importantes en su Administración.

 El dinero, según la AID, fue gastado “en la promoción de una transición pacífica a la democracia en Cuba”. Desde 1996 al 2001 entregaron los 12 millones de dólares a 22 ONG, todas aparentemente basadas en EE.UU., la mayoría en Miami. En el 2002, la cantidad de ONG de primera línea había disminuido a 12: The University of Miami, Center for a Free Cuba, Pan-American Development Foundation, Florida International University, Freedom House, Grupo de Apoyo a la Disidencia, Cuba On-Line, CubaNet, National Policy Association, Acción Democrática Cubana, y Carta de Cuba. Además, el Instituto Republicano Internacional del Partido Republicano recibió dinero de AID para un sub subvencionado, el Directorio Revolucionario Democrático Cubano, también de Miami.

 Estas ONG tienen un doble propósito: uno orientado a sus grupos equivalentes en Cuba y el otro dirigido al mundo, sobre todo a través de sus sitios en la red. Mientras por un lado llevan fondos y equipos a Cuba, por el otro lado difunden en el mundo las actividades y la producción de los grupos en Cuba. Cubanet en Miami, por ejemplo, publica los escritos de los “periodistas independientes” de la Asociación Independiente de Prensa de Cuba radicado en La Habana, y envía dinero a los autores.

 Es interesante que la AID afirma en su sitio en la red que sus “subvencionados no están autorizados a utilizar los fondos del subsidio para suministrar ayuda en efectivo a ninguna persona u organización en Cuba”. Es difícil creer esa afirmación, pero si fuera verdad, todos esos millones son utilizados sólo para apoyar a la infraestructura de ONG con sede en EE.UU., una especie de industria ligera anticubana subvencionada, excepto por lo que puede ser entregado a Cuba en especie: ordenadores, faxes, máquinas copiadoras, teléfonos móviles, radios, televisores y grabadoras de vídeo, libros, revistas, etc.

 En su sitio en la red la AID menciona 7 objetivos para el dinero: solidaridad con los activistas de los derechos humanos, difusión del trabajo de periodistas independientes, desarrollo de ONG independientes, promoción de los derechos de los trabajadores, gestiones hacia el pueblo cubano, planificación de una futura ayuda a un gobierno de transición, y evaluación del programa. Cualquiera que quiera ver qué ONG y cuánto dinero está recibiendo de los millones en cada uno de los programas puede verlo en www.usaid.gov/regions/lac/cu/upd-cu.htm. 

 La afirmación de AID de que sus ONG subvencionados no pueden suministrar dinero a cubanos en Cuba, lleva a que uno se pregunte sobre los más de 100 000 dólares que los investigadores cubanos encontraron en posesión de los 75 disidentes juzgados, en su mayoría desocupados. Una pista puede encontrarse en la declaración de la AID de que “la política de EE.UU. alienta a las ONG y a los individuos de EE.UU. a emprender actividades humanitarias, informativas y de edificación de la Sociedad Civil en Cuba con fondos privados…” ¿Podría ser que esos “fondos privados” sean dinero de la Fundación Nacional de la Democracia”?

 Recordemos la ficción de que la NED es una fundación “privada”, una ONG. No tiene restricciones que limiten que sus fondos sean utilizados en pagos en efectivo al extranjero, y por casualidad financia la NED algunas de las mismas ONG que la AID. Podemos estar seguros de que esto no resulta de una rivalidad o de falta de coordinación en Washington. La razón es probablemente que los fondos de la NED pueden ser utilizados para salarios y otra compensación material para personas en el terreno en Cuba. Existe, después de todo, el nivel de organizaciones cubanas bajo las ONG de EE.UU. en la cadena de mando y dinero, y estos son los individuos y los grupos en Cuba que corresponden en sus objetivos a los de las ONGs de EE.UU. Son cerca de 100 y tienen nombres [traducidos del inglés al español] como Bibliotecas Independientes de Cuba, Todos Unidos, Sociedad de Periodistas Márquez Sterling, Asociación Independiente de Prensa de Cuba, Asamblea para la Promoción de la Sociedad Civil, y el Partido de los Derechos Humanos de Cuba.

 Cada uno de los cubanos en estas organizaciones será totalmente identificado con sus tareas asignadas en la documentación de proyecto de AID, NED o la CIA que cubre la actividad, probablemente en un anexo confidencial, estén clasificados como activistas de los derechos humanos, periodistas independientes, bibliotecarios independientes, o distribuidores de material de información. El dinero, después de todo, no se entrega a fantasmas o espíritus, incluso al nivel más bajo. Ni se da a las ONG de EE.UU. libertad para entregar el dinero a cualquier descontento que encuentren para que la reciba. Los usuarios finales (receptores finales) son beneficiarios designados por escrito igual como lo son las fundaciones centrales y las ONG intermediarias estadounidenses.

 El sitio en la red de la NED está convenientemente atrasado, y muestra sólo su programa para Cuba en el 2001. Pero es instructivo. Sus fondos para actividades cubanas en el 2001 totalizaron sólo 765 000 dólares si uno va a creer lo que dicen. Ese dinero se lo dieron a 8 ONGs en 2001 con un promedio de cerca de 52 000 dólares, mientras una 9ª ONG, el Instituto Republicano Internacional (IRI) del Partido Republicano recibió 350 000 dólares para el Directorio Revolucionario Democrático Cubano, con sede en Miami como señaláramos anteriormente, para “fortalecer la Sociedad Civil y los derechos humanos” en Cuba. En contraste, esta ONG va a recibir $2 174 462 en el 2003 de AID a través del mismo IRI. ¿Por qué iba a otorgarse la NED los montos inferiores y AID sumas tan inmensas, ambas canalizadas a través del IRI? La respuesta, aparte de la tajada del IRI, es probablemente que el dinero de la NED es destinado a los bolsillos de personas en Cuba, mientras que el dinero de la AID apoya las infraestructuras de las ONG de EE.UU. 

* Philip Agee es un ex oficial de la CIA.

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