ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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«Ya todos conocemos lo que puede hacer un pueblo cuando no solamente tiene armas, sino tiene un espíritu que lo dirige hacia un fin único», dijo el Che. Foto: Ricardo López Hevia

El ejemplo de Cuba demuestra que en este momento de la historia no importa el tamaño de un pueblo ni la magnitud de sus instrumentos de destrucción; que su voluntad férrea, que su unidad frente al peligro, que su decisión de triunfar frente a todo, basta para lograr, con la ayuda de todos los pueblos del mundo, un triunfo tan resonante como este que hemos obtenido; un triunfo, compañeros, que tiene dimensiones mundiales. Y las tiene, porque este triunfo sin sangre es el triunfo sin sangre de todos los pueblos que quieren la paz, que saben que en este momento de armas atómicas la paz es indispensable para asegurar el futuro de la humanidad.

Por eso esta victoria es mundial, por eso debemos hoy convertirlo en un día de regocijo, porque ya nuestros mejores hijos, los que todos los días estuvieron esperando, durante 20 largas mañanas, tardes y noches, la aparición del enemigo por alguno de los tantos lugares en que se preveía su llegada, porque todos esos hijos, vienen hoy a depositar su fusil, no a que duerma un sueño tranquilo, pero a que esté en un reposo vigilante, y se vuelven a entregar a la producción, que es nuestra meta y nuestra batalla de todos los días.

Debemos, sin embargo, hacernos algunas reflexiones. Ya lo dijo Raúl en Santiago: no todo ha salido bien, tenemos todavía muchos defectos. (...) Porque la organización es algo inmanente a un Estado moderno; no se puede dirigir una guerra, ni se puede dirigir una etapa de desarrollo económico violento, ni se puede hacer una gran tarea educacional, si no hay organización, si no sabe cada uno en la guerra cuál es su trabajo, en la producción cuál es su máquina o su instrumento de trabajo, en las tareas educacionales cuál es su puesto, y muchas veces hemos tenido aquí momentos en que no todos sabíamos cuál era nuestro punto exacto. Nunca falló ni en lo más mínimo nuestra fe en la victoria y nuestro deseo de luchar hasta el final en el más duro de los sacrificios, pero sí a veces faltó la idea exacta de cómo había que hacerlo.

Nuestro pueblo ha avanzado tanto que ya sabe por qué tiene que sacrificarse. Debe ahora dar un paso más y en momentos como estos, de peligro nacional, debe saber en cada caso no solamente por qué va al sacrificio sino también cómo ir a la lucha que significará el sacrificio.

Pero también esta reunión nos ha enseñado la gran unidad del pueblo, cómo se han superado ya muchos resquemores, muchas viejas rencillas del pasado con que el imperialismo pretendía dividirnos, y que no murieron el día 1ro. de enero de 1959, sino que siguieron presentes en nuestro desarrollo, hasta un buen tiempo después. Sin embargo, hoy se nota la unidad del pueblo, el fervor combatiente de todo el pueblo, de todo lo sano, de todo lo que está definitivamente por la liberación de la humanidad.

Porque nosotros nunca hemos venido a dividir y constantemente hemos tratado de unir. Esa era una de las consignas primeras que desde la Sierra Maestra nos diera nuestro Jefe Fidel Castro: no separar a los cubanos por tendencias políticas, por el color de su piel o por su manera de pensar en materias espirituales; siempre tratar de juntarlos, siempre tratar de limar las asperezas que puedan existir y las lógicas diferencias de pensamiento (…) no acentuar las diferencias, sino acentuar todos los puntos de contacto, todas las aspiraciones honestas, que nos permitan marchar juntos hacia la victoria.

Lo que sí debemos preguntar a todos (…) es si aceptan los grandes principios de la Revolución. (…) No importa más; no importa cómo piensa en materia religiosa o en materia política, o a qué institución pertenezca. Solamente pertenece al gran núcleo del pueblo y a la gran fuerza de la Revolución.
En eso hemos avanzado mucho. Ya todos conocemos lo que vale la unidad; ya todos conocemos lo que puede hacer un pueblo cuando no solamente tiene armas, sino tiene un espíritu que lo dirige hacia un fin único.

Porque un país para defenderse de una gran fuerza imperialista, de la potencia agresiva de Estados Unidos, necesita hacer grandes sacrificios. Todos los cañones, los tanques, los morteros y las ametralladoras, además de los fusiles y bazookas que desfilaron como una parte de nuestro arsenal de defensa el día 2 de enero, es también dinero de nuestro pueblo. Y es dinero invertido en algo que no se reproduce, es dinero que no se puede dedicar a la producción de los bienes de consumo, y a hacer de nuestro país una verdadera joya dentro de América.

Nosotros tenemos que luchar, para que las grandes fuerzas exteriores que nos obligan a comprar todo ese armamento y adiestrar a toda la gente que lo utilice, y a gastar sumas considerables de dinero, para que esa gran fuerza que nos obliga a todo ese sacrificio, desaparezca. Debemos siempre estar conscientes que mientras el imperialismo norteamericano mantenga esas características de agresión, no estaremos nunca tranquilos y siempre deberemos tener nuestro fusil vigilante al alcance de la mano y cerca de nuestra vista.

Pero de ninguna manera es lícito tener la más mínima falta de cautela frente a Estados Unidos, mientras las condiciones no cambien. Sobre todo, somos el único país de América, el único país de sus posesiones coloniales americanas, que no tiene ni siquiera relaciones diplomáticas con él. Debemos, si vamos a mejorar nuestras relaciones, conversar nosotros también, mano a mano con ellos, y exponer nuestras quejas, y exponer la gran cantidad de injurias a que ha sido sometido nuestro pueblo en estos dos años de libertad.

Parece que la lucha ahora va a asumir otras características, que será más solapada, será mucho menos visible, aunque quizá no sea ni menos sangrienta ni menos implacable que la otra etapa. Ahora viene la etapa de luchar contra los que internamente traten de socavar nuestra Revolución; contra todos aquellos que pertenecen a las clases sociales explotadoras, que definitivamente han sido derrotados en Cuba, pero que ellos no lo saben. Y al no saberlo levantan la lucha un día y otro día, y eso también cuesta el esfuerzo de los cubanos, para cada vez aplastar el intento contrarrevolucionario.

Esa será nuestra lucha en el futuro, y estará indiscutiblemente alentada por el imperialismo norteamericano, que no se resigna, de ninguna manera, a la gran verdad de nuestra Revolución. Pero ya se ve una lucha nuestra, una lucha en la cual todos nosotros seremos responsables de nuestros éxitos y de nuestras derrotas.

Por eso, esta lucha que se inaugura en esta nueva etapa de nuestra vida revolucionaria es más sencilla. No está exenta de peligro, ni está exenta de dificultades. Pero si mantenemos firmemente nuestra unidad, si nos preocupamos todos nosotros por hacer de la unidad del pueblo, frente a las grandes consignas revolucionarias, nuestra arma de combate; si, además, vigilamos revolucionariamente en cada centro de trabajo, cualquiera que sea, y, además de todo eso, nos dedicamos a producir más y más cada día para hacer de nuestro país una verdadera fuerza en el sentido industrial, aquel peligro será fácilmente batido.

No queremos la amenaza de la guerra sobre nuestras cabezas, ni queremos tener que movilizar a nuestro pueblo a cada momento para luchar contra el enemigo; pero si volviera a suceder, si ese enemigo volviera a levantar la amenaza de la agresión contra nuestro pueblo, veríamos cómo otra vez el pueblo entero va a las trincheras y a todos los lugares de combate. Y veríamos de nuevo cómo surgen, más fuertes que nunca, las grandes consignas que han dirigido a nuestro pueblo en estos últimos días, y que han tenido, en cada uno de nosotros, las características de una solución inapelable: ¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!


(Discurso a las milicias en Cabañas, Pinar del Río, 22 de enero de 1961. Publicado en Che Guevara, Proyecto editorial de Ocean Sur y el Centro de Estudios Che Guevara)

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miguel dijo:

1

19 de abril de 2018

12:45:58


Considero este tema de la Unidad ,es vital como tambien el de trabajar como decia Marti por la dignidad plena del hombre ,son dos ideas que en todo momento deben ser el norte de todo lo que hagamos a cualquier nivel de desempeño politico,social y economico en nuestra sociedad y en la relacion con otros paises; ytratar de lograr que estos se asuman cada dia por un numero mayor de personas para ir contrarrestando los odios que al mundo envenenan y que cese la desigualdad ,como se exige en el pensamiento comunista.Este tema de la Unidad que tocaba el compañero Laso, en elcaso particular de Cuba ha demostrado historicamente que es vital,pues, a causa de no asumirlo en toda su extension la lucha revolucionaria ha tenido inumerables reveses ;por lo que deberia regularse de alguna manera y que dar plasmadas penas juridicas contra toda conducta que atente contra estos conceptos que he mencionado en especial el de la Unidad ,un ejemplo de ello son los que todavia actuan con ideas racistas y discriminatorias ,pensando que los de piel negra son seres inferiores o las mujeres y asi vemos en la television que en ocasiones se resaltan mas imagenes de personas de piel blanca que de otro color lo que se da en entrevistas,propaganda ,novelas televisivas producidas en nuestro pais donde a veces resulta extraño ver una escena de amor entre personas de diferente color ;por eso es bueno que se este trabajando y se continue en que exista una mescla armonica de personas de diferente color en todos los niveles y en todas las tribunas publicas que tengan protagonismo e intercambien con los de piel blanca de manera natural y no resulte un hecho extraordinario ver esto lo cual debe lograrse resultando la historia por ejemplo de Paises africanos que a la par que la de Europa, hasta que se logre ver como algo natural el intercambio de actividades y presencia de personas de diferente color en cualquier area o lugar de este pais , sobre todo en sitios de alto protocolo ;como muestra de la condicion de humano como dijo Marti que vale mas que blanco o negro ;todo en tributo, tambien, al concepto de que todos los que ostentamos y sentimos por el destino de esta Isla somos cubanos lo que elimina cualquier diferencia que se pretenda esgrimir.Asi tambien esta el factor del dinero y el hecho de ser intelectual u obrero,el tener una discapacidad mayor contra los que no la tienen,el estar en un colectivo exitoso que se vanagloria de su existos y no coopera para que otros alcancen esos resultados ,en fin son muchos los elementos que pueden llevarnos a desunirnos por lo que los organos poliiticos e incluso religiosos deben tener en cuenta esto para trabajar en la deteccion de estas situaciones y actuar si es necesario de conjunto, rapidamente, implementando politicas y formas de hacer que contrarresten esas cuestiones que van contra la Unidad y que son vestigios de la sociedad capitalista que es en esencia discriminatoria ,pues, asi logra la concentracion de la riquesa en pocas manos ;por lo que debemos promer todo lo que nos una ylo que tribute a la equidad concreta y palpable y no al igualitarismo .Por lo que solo de esta forma defendiendo la Unidad que ha sido lo fometada desde Cespedes hasta Fidel y Raul lograremos que cuando la Revolucion Socialista este amenazada de cualquier manera que puede ser desde el que hace ostentacion de ideales capitalista hasta el que decida usar una accion violenta que ponga en peligro vidas, no sera necesario que a nadie inste a defenderla como han hecho hasta ahora muchos cubanos conocidos y desconocidos,pues,la convicion de su defenza estara dada por el grado de Unidad que alcancemos que debe covertinos a sentir y pensar como una familia gigante donde no habra lugar para que predominen las diferencias de caracter antagonico que puedan ser caldo de cultivo ,para que se pierdan las conquistas alcanzadas y nuestro enemigo historico logre sus objetivos.En esta batalla que debe mantenerse mientras exista el capitalismo y el imperialismo ,como dice la cancion todo el mundo cuenta. Miguel