ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
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Foto: Juvenal Balán

De una manera más gráfica para facilitar su comprensión, Granma ofrecerá a sus lectores, todos los jueves y por varias semanas, algunos detalles y precisiones sobre el proceso electoral, cuya convocatoria fue librada por el Consejo de Estado el pasado 14 de junio. Para este empeño nos hemos apoyado básicamente en la Ley No. 72, Ley Electoral, del 29 de octubre de 1992. También contamos con los especialistas de la Comisión Electoral Nacional (CEN)

Foto: Juvenal Balán

¿Con qué objetivos se crean las Comisiones de Candidaturas Nacional, Provinciales y Municipales?

Se crean con el objetivo de presentar los proyectos de candidaturas de delegados a las asambleas provinciales y de diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, y para cubrir los cargos que eligen estas y las asambleas municipales del Poder Popular.

Diseño: Dariagna Steyners y Fabio Vázquez
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jose eduardo dijo:

1

31 de agosto de 2017

13:21:44


Todo eso es muy importante pero no olviden perfeccionar a la par con el modelo económico el sistema del poder popular dado que el pueblo se queja de las malas administraciones y no hablo de recursos materiales sino de todo tipo de atención a la población y en algunos casos hasta de mentiras y engaños ojo con esto porque si el pueblo no se siente representado por sus dirigentes perderemos la Revolución. Gracias

arturo manuel dijo:

2

31 de agosto de 2017

15:21:25


Convocado por el Consejo de Estado de la República de Cuba el venidero acontecimiento eleccionario, bien vale la pena ahondar en voces utilizadas por nuestro sistema electoral, intentando conjugar el origen etimológico de aquellas con su actual trascendencia jurídica. Considero que tal enlace, al ilustrar singularidades del régimen de sufragio cubano, muchas veces desconocido por los propios votantes, apuntala el buen hablar de la lengua nacional. Candidato Desde antaño los atuendos del vestir y las responsabilidades de gobierno se confundieron; hoy, no tanto. La toga, prenda del vestir cotidiano de los romanos, fue una amplia vestidura de lana, de corte elíptico, cerrada por abajo y abierta por arriba hasta la cintura. Al llevarla, se recogía por los pliegues del lado derecho y se echaban terciados hacia el hombro izquierdo. Su color era generalmente blanco (alba, candida), pretendidamente como expresión de pureza del individuo, sobre todo en aquellos que aspiraban a desempeñar cargos públicos o magistraturas en el sistema esclavista romano; tales ciudadanos devinieron en candidatos, calificación que reciben hoy en nuestro sistema electoral los conciudadanos propuestos para ocupar responsabilidades de gobierno como delegados a las asambleas locales del Poder Popular o como diputados a la Asamblea Nacional, órgano superior de poder del Estado en Cuba. De acuerdo con el artículo 78 de la Ley Electoral de 29 de octubre de 1992, los candidatos a Delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular son nominados en asambleas generales de electores de áreas de una circunscripción electoral, de la que aquellos sean residentes, convocados al efecto por la Comisión Electoral de Circunscripción (…). El propio texto legal declara en su artículo 92 que los candidatos a Delegados a las Asambleas Provinciales y a Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular son nominados por las Asambleas Municipales del Poder Popular (…). He aquí pues, el mecanismo de nominación de candidatos a delegados y diputados en nuestro orden institucional gubernativo. Comicios Los miembros de las familias fundadoras de la Roma arcaica se reunían periódicamente, o de manera circunstancial, para conocer, debatir y tomar decisiones trascendentes en la vida social de aquellas, en órdenes tan diversos como los de gobierno, civiles y penales. Así, disponían de la suerte de un criminal, de la formalización de un matrimonio, de la concertación de alianzas con otras etnias, la adveración de testamentos, la elección de un nuevo jefe de curia, de la condena a traidores de la tribu o de la centuria, entre muchos asuntos. La decisión se tomaba por expresa mayoría, solo conseguida mediante la emisión oral de la voluntad de los presentes Desde entonces, en lo ignoto de la primitiva Roma, la manifestación de voluntad de los congregados se asocia a comicios (latín comitia, echar, emitir) y con ellos, la toma colectiva de decisiones para enrumbar los derroteros sociales de una organización o ente. Si bien es cierto que la Ley Electoral no emplea este término a lo largo de su articulado, no menos es que se utiliza frecuentemente en los medios masivos de difusión, tanto nacionales como foráneos, y textos históricos, como sinónimo de elecciones en todo el mundo, razón por la que no debemos eludir su empleo máxime cuando los que emiten su voluntad son millones de ciudadanos que deciden el futuro del país. Curul No es frecuente el uso de la voz curul (del latín curulis, carroza o carro) en nuestro órgano unicameral de gobierno pero sí aparece de cuando en cuando en la prensa al momento de celebrarse elecciones parlamentarias en un país, con el propósito de constituir un nuevo órgano legislativo o cubrir un escaño en él vacante. El diccionario acoge a curul como adjetivo del edil romano, patricio o plebeyo, en funciones de magistrado, y de la silla en que este se sentaba. Por añadidura, se le llama curul a cada uno de los asientos (butacas o sillas) que ocupan los diputados o parlamentarios de los órganos estatales deliberativos o legislativos en cualquier país. De acuerdo con ello, al vencer el período legislativo o producirse la vacante de uno de sus miembros por cualquier razón, es que se genera la remoción de los curules mediante elección o designación. Si un curul cubano vacara por cualquier causa, el artículo 125 de la Ley Electoral dispone que se concede al Consejo de Estado las facultades de dejar vacante la plaza hasta las próximas elecciones generales, asignar a la Asamblea Municipal del Poder Popular correspondiente, constituida en Colegio Electoral, la función de elegir al diputado a la Asamblea Nacional o convocar a nuevas elecciones. Diputado Nuestro parlamento, vale decir, la Asamblea Nacional del Poder Popular, está integrado por muchos diputados. ¿Mas, qué es un diputado? Del latín deputare (evaluar, apreciar) un diputado es un representante del pueblo, elegido por este, y que ocupa un asiento, como miembro pleno, en el órgano legislativo de nuestro país, es decir, en la ya mencionada Asamblea Nacional. El término de mandato de un diputado cubano es de cinco años y es elegido por el voto libre, directo y secreto de sus electores. El diputado debe acreditar tener cumplidos los dieciocho (18) años de edad y haber resultado nominado previamente como candidato por una Asamblea Municipal del Poder Popular. Dentro de sus funciones está la de participar en el análisis y discusión de los proyectos de leyes presentados a la Asamblea Nacional por sus miembros. Los diputados resultan elegidos a razón de uno por cada veinte mil (20 000) habitantes de un municipio, o fracción mayor de diez mil (10 000), de su circunscripción electoral. Ahora, una pincelada histórica. El presbítero Félix Varela y Morales (1788-1853), el que nos enseñó primero en pensar a Cuba, fue elegido como diputado a las Cortes Españolas (parlamento) en el período comprendido entre 1821 y 1823 durante la época colonial de nuestro país. Legislatura Los diputados que integran el parlamento unicameral cubano, es decir, nuestra Asamblea Nacional del Poder Popular, son elegidos por sus electores para ocupar un escaño o puesto en dicho órgano estatal por el término de cinco años. El primer párrafo del artículo 72 de la Constitución de la República de Cuba confirma tal período. El lapso de cinco años de ejercicio legislativo de la Asamblea Nacional, o de cualquier otra cámara en cualquier país, es conocido como legislatura (proviene de la familia de palabras derivadas de la voz latina legis, ley). Nuestro Parlamento ya va concluyendo su octava legislatura. Entonces, su lapso de ejercicio efectivo en la actividad legislativa es fácil de estimar. El cálculo es sencillo: si cada legislatura, como vimos, alcanza cinco años y está finalizando su octava edición, entonces ha cumplido 40 años, al menos, desde su creación, nuestra Asamblea Nacional. ¡Ah! A propósito de la palabra “lapso”, empleada un poco más arriba. Significa “transcurso del tiempo”. De modo que decir, retomando el ejemplo de nuestro Parlamento, que los diputados son elegidos por un “lapso de tiempo” de cinco años, es hablar de manera redundante. Los lapsos solo son de tiempo, no pueden ser de otra cosa. Referendo El referendo, como mecanismo de consulta popular, contemplado en el artículo 137 del texto constitucional y en el 162 de la Ley Electoral vigente, se pone en movimiento si se pretende reformar la Constitución de la República en cuanto a la integración y facultades de la Asamblea Nacional del Poder Popular, o de su Consejo de Estado, o a derechos y deberes consagrados por dicha norma, entonces requiere, además, que se ratifique dicha reforma mediante el voto favorable de la mayoría de los ciudadanos con derecho electoral, en referendo (del latín referéndum, volver a llevar) convocado al efecto por la propia Asamblea Nacional. En otras palabras, el referendo no es más que someter al voto popular, para su ratificación, las reformas constitucionales que sus representantes, vale decir, los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular, han acordado. Hasta el momento, la población cubana con derecho al voto ha sido convocada en dos oportunidades, en los años 1992 y 2002, en ocasión de sendos referendos celebrados en estas fechas, aunque no es atrevido avizorar un nuevo referendo a tono con los cambios que debe experimentar nuestro texto constitucional en razón de la actualización del modelo económico-social cubano. Sufragio Del latín suffragium (apoyo) proviene el término español sufragio cuya identificación como ejercicio electoral resulta evidente. Sufragio y voto son voces equivalentes cuando se trata de elecciones, pero…¿qué siginifica etimológicamentre la palabra sufragio? Veamos. El prefijo sub, apocopado, significa “por debajo”; en tanto que el sufijo fragio (del latín fragere) se traduce como “quebrar” (de aquí que naufragio significa “barco quebrado” y en consecuencia, hundido). El origen de la palabra de marras se remonta a la arcaica Roma donde sus ciudadanos expresaban su decisión de elegir al candidato mediante piezas quebradas de cerámica que arrojaban al suelo. Según otros, en idéntico proceso romano eleccionario, los votantes manifestaban su voluntad entrechocando los escudos, de acuerdo con sus preferencias, a veces con tal fuerza que las armas defensivas se quebraban y sus pedazos volaban por los aires hasta caer al suelo. A partir de tan extrañas acepciones del término tenemos el sufragio de nuestros días. La Ley Electoral cubana regula en su Título I el derecho al sufragio de los ciudadanos cubanos y distingue el sufragio activo del sufragio pasivo. La lectura de los artículos 5 y 8 permite diferenciar uno del otro como a seguidas se ofrece. Artículo 5. Todos los cubanos, hombres y mujeres, incluidos los miembros de los institutos armados, que hayan cumplido los dieciséis (16) años de edad, que se encuentren en pleno goce de sus derechos políticos y no estén comprendidos en las excepciones previstas en la Constitución y la ley, tienen deerecho a participar como electores en las elecciones periódicos y referendos. Artículo 8. Tienen derecho a ser elegidos todos los cubanos, hombres y mujeres, incluidos los miembros de los institutos armados que se hallen en el pleno goce de sus derechos políticos, sean residentes permanentes en el país por un período no menor de cinco (5) años antes de las elecciones y no se encuentren comprendidos en las excepciones previstas en la Constitución y la ley. Huelga cualquier comentario diferenciador entre dichos preceptos. Voto Los romanos votaban en los comicios curiados, centuriados o tribales (así denominados al considerar la cantidad y calidad de los miembros de sus curias, centurias y tribus) de antaño, al elegir a sus representantes. Desde entonces el voto (del latín votum, deseo, ruego) se asocia a comicios (latín comitia, echar, emitir) para darnos la percepción de reuniones o actos electorales donde sus participantes votan y eligen para cargos o dignidades. El artículo 131 de nuestra Constitución refrenda el derecho de todos los cubanos, hombres y mujeres, con capacidad legal para ello, a emitir su voto, libre, igual y secreto para intervenir en la dirección del Estado. Así lo recoge también el artículo 3 de la Ley Electoral de 1992. El propio texto legal, en su artículo 5 dispone que los cubanos de 16 años de edad, en el pleno goce de sus derechos políticos, sin estar comprendidos en las excepciones previstas en la Constitución y en la ley, tienen derecho a participar como electores en las elecciones periódicas parciales o generales (cada dos años y medio para elegir a los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular; cada cinco años, para elegir a los delegados a las Asambleas Provinciales del Poder Popular y a los diputados a la Asamblea Nacional del propio Poder Popular) y referendos (consulta al pueblo sobre un asunto de interés común, tal como fue en el año 2002 sobre reformas a la Constitución) que se convoquen. Estoy convencido, amigo lector, que al menos habrás participado en alguno de nuestros sufragios (del latín suffragium, apoyo) activo (para elegir candidatos) o pasivo (para ser elegido como delegado o diputado) en nuestro proceso electoral y así integrar, los elegidos, nuestros órganos de gobierno en sus diferentes instancias. Como pincelada histórica al respecto, te cuento que la votación sólo era incumbencia de hombres y las mujeres no votaban. Con el tiempo esta situación cambió radicalmente. Nuestras féminas lograron la igualdad formal en la votación en la década de los cuarentas del siglo XX. En un país de tanta tradición democrático burguesa como la Confederación Helvética o Suiza, las mujeres lograron el derecho al voto en el año de 1971.

Raul dijo:

3

31 de agosto de 2017

16:51:25


Sugiero a Granma también hacer una reseña de cuales son los aspectos de la ley electoral cubana que se piensan modificar en un futuro cercano como ha venido señalando la máxima direccion del pais.