Crisol, del catalán antiguo cresol, da nombre al «recipiente hecho de material refractario, que se emplea para fundir alguna materia a temperatura muy elevada», y en ingeniería, a la «cavidad que en la parte inferior de los hornos sirve para recibir el metal fundido». Acrisolar es «depurar, purificar en el crisol por medio del fuego, el oro y otros metales», «purificar», «aclarar algo por medio de testimonios o pruebas, como la verdad, la virtud, etc.». Acrisolado, -a es adjetivo y se dice de «una cualidad positiva humana, como una virtud, la honradez, etc., que, puesta a prueba, sale mejorada o depurada».
















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Orlando Costa Fonseca dijo:
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23 de agosto de 2019
00:10:35
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