Para quienes piensan que los nombres propios no tienen ortografía es bueno insistir en la regla que indica que la terminación -ez de los apellidos derivados de nombres de pila –Álvarez, de Álvaro; González, de Gonzalo; Jiménez, de Jimeno; Martínez, de Martín; Rodríguez de Rodrigo; Sánchez, de Sancho y tantos otros– se escribe con z. La única excepción es Valdés, que no se deriva de nombre y, como aguda terminada en s, lleva tilde. De igual modo, se ajustan a las reglas de acentuación: Elián lleva tilde porque es aguda terminada en n; Raúl porque presenta hiato; y Víctor, Ángel o Míriam porque son llanas terminadas en consonantes que no son ni n, ni s.
















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Miguel Angel dijo:
1
19 de enero de 2019
11:09:36
Alejandro Fonseca Sancho dijo:
2
19 de enero de 2019
13:14:21
Luis Henry Marti Palacio dijo:
3
28 de enero de 2019
13:47:36
Jose Antonio Cabrera dijo:
4
2 de febrero de 2019
17:44:16
Sharon dijo:
5
13 de febrero de 2019
20:18:23
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