En cierta oportunidad me referí a palabras que en su idioma original comienzan con s y que al españolizarse lo hacen con es. Están en ese caso: eslogan, estándar, estand, esnob, espagueti y espahí o espay —del francés spahi, “soldado de caballería turco o del ejército francés en Argelia”—. Lo mismo sucede con palabras derivadas del latín como especial, espíritu, estrato, estructura, estúpido y estupefacto. También con esvástica, del sánscrito svastika, palabra que define “la cruz gamada empleada por los nazis como emblema”. Esprint, esprintar y esprínter no aparecen en el DRAE; pero sí en el Panhispánico.
















COMENTAR
Manolo dijo:
1
20 de noviembre de 2014
07:54:37
Jge dijo:
2
21 de noviembre de 2014
05:34:26
Andy dijo:
3
9 de diciembre de 2014
17:15:11
Responder comentario