ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El compromiso de los villaclareños es cumplir el plan de azúcar en la presente contienda. Foto: Freddy Pérez Cabrera

Con el incentivo de haber cumplido sus compromisos productivos durante la llamada Zafra chica, en el caso de Villa Clara, y estar muy cerca de alcanzar ese propósito en otros territorios, los trabajadores azucareros del país se disponen a realizar una de las mejores contiendas de los últimos años, tal y como demanda la economía de la nación.

Luego de una arrancada eficiente, caracterizada por molidas aceptables y rendimientos industriales y agrícolas de calidad, a pesar de algunas limitaciones, ahora la tarea será estabilizar esos resultados, aprovechando el comportamiento favorable del clima y la etapa de máximo provecho de la gramínea.

En el caso de Villa Clara, máxima aportadora en esta zafra, con nueve centrales en contienda, cumplió su compromiso de 25 000 toneladas para este primer periodo, además de realizar un aporte adicional antes de finalizar diciembre, con destaque para el central Panchito Gómez Toro, el mejor del país en todos los indicadores que miden la eficiencia.

La joya quemadense, como se le conoce al «Panchito», tuvo una arrancada de excelencia, como ya es costumbre en esa industria, caracterizada por un aprovechamiento óptimo de su capacidad  de molida y la indispensable disciplina en el cumplimiento de los distintos parámetros de eficiencia, además de lograr una adecuada explotación a los medios disponibles en el corte y tiro de la caña.

Dicha entidad procesará en la presente contienda unas 330 000 toneladas (t) de caña para elaborar antes del cierre de abril volúmenes superiores a las 32 000 t de crudo, y contribuirá a que Villa Clara logre asegurar las 200 000 t de crudo previstas en los 134 días que debe durar la contienda, según expresó Marina Sánchez Lugo, directora de la Sala de Análisis de la Empresa Azucarera en el territorio.

En una zafra no exenta de tropiezos, motivada por algunas carencias en el suministro de neumáticos, baterías y otros insumos vitales para el buen funcionamiento de la campaña, además de otros contratiempos vinculados a roturas y carencia de fuerza calificada, se va imponiendo la voluntad de los azucareros de aquí, quienes han sabido sobreponerse a las adversidades, aseguró Sánchez Lugo.

Hasta el momento, los principales indicadores de eficiencia muestran un comportamiento favorable de acuerdo con lo previsto, señaló la Jefa de la Sala de Análisis, quien dijo que se han logrado molidas entre el 70 y 75 %, cuantía todavía insuficiente, pero superior a lo planificado, además de alcanzar un rendimiento de 9,21, muy superior al 7,10 previsto para la etapa.

En cuanto al Rendimiento Potencial de la Caña (RPC), se alcanza hasta la fecha un aceptable 88,77 % del 90 previsto –Panchito Gómez Toro, Ifraín Alfonso y Quintín Bandera sobrepasan el 90 %–, indicador que debe mejorar en los días venideros, atendiendo al favorable comportamiento del clima y el trabajo que se ejecuta en el resto de los centrales que realizan zafra, reconoció la funcionaria.

La calidad y frescura de la caña, añadió, se incrementa con transportaciones directas al basculador de los centrales, para lo cual ha resultado decisivo el funcionamiento de cinco centros de acopio que facilitan la limpieza de componentes extraños en la materia prima; así como el empleo de camiones, carretas tiradas por tractores y el ferrocarril, entes que han contribuido a sortear las dificultades con el transporte.

De igual manera, ya fabrican azúcar refino los centrales Quintín Bandera y el George Washington, y está próximo a incorporarse el Chiquitico Fabregat, mientras la destilería Heriberto Duquesne iniciará faenas en enero, aseguró la especialista, quien vaticinó que solo un imponderable de fuerza mayor podrá impedir que Villa Clara cumpla sus planes en la actual contienda.

Junto a la labor industrial, de manera simultánea los agricultores del sector continúan las atenciones culturales en las plantaciones recién cortadas y preparan suelos para llegar a un 11 % de crecimiento de materia prima disponible en la zafra del próximo año.

La provincia prevé cerrar diciembre con unas 15 047 hectáreas sembradas, un volumen de superficie que resulta significativo en el propósito de continuar creciendo en la producción azucarera en los próximos años, precisó Marina Sánchez, quien dijo que en la costa norte se labora en la roturación y adecuación de unas 5 900 hectáreas, las cuales quedarán sembradas entre enero y abril del venidero año.

Para llevar a cabo el programa de recuperación cañera existen los equipos necesarios, las variedades de semillas certificadas por la calidad, niveles de sacarosa y su resistencia a plagas y enfermedades, además de otras condiciones, precisó la directiva.

Asimismo, en el propósito de continuar elevando los resultados existe un programa de mejoramiento de los caminos cañeros, a partir del apoyo cooperado entre empresas de diferentes organismos de la provincia y brigadas del ramo.

Matanceros van por más en esta zafra

Algo incómodos por sucesivos incumplimientos en las últimas campañas, los matanceros están empeñados en hacer una zafra eficiente para cumplir el plan.

Ricardo Sánchez Calero, director de la Empresa Azucarera en el territorio, asegura que la presente contienda mantiene un ritmo alentador, con especial destaque del Jesús Rabí y el central Mario Muñoz. Dijo que este último cumplió la producción de azúcar refino en la llamada Zafra chica, con destino a la canasta básica normada para las provincias de La Habana y Matanzas.  

Ahora les ponen particular atención a los centrales René Fraga y México, con una arrancada incierta, y refuerzan las medidas organizativas para estabilizar la molida y la entrega de caña a los ingenios. Vamos bien y pensamos cumplir, esa es la opción de nosotros los azucareros, aseveró Sánchez Calero.  

Para alcanzar dicho propósito, cuentan con hombres y mujeres de la talla de Eliecer Alfonso Paret, quien con su juventud conserva la serenidad y no se muestra abrumado ante el cúmulo de presión y desafíos que suscita la dirección de un central azucarero en plena contienda.

Al llegar al coloso Jesús Rabí, en medio del ruido agobiante de las máquinas y luego de recorrer algunas áreas, el visitante no tarda en percatarse de que la suerte del ingenio está en buenas manos.

A veces uno no puede hacer nada por impedirlo, pero es importante estar muy atento, inclusive anticiparse a los problemas, para que ningún tropiezo en la industria te eche por tierra la molida del día, repasa Alfonso Paret.    

Este joven de 33 años de edad lleva las riendas, con muy buen tacto, del ingenio ubicado en el municipio de Calimete, uno de los cuatros centrales matanceros en activo y cumplidor del plan que originalmente le trazaron en la campaña anterior.

El Rabí comenzó a moler el 21 de noviembre y hasta la fecha las cosas allí marchan bien, aunque pueden ir mejor, reconoce el director. «Todas las zafras son difíciles y hay que batallar contra muchos inconvenientes y situaciones tensas», dice tras admitir que además de la disciplina y el rigor, todo pasa por la atención a los trabajadores.

«Para nosotros lo esencial es atender bien al hombre, conquistarlo. Es el único modo de conseguir los propósitos productivos. Un trabajador motivado siempre responde y multiplica su compromiso. Al final, en la más compleja de las circunstancias, son ellos quienes deciden».

Al conversar con Ernesto Ríos Sánchez, con 22 años entre los hierros de la fábrica, se confirma que la buena estrella del Rabí es el ambiente de confianza y entrega de directivos y operarios. A este ingeniero termoenergético, hostigado por varias enfermedades, todo el mundo lo quiere y ejerce una gran influencia en las decisiones dentro de la industria.

Y si el Rabí dispone de materia prima para moler por encima de su capacidad actual, obedece a que en el territorio de Calimete se ha enraizado una cultura de cómo atender la caña, lo cual se traduce en rendimientos por encima de las 70 toneladas por hectárea.

Entre las unidades más destacadas aparecen las cooperativas de producción agropecuaria (cpa) Dagoberto Rojas, Alexander Stamboliski, 28 de Enero y la Andrés Olano, además de la unidad básica de producción cooperativa (ubpc) Los Indios, todas con excelentes rendimientos.

El selecto grupo lo encabeza la Dagoberto Rojas, la mejor del país en la última zafra, un reinado que parece extenderá por largos años a juzgar por la salud de las plantaciones y un sistema de trabajo sin cabos sueltos, según palabras de su vicepresidenta, Ildelaisi Castillo Delgado.

Desde su creación, la cooperativa aumenta de forma sostenida la producción de caña y los rendimientos. No hay que tener una varita mágica, todo es cuestión de atención, la caña es un cultivo que agradece lo que se le hace, insiste.

«Sencillamente, preparar bien el suelo, hacer una adecuada selección de la semilla y plantar en el periodo óptimo para conseguir una buena germinación. La calidad de la siembra es vital, ahí está el futuro de la cepa para varios años».

Armando Lobelle, un hombre con vasta experiencia como azucarero y al frente de la atención a productores del sector, señala que uno de los méritos de la Dagoberto Rojas estriba en la correcta organización del trabajo, apropiado uso de los recursos y de los sistemas de riego, así como la disciplina tecnológica.

«Uno se puede dar el gusto de caminar las áreas y ver cañas saludables y limpias, con sus guardarrayas sin hierbas, atentos a la cosecha… en fin, todo en orden. Eso habla a las claras de que es el hombre quien determina y por qué una entidad, bajo las mismas condiciones, consigue 80 toneladas por hectárea y otra apenas llega a 40», resaltó.  

El uso correcto de las máquinas de riego es un rasgo distintivo de la cpa Dagoberto Roja. Foto: Ventura de Jesús García
El central Panchito Gómez Toro, primero del país en cumplir sus compromisos durante la Zafra chica. Foto: Freddy Pérez Cabrera



Holguín, en la pelota no, pero en la zafra sí

La espinita que tienen clavada los holguineros por no alcanzar la clasificación para la gran final del béisbol cubano, tratarán de sacársela con el logro de una zafra superior durante la actual contienda, asegura Rodolfo Mora Mora, director adjunto de la Empresa Azucarera del territorio.

Según el directivo, la arrancada de la contienda en noviembre, mucho antes de lo previsto, permitió ganar tiempo a las lluvias que allí, casi siempre, constituyen un verdadero dolor de cabeza. Hasta el momento, la provincia mantiene en operaciones a sus cinco fábricas y reporta más de 3 000 toneladas de azúcar por encima de lo planteado para la etapa.

«En el buen paso de la zafra han influido la rapidez de las reparaciones, sin descuidar la calidad de cada paso y el uso racional de los recursos. En sentido general, mejoramos la organización de esos procesos y hubo más intercambio entre los directivos de la empresa y de  los centrales con los trabajadores a cargo de las reparaciones, muchos de los cuales renunciaron a las vacaciones para ejecutar las acciones que favorecieron la arrancada temprana».

Los centrales en acción habían trabajado, aseguró, entre el 60 y 75 % de la norma potencial, con un promedio de unas 900 toneladas de azúcar por día; y destaque para el Cristino Naranjo, con un aprovechamiento en rendimiento potencial de la caña por encima del 90 %, lo que le permitió sobrepasar la cantidad de toneladas de azúcar previstas para la etapa, situación favorable que también identifica al López Peña.

«Se nos quedó atrás el Urbano Noris por problemas en el área de generación de vapor. Hasta el momento es el central que más problemas ha tenido en la parte inicial de la zafra, pero esperamos que recupere su ritmo, para lo cual trabajamos», aseguró el directivo.

En  los campos holguineros, disponibles para moler en esta zafra hay 2 600 000 t de caña. Con el buen comportamiento mostrado hasta ahora por la industria y la cosecha, es lógico que los ojos estén puestos en la transportación de la caña hasta los centrales, tarea con evidentes contratiempos.

En ese sentido, la situación más compleja la ha reportado el central Fernando de Dios, en el municipio de Báguano, que depende totalmente del tiro directo de caña porque no posee centros de acopio y limpieza, razón que le impide utilizar carros-jaula de ferrocarril.

Carlos Matos Zayas, director de la unidad empresarial de base (ueb) Atención a Productores Agrícolas de esa industria, aseveró que en el periodo transcurrido hubo días en los que contaron con  nueve o diez de los 19 camiones asignados para transportar la materia prima. Por esa causa, más de una vez redujeron el tiempo de corte.

Allí, detalló, mantuvieron en esta primera etapa (arrancaron el 6 de diciembre) la capacidad  para asegurar las 4  025 toneladas de caña que necesita diariamente el ingenio con el fin de cumplir  la norma  potencial fijada, pero las dificultades con los medios de tiro hicieron que el abastecimiento se comportara entre 2 800 y 3 100 toneladas.

«Para paliar esa anomalía, incorporamos al tiro carretas y tractores pertenecientes a las unidades productoras, con lo cual aliviamos la situación, además de utilizar neumáticos recapados», añadió el funcionario.

Este central tiene suficiente caña para moler. Sus medios de corte (superan las 40 cosechadoras) pueden garantizar diariamente 5 750 t de caña; sin embargo, los infortunios con el transporte automotor, el deterioro de algunos caminos cañeros y lluvias ocasionales han hecho que el suministro de materia prima se haya comportado al 80 % de lo requerido.

En el momento del intercambio con Neiriel Fleitas Torres, director de la ueb Tranzmec Holguín, esta había incorporado a la zafra 155 de los 169 camiones que posee. El funcionario confirmó que la situación más tensa se había presentado en el central Fernando de Dios.

Asimismo, incorporaron dos brigadas técnicas, compuestas en total por seis especialistas. Una está formada por mecánicos de una base propia de reparación de caminos, la otra acudió desde Maniabón, en Las Tunas, procedente de una unidad que Tranzmec posee en aquella localidad.

Entre los hechos que le reportaban aliento en medio de un panorama de limitaciones materiales, mencionó la reciente entrega de un lote de varias decenas de neumáticos nuevos destinados a los camiones marcha Sinotruk que laboran en los centrales Fernando de Dios, Cristino Naranjo y Urbano Noris, además de otros recapados.

El aporte de la mujer es clave en la cpa Dagoberto Rojas. Foto: Ventura de Jesús García
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MartineZ dijo:

1

28 de diciembre de 2018

10:20:36


Los resultados de esta provincia demuestran cuanta eficacia presenta cada azucarero asi mismo es capaz de demostrar que si se puede

Zidy dijo:

2

28 de diciembre de 2018

10:37:21


A pesar de los diferentes criterios, es cierto que el sector va mejorando, obteniendo resultados superiores; en correspondencia con el compromiso de ser más productivos y eficientes.

Zenia dijo:

3

28 de diciembre de 2018

13:43:48


Los trabajadores azucareros se esfuerzan y trabajan arduamente por cumplir con los compromisos de esta contienda. A pesar de las dificultades que existen si el clima ayuda esta puede ser una de las mejores zafras de los últimos años.

Franz dijo:

4

28 de diciembre de 2018

15:06:43


Los trabajadores azucareros del país con el incentivo de poder cumplir sus compromisos productivos de la zafra chica, estamos en condiciones de realizar una de las mejores contiendas de los últimos años, tal y como demanda la economía del país.

dazzy dijo:

5

28 de diciembre de 2018

15:15:31


Lograr buenos resultados se impone y Villa Clara tiene ya grandes avances,felicitaciones.