ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
foto: tomada del sitio web www.artemisadiario.cu 

Cuando en enero del 2011 surgieron las provincias de Artemisa y Mayabeque, ya se advertían profundas transformaciones que trascenderían la nueva división político administrativa de los territorios. Se trataba de cambiar los modos de hacer, en pos de fortalecer la gestión de gobierno y de volver más eficiente su accionar.

Con ese propósito inició, de forma experimental y por acuerdo de la Asamblea Nacional, la experiencia de separar la dirección de los consejos de administración y de las asambleas provinciales y municipales del Poder Popular en Artemisa y Mayabeque, la cual no debía superar los 18 meses.

Sin embargo, en el 2016, a un quinquenio de iniciado el experimento, el Parlamento decidió prorrogarlo hasta el término de la Octava Legislatura, cuyo mandato culminará el próximo 19 de abril.

La decisión de extenderlo se debió, según se informó en aquel momento, a la necesidad de disponer de un mayor plazo para consolidar el funcionamiento del modelo y su puesta en práctica, a fin de lograr que para su ulterior generalización al resto del país estuviesen creadas las condiciones requeridas.

En el informe presentado por aquel entonces a los diputados sobre la marcha del experimento se hablaba, de acuerdo con lo publicado por Granma, sobre «la concreción de la separación de las funciones de los órganos de dirección y como resultado de ello, el mejoramiento de la gestión de las asambleas».

También se hacía referencia al «incremento de la capacidad de los órganos de dirección para ejercer la función de gobierno en el territorio, la independización de las funciones estatales de la dirección empresarial, el reordenamiento de esta última, y el logro de resultados económicos superiores; así como la reducción de los gastos, debido a una mayor racionalidad en las estructuras y en la composición de las entidades, y a una mejor concentración de las instalaciones».

No obstante, el análisis hacía alusión, además, a las deficiencias presentes, las cuales, en algunos casos, como resultado del propio experimento, habían permitido corregirlas; y en otros, habían impedido la realización de los objetivos propuestos.

De forma general, se señalaba «no haber alcanzado el nivel de eficiencia en el funcionamiento que posibilita el modelo, la existencia de un grupo importante de indisciplinas de diverso tipo que demuestran que no se logra la capacidad de prevención y exigencia durante la aplicación integral del sistema de control.

«Otros aspectos negativos se han manifestado en el proceso inversionista, el funcionamiento del sistema empresarial, fundamentalmente en las empresas logísticas de nueva creación, cuyos resultados han impactado negativamente en el aseguramiento de los sectores de salud y educación.

«A su vez, emerge como una causa importante de los resultados negativos la ineficacia de los procedimientos empleados en la selección, preparación, evaluación y control del desempeño del personal, en especial en la categoría de los cuadros».

Otro de los factores mencionados en aquella fecha como razón de las desviaciones, fue la falta de previsión al modelar e implementar el experimento, así como la insuficiente atención, control y ayuda por parte de los organismos, entidades nacionales, administraciones provinciales y municipales a la gestión de la experiencia.

Y pese a lo señalado, el propio informe ponía énfasis en el trabajo de las asambleas de Artemisa y Mayabeque y sus administraciones en la solución, eliminación y atenuación de los problemas detectados.

Del examen referido a la actualidad ha pasado más de un año y el plazo dado al experimento ya casi llega a su fin. Sin embargo, todavía las transformaciones, en algunos casos, no han trascendido lo estructural; no han calado lo suficientemente hondo en los modos de asumir la dirección y gestión de los procesos, en aras de alcanzar aquel propósito primero de un gobierno más eficiente y una administración más enfocada en el control y el desarrollo.

En el caso específico de Artemisa, los indicadores socioeconómicos muestran avances a lo largo de los siete años de la provincia; a los resultados de Mayabeque, Granma dará seguimiento en ediciones posteriores. Valga el análisis para volver la mirada sobre todo lo que aún es preciso ajustar en pos de fortalecer la gestión en estos territorios.

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michael vazquez dijo:

1

30 de marzo de 2018

03:09:15


Demasiado lento.El conejo se ha transformado en Tortuga.

Alexey dijo:

2

30 de marzo de 2018

06:53:41


Es curioso... ver los detalles de los indicadores, de como la maxima direccion del Pais, invierte recursos , tiempo y no se esperan los resultodos alentadores, creo que todo el problema esta , en aquellos que se le asignan las responsabilidades y no son lo suficiente responsables.......

El25tifico dijo:

3

30 de marzo de 2018

08:04:41


Y NO HAY NADA MALO?. TODO HA SIDO DE MARAVILLAS?

Ciro Pozo dijo:

4

30 de marzo de 2018

08:28:50


Mucho daño hizo la division de la provincia Habana.Unifiquenla.Dejen de improvisar.

Mena dijo:

5

30 de marzo de 2018

09:43:57


Al analizar los gráficos pudieran llevarnos a conclusiones, pues algunos indicadores alcanzaron notables mejorias, como otros notables afectaciones. Considero que estos datos, aisladamente brindan poca información si no son comparados con los grupos de control utilizados en el experimento, es decir, el resto de las provincias del pais. Me gustaría conocer como se comportaron estos indicadores en grandes y pequeñas provincias durante igual periodo.