ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Cristian Domínguez

Los finales de agosto se visten de preparativos para el inicio del curso escolar. Arreglos en los centros educacionales, algunos muy sencillos, pero otros de más complejidad, obligan al personal docente, con los consejos de dirección a la cabeza, a no perder ni pie ni pisada de cuanto ocurre en la escuela, para tratar de que la inversión se haga con la mayor calidad posible.

Sin embargo, no siempre allí donde se llevan a cabo inversiones, por mínimas que sean, se encuentra el personal preparado para enfrentarlas. El ejemplo de las escuelas pudiera parecernos distante para hablar de este asunto, pero ilustra muy bien el hecho de que para administrar el dinero público, cada quien en el lugar que le corresponda, con independencia de su profesión primaria, debe prepararse para hacerlo de la manera más eficiente, como parte de sus responsabilidades.

Así ocurre también en el barrio, donde si bien los delegados de circunscripción –a los cuales próximamente elegiremos– no son responsables directos de las obras que se acometen –pudiera ser la reparación de una bodega, la propia escuela u otros–, como representantes del pueblo en el lugar deben estar al tanto de lo que ocurre y preparados para poder fiscalizar, controlar, en nombre de quienes lo eligieron.

El momento actual del desarrollo del país –donde cada vez se descentralizan más algunas funciones, los municipios asumen mayores responsabilidades e incluso las formas productivas, como las cooperativas de producción agropecuaria, pueden contribuir al bienestar de la comunidad financiando algunos proyectos de beneficio social–, exige que la preparación para enfrentar el proceso inversionista no se vea como algo exclusivo de las grandes empresas y los organismos de la administración central del Estado.

Son tan relevantes en este contexto los grandes proyectos, como aquellos que ocurren en los espacios más cercanos de la comunidad, de la mano, por ejemplo, de los fondos de la contribución para el desarrollo local. Y lo son porque cada centavo cuenta, de modo que si en medio de las múltiples demandas se decide destinarlos a un lugar en particular, entonces hay que hacerlo bien.

Los consejos de la administración en cada municipio tienen que estar a la vanguardia en el dominio del Decreto 327 del Consejo de Ministros, donde se establece el reglamento para el proceso inversionista. Deben prepararse cada día más para hacer adecuadamente los estudios de factibilidad, para evaluar las prioridades y tener en cuenta las capacidades constructivas y, de esta manera, poder decidir mejor dónde poner los recursos.

Prepararse es la clave para que el dinero no caiga en saco roto por una mala planificación o selección de quienes ejecutarán la obra, por solo poner dos ejemplos.
Prepararse es la clave también para poder ejercer mejor el control popular, al cual tanto valor se le concede en los documentos rectores derivados del 7mo. Congreso del PCC.

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Armando Enrique dijo:

1

25 de agosto de 2017

10:51:38


Lamentablemente hace muchísimos años el delegado ha sido una figura sin poderes y ello lo demuestra los años que han transcurrido hasta la actualidad sin darle soluciones a muchos problemas de la comunidad, como las esquinas rotas, la falta de higienización periódica de muchos barrios, los salideros de agua, las malas condiciones de las bodegas, farmacias, policlínicos, hospitales, escuelas, aeropuertos o el bacheo de las calles, entre otros que se pueden mencionar como el desabastecimiento de las tiendas o la poca cantidad de productos que llegan a la canasta familiar a través de la libreta del consumidor y que a muchos les hace falta. Mientras el delegado no tenga plenos poderes para exigir y hacer cumplir las demandas del pueblo, seguiremos votando por cualquiera sin importarnos si su nivel profesional lo califica para representar al pueblo. Se exige hoy más que nunca la calidad de los candidatos a delegados, pues ellos son los que podrán tomar las decisiones que lleven al país a un avance económico social. El elegir no debe ser pura formalidad, debe ser un análisis profundo de quien deberá representarnos y quien en su rendición de cuenta ante el pueblo demuestre capacidad plena y acción. Creo que si existen personas calificadas y con muchos deseos de trabajar, solo que hay que estimularlas y demostrarles que ellos podrán desempeñar sus funciones sin obstáculos pues representan al pueblo.

ian dijo:

2

25 de agosto de 2017

11:41:01


Hay una mala interpretacion del papel del delegado. Los servicios basicos no deben ser su responsabilidad eso ha sido una forma de distraernos de las verdaderas cosas a ls que se deben prestar atencion. Los baches salideros y alumbrado publico no deben ser los temas de las rendiciones de cuenta...pero si el debate de los temas sustantivos de nuestra sociedad. Ian

Armando Enrique dijo:

3

25 de agosto de 2017

11:57:35


A mi entender el delegado es todo pues todo tiene que ver con la comunidad y su desarrollo armónico y constante. Toda vez que falle un renglón de la actividad social, económica, cultural o política del país estará marcado el trabajo del diputado o del delegado.

Miguel dijo:

4

25 de agosto de 2017

12:48:43


El desconocimiento del Decreto 327 REGLAMENTO DEL PROCESO INVERSIONISTA es fundamental para cualquier inversión o personas relacionadas como esta, hoy por hoy las instituciones del Estado no exigen la certificación de todos sus funcionarios de esta actividad y de ahi muchas de las consecuencias que se suscitan en el control y desarrollo de las inversiones, profundicen en este tema vital para el desarrollo economico del pais...