ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

El periodo especial es historia. Quedó en el pasado. Algunos com­patriotas se resisten a aceptarlo, aunque el subconsciente les traiciona al relatar vivencias de aquellos años. «Cuando estábamos en pe­riodo especial…», di­cen. La confusión es lógica. Con la Actualización del modelo económico entramos en una etapa de estrategias nuevas, en condiciones diferentes, pe­ro la economía no ha conseguido sacudirse aún ciertos desequilibrios y deformidades estructurales que arrastra desde los años 90.

Quizá la anomalía más mal­decida sea la dualidad mo­netaria y cambiaria. Hasta le endilgan culpas ajenas. Parece difícil desconectarla de otro problema, de igual gravedad: los bajos salarios. La demora para llevar estos ingresos a niveles que dignifiquen el trabajo y la existencia, ha motivado la pereza de unos, el enconamiento de otros, la migración de profesionales hacia plazas de menor calificación, el pobre aprovechamiento de recursos disponibles y reflexiones sombrías no pocas veces.

La relación estrecha entre salarios y productividad constituye uno de los ejes del conflicto. No es posible distribuir la riqueza que no se ha creado. Los economistas manifiestan consenso en tor­no al efecto inflacionario que tendría un incremento de salarios sin respaldo produc­tivo. Un aumento del dinero en circulación, sin que ocurra lo mismo con la oferta de productos y servicios en los mercados, provocaría un alza de precios. Se evaporaría en el salario real el beneficio pretendido.

Para evitar ese riesgo, el Gobierno cu­bano opera con cautela. Pero anteponer la pro­ducción como condición rígida a cada peso que devenga el trabajador, pue­de con­ducir a un callejón sin salida, si el punto de partida son bajos sa­larios y po­bre productividad. ¿Des­pegará la creación de bienes y servicios, sin ingresos que estimulen el tra­bajo?¿Cómo rom­per este círculo, catalogado de vicioso por los eco­no­mis­tas? ¿Có­mo desatar los nudos de la productividad? An­te la duda, la interrogante del huevo y la gallina se convierte en un re­fugio simplón.

Estrechamente atados entre sí, la productividad y el salario se mueven am­bos como resultado de otros factores. La organización del trabajo, la gestión em­presarial, las políticas laborales y la in­versión en tecnologías son algunos. Las estrategias económicas cubanas conciben la inversión extranjera, por ejemplo, como una opción fundamental para ac­ceder a capital y tec­nologías. Las em­presas extenderán las alas cuando cuenten con esos recursos. Se reanimará en­tonces tanto la producción como el salario de sus trabajadores.

No es la única opción valorada para salir del callejón. Las políticas salariales persiguen igual fin. Después de ensayar durante años fórmulas de pago por resultados, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) promulgó hace unos meses la Resolución 6. La nueva norma, que busca perfeccionar la Re­solución 17 del 2014, define explícitamente los sistemas salariales como clave para estimular la producción.

«La forma de pago por rendimiento —traza la Resolución 6— se aplica en el sistema empresarial con el objetivo de incrementar la productividad del trabajo, reducir los gastos y los costos, elevar los niveles de producción o servicios con la calidad requerida, el aprovechamiento de la jornada de trabajo y otros (…)». Pagar mejor para producir más.

Un alza general de salarios en el país tendría riesgos, ciertamente. Pero el ám­bito empresarial no aguarda, ni pue­de a­guardar si es el trabajo el motor de la economía. Con tropiezos por fallas de suministros y otros, los ingresos de los trabajadores comienzan a aumentar con el pago por resultados, en vigor desde el 2014 en unas empresas con más fortuna que en otras.

Aunque lejos de las aspiraciones so­ciales aún, en dos años el salario medio del país subió un 46 %, hasta 688 pesos al cierre del 2015. En el sector empresarial llegó a 743 pesos, contra 600 pesos un año antes: creció un 23,8 % frente a un ascenso de la productividad de 6,7 %. Para el actual año, sin em­bargo, el Go­bierno anticipa un incremento más mo­derado de los salarios, en frecuencia con expectativas de crecimiento casi nulo de la economía.

La solución definitiva no se hallará en cantidades de pesos agregados me­cánicamente a la nómina del mes, ni con lecturas estrechas del dilema producción-salario, sino mediante una trans­formación integral como la iniciada en la economía. Cuando avance la Ac­tua­lización del modelo, los ingresos del trabajo podrán salir de niveles con aliento de periodo especial y la sociedad.

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Nico dijo:

1

28 de octubre de 2016

02:12:38


Debo felicitar al señor Ariel terrero por lá brillantez con que há desarrollado este tema tan medular en la sociedad cubana y que surpreendente no tiene comentários cosa que habla a favor de lá poca cultura económica de nuestro pueblo . Em mi opinion acredito que trabajo periodistico como este que no vacila ante lá realidad expresa de forma categórica e inteligente ayudaria a:incentivar el pensamiento económico en terminos de eficiência y ayudaria al aumento de lá productividad como única salida a nuestros problemas quebrados por medidas que no han sido efectivas y que siempre estuvieron lejos de nuestra realidad . creo que en mi patria no precisamos de partidos políticos sino de una asamblea nacional que ejerza su papel social con independência de poderes y que sobre todo pida explicacion a todos aquellos que por ley estan subordinada a ella y dejar se de discursos que no dicen nada. Segundo de leyes que llenen el vacio jurídico que padece nuestro país y tercero periodistas como usted abanderados del verdadero futuro de nuestro Gobierno dignamente representado por nuestro partido heredero de el ideario martiano y enrriquecido por el marxismo leninismo de corazon sincero gracias.

Esmérido Respondió:


16 de noviembre de 2016

15:00:05

Será del poco acceso a internet.

Evaristo Pascual dijo:

2

28 de octubre de 2016

05:48:52


Excelente articulo que abre un debate oportuno.Profundizar an las causas de la baja productividad y eliminarlas es el mejor debate que se pueda tener: sin una productividad alta no es posible sustentar al socialismo.

Miguel Angel dijo:

3

28 de octubre de 2016

06:44:32


Es un tema muy controvertido el presentado en su trabajo por Ariel Terrero, no se puede pensar en incremento de la economía, sin un estímulo salarial, como tampoco se pueden incrementar los salarios sin un respaldo económico, existe una relación indivisible entre salarios y productividad-economía. Quién le pone el cascabel al gato? Conozco compañeros q llevan mucho tiempo enfrascados en el sistema empresarial, el pago por rendimiento en la producción de bienes y servicios, pero el ritmo es lento y tortuoso. Se impone trabajar con más celeridad para establecer de forma generalizada el sistema, correr los riesgos q sean necesarios. Pagar mejor para producir más, amén q deben tomarse medidas eficaces para eliminar el flagelo de la corrupción a todos los niveles, organización del trabajo, planificación, gerencia de los recursos de todo tipo, el control sistemático, establecer el sentido de pertenencia, etc, aspectos q hacen tanto o más daño que el bloqueo yanqui. Pero podemos colocar ejemplos de centros de producción y servicios, q sin un aumento sustancial del salario, existe un compromiso de los trabajadores para cumplir con la mayor excelencia su función social, a pesar de las mismas carencias y dificultades en las condiciones de vida y de trabajo: en la salud, en la investigación, en la educación, en ciertos centros de producción, cabe la pena formularse la siguiente pregunta; a qué se debe ésto? Temas álgidos y urgentes en su solución. Estoy convencido q el asunto tratado provocará mucha polémica.

Ingeniera matancera Respondió:


28 de octubre de 2016

15:35:14

Usted no conoce que los trabajadores de salud e Investigaciones se les subió el salario, que tienen un alto sentido de pertenencia y de humanidad como su profesión lo amerita, pero están más remunerados que cualquier otro sewctor.

Aymee Respondió:


29 de octubre de 2016

00:41:43

Comparto totalmente su comentario y felicito el trabajo periodístico realizado, creo que este tema debe de ser discutido, debatido y analizado en cada centro laboral, incluido los trabajadores por cuenta propia, el papel sindical que responda a las inquietudes de los trabajadores y al compromiso con el pueblo debe ser primordial, codebemos incrementar nuestros conocimientos y aplicación de la economía, de la ley,debemos de exigir a las autoridades y no solo aceptar que las autoridades nos exijan sin un análisis de que es mejor para todos.

Julio S. López Cuesta dijo:

4

28 de octubre de 2016

07:23:49


No soy mu ducho en economía. No se trata de "distribuir la riqueza que no se ha creado", se trata de distribuir las ganancias que están ahí, que informan a los trabajadores del centro (no me refiero a mi actual) mensualmente. Para mí la dualidad monetaria debe ser terminada !Ya!

Pedro Hernández Soto dijo:

5

28 de octubre de 2016

07:50:44


Muy oportuna y esclarecedora la reflexión de Terrero, pienso sería un buen material de discusión en todos los colectivos del país, ayudaría a comprender la realidad que vivimos, el camino que transitamos.

Enrique Respondió:


28 de octubre de 2016

13:27:29

Sería importante que se divulgara donde han sido los incrementos del salario medio en el pais a partir del pago por rendimiento (R6). Si estos incrementos han sido en los sectores que no generan la riqueza que necesita el país (divisas) no tiene el efecto que romperá la indivisibilidad entre el salario y la productividad. Por ejemplo en la provincia de Holguin los mayores ingresos recibidos por este concepto han sido en la Fábrica de Cigarros...