© Copyright GRANMA INTERNACIONAL
DIGITAL. La Habana. Cuba
Se autoriza la reproducción, indicando los titulares del Copyright
El enfrentamiento al bloqueo es el
enfrentamiento cardinal de todos nuestros
esfuerzos en la política exterior del país
Compañero Comandante en Jefe;
Compañero Alarcón;
Compañeros diputados e invitados:
Presento el informe que nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores ha elaborado para ser distribuido a nuestra Asamblea Nacional del Poder Popular, y que hace unos días discutimos con la Comisión de Relaciones Exteriores.Están presentes aquí, invitados, además del Consejo de Dirección del Ministerio de Relaciones Exteriores, más de 200 cuadros, especialistas y trabajadores de nuestro Ministerio, en nombre de los cuales agradezco realmente el privilegio extraordinario que la Asamblea Nacional nos ha concedido de poder participar en este momento histórico, en la lucha por preservar la independencia de nuestra Patria. Como los diputados tienen ya el informe, solamente me limitaré a subrayar algunas consideraciones.
En primer lugar, nosotros consideramos que el informe que presentamos y los resultados que en él se reflejan no constituyen obviamente solo el resultado del esfuerzo de los trabajadores, los cuadros, los especialistas del Ministerio de Relaciones Exteriores y de nuestro personal diplomático en el exterior.
En el desarrollo de la política exterior del país, participan activamente los organismos de la Administración Central del Estado, especialmente el Ministerio de Comercio Exterior, el Ministerio para la Inversión Extranjera y la Colaboración; participan nuestras organizaciones de masas, la Juventud, las organizaciones estudiantiles; participan activamente la Asamblea Nacional y nuestro Partido; y especialmente participa nuestro pueblo, no solo porque ha hecho en estos años la contribución principal a la política exterior del país, que ha sido resistir el bloqueo y la agresión imperialista y soportar con ejemplar actitud las dificilísimas condiciones que nuestro país ha tenido que atravesar en esta década, sino también porque activos participantes de la política exterior de nuestro país son los hijos de nuestro pueblo que se encuentran como colaboradores internacionalistas en muchos lugares del mundo, como médicos, como entrenadores deportivos, como especialistas en diferentes áreas, porque es nuestro pueblo quien ha creado las condiciones para atender al turismo extranjero que visita el país, que constituye un elemento que no se puede obviar en el desarrollo de nuestros vínculos con el exterior; y participa especialmente y dirige en lo estratégico, en lo táctico, y, por suerte, muchas veces hasta en los más mínimos detalles todo este trabajo nuestro Comandante en Jefe, quien ha dedicado en toda la historia de la Revolución, pero especialmente en estos años difíciles en que el país tuvo que enfrentar el recrudecimiento del bloqueo y la agresión contra el país, especial atención a la política exterior y a cada una de las acciones que hemos tenido que ir adoptando en el plano de nuestras relaciones con el exterior para defender a la Patria agredida.
La segunda cuestión que nos parece importante subrayar ante nuestros diputados es que lo que parecía probablemente increíble se ha dado en esta década.
En los momentos en que más hostil y agresivo ha sido el bloqueo y la agresión contra el país, en el momento en que la propaganda más feroz se ha librado contra la Revolución, en el momento en que la Revolución Cubana y nuestro pueblo han sido más perseguidos en el terreno internacional por el imperialismo norteamericano y por las fuerzas más extremistas y reaccionarias, cuando el país más enfrentó las dificultades derivadas de la desaparición del socialismo en los países del este europeo y la desintegración de la Unión Soviética, cuanto más difícil fueron las condiciones para Cuba, las relaciones con el exterior más se fortalecieron.
Una segunda conclusión importante que queremos subrayar, es que en estos años el país no pudo ser aislado, pese a los intentos de las administraciones norteamericanas, los círculos de poder en ese país y la mafia de origen cubano en Estados Unidos, que han estado presionando hasta el día de hoy para tratar de aislar al país y hacer más fácil su tarea de destruirlo y ocuparlo.
Hay un grupo de elementos que prueban nuestra aseveración de que el país no solo no ha podido ser aislado, sino que en estos años ha diversificado, ha ampliado y ha profundizado sus relaciones con el exterior. Citaré algunos ejemplos.
En el año 1990, había 490 asociaciones y grupos de solidaridad con Cuba en 98 países. El año pasado había 1 685 asociaciones en 128 países. Pese a la campaña de mentiras, pese al diluvio de infamias contra la Revolución, la solidaridad en el mundo entero creció y se multiplicó el número de grupos de solidaridad, de asociaciones de amistad con Cuba y de países donde estas se han creado.
En el año 1990, recibimos 340 000 turistas. Este año recibiremos aproximadamente 1 700 000 turistas. El imperialismo y los enemigos de la Revolución Cubana, aunque usaron la mentira, usaron el sabotaje, usaron todos los medios a su alcance, no pudieron impedir que un número creciente de personas en el mundo vinieran a visitar el país, conocer su realidad, entrar en contacto con la obra de la Revolución, con nuestra cultura, con nuestras costumbres.
En el año 1990, teníamos relaciones diplomáticas con 121 países; hoy las tenemos con 167 países. No pudieron lograr que los países que tenían relaciones diplomáticas con Cuba las rompieran y no solo eso, sino que, además, el país continúa estableciendo nexos diplomáticos con otros países con los que no los tenía a principios de esta década.
En el año 1991, recibimos 132 delegaciones gubernamentales; el año pasado recibimos más de 500. En lo que va de año, hemos recibido a 12 jefes de Estado o de Gobierno.
Ahora mismo acaba de concluir su visita y estuvo presente en nuestra Asamblea el Primer Ministro de Guinea Bissau, y todavía se encuentra en nuestro territorio el Primer Ministro de Cambodia, prueba de que no se han podido impedir los lazos gubernamentales, las visitas a Cuba de parlamentarios, de dirigentes de partidos políticos, de ministros, de jefes de Estado, de jefes de Gobierno, de representantes de organizaciones internacionales.
No pudieron lograr eso, pese a que las embajadas norteamericanas en el mundo entero piden reuniones a los que van a venir a Cuba, les insisten para tratar de convencerlos de que no vengan, los amenazan, los presionan. No se ha podido impedir por el imperialismo norteamericano que la Revolución Cubana y nuestro pueblo tengan vínculos crecientes de tipo gubernamental, oficiales, parlamentarios, políticos, con un número creciente de países en el mundo.
Hoy tenemos, además, más de 360 negocios conjuntos con capital extranjero, y casi 170 de ellos posteriores a la Ley Helms-Burton.
Hemos firmado acuerdos de promoción y protección de inversiones con 40 países. No ha podido fructificar la estrategia planteada en la Ley Torricelli, en la Ley Helms-Burton, de intentar que Cuba no pudiera llevar adelante su estrategia de apertura controlada, según nuestros intereses, al capital extranjero en determinadas ramas decididas por nosotros, de nuestra economía.
Hoy nuestro país es miembro de 20 órganos electivos o por designación de las Naciones Unidas. Hay 13 organizaciones no gubernamentales cubanas que tienen el status consultivo ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, lo que constituye un reconocimiento a la actividad exterior no solo del Gobierno cubano, sino también de nuestras organizaciones no gubernamentales.
Cuba tiene hoy 118 oficinas diplomáticas, consulares o secciones de intereses en el exterior, 92 de ellas son embajadas: el número mayor en la historia del país.
Tenemos relaciones comerciales con casi 1 700 compañías de unos 150 países, pese a los intentos por cortar el comercio con Cuba. Hemos podido derrotar esa estrategia que ha sido costosa, ha provocado los daños que vimos hoy en la discusión de nuestra Proclama, pero que no ha podido poner de rodillas a nuestro pueblo y nos la hemos ingeniado en estos años para encontrar los caminos de derrotar la estrategia de liquidación genocida de nuestro pueblo.
Hoy funcionan en Cuba 79 embajadas en representación de países de todos los continentes; hay 780 representaciones de compañías extranjeras. Pese a las amenazas crecientes, pese a la constante persecución, no ha podido el imperialismo lograr que culmine con éxito su estrategia.
En el año 1993, el país tenía acreditados aquí 93 corresponsales de prensa permanentes, de 62 medios, que representaban a 24 países; hoy son 138, de 104 medios y 31 países.
¿Se puede sostener, como intentan decir los enemigos de Cuba y de la Revolución Cubana, que Cuba es un país aislado o que Cuba es un país que ha renunciado a las relaciones con el mundo exterior, que Cuba es un país que no ha realizado una apertura creciente de sus vínculos con el mundo? No se podría sostener eso, después que se revisan estos datos y muchos otros que no citamos.
La segunda conclusión, por tanto, que me interesa subrayar es la de que el país ha podido enfrentar lo que parecía una cosa inconcebible si no se conociera la raíz de nuestro pueblo y los sueños que defiende y las realidades que defiende, que ha sido el enfrentar con éxito la colosal amenaza, la tremenda presión que se vino sobre el país cuando Estados Unidos consideró que había llegado el momento de dar el asalto final contra la Revolución Cubana, a partir de que comenzaba la década en unas extraordinariamente difíciles condiciones, que solo nosotros sabemos bien lo que significaron para el país.
Ahora bien, ¿cuál es la tercera cuestión que nos interesa subrayar del informe que hemos presentado? ¿Qué peligros vemos hoy en el mundo, qué posición defendemos, cuáles son los ejes de nuestra política hacia el exterior?
Hay dos cuestiones fundamentales: la primera, el peligro que se cierne sobre los países del Tercer Mundo ante el intento de los países más ricos y poderosos de rediseñar el sistema de relaciones internacionales que emergió de la Segunda Guerra Mundial.
Se quiere ignorar la Carta de las Naciones Unidas.
Se quieren obviar los principios del derecho internacional.
Se intenta impedir que estos principios, que durante 50 años han presidido las relaciones internacionales, sean reconocidos en documentos, en declaraciones internacionales, se intenta borrarlos de la memoria de las instituciones internacionales.
Se intenta presentar ante la opinión pública como que esos principios del derecho internacional, que han regido hasta hoy las relaciones entre las naciones, constituyen elementos caducos, cosas que han quedado viejas en el tiempo, superadas por los acontecimientos y que, por tanto, no es necesario respetar.
Se intenta borrar de la memoria de la humanidad principios del derecho internacional, tales como el de la soberanía e igualdad soberana de los Estados. Se esgrime la teoría de "la soberanía limitada".
Se intenta borrar el principio de respeto a la integridad territorial y la independencia política. Hemos visto la experiencia del virtual desmembramiento de Kosovo de un país soberano como Yugoslavia.
Edición en
Español
Inglés | Francés
| Portugués | Alemán
| Italiano | Juan
Pablo II | Javier Sotomayor
Documentos | Globalización
| Código | Cuba
Demanda
REDACCION: redac@granmai.get.cma.net COMERCIAL: gi@granmai.get.cma.net