ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El equipo estadounidense de voleibol jugó en el 2016 por última vez en La Habana. Foto: Yaimí Ravelo

Imagine usted que invita a un amigo a su casa para departir.

Imagine que ese amigo desea ser recíproco, pero algo se interpone, constantemente, con el interés de malograr el vínculo.

Disímiles sentimientos, ninguno agradable, coparán su mente. ¿Qué derecho ampararía esa bajeza? ¿Cómo puede albergarse tanta frustración y maldad buscando nublar el disfrute de la amistad?  

A pesar de que Estados Unidos y Cuba no mantenían relaciones diplomáticas antes de diciembre del 2014, la Federación Cubana de Voleibol (FCV) y su homóloga norteamericana USA Volleyball preservaron vínculos que decidieron ampliar en el 2016, cuando ambas entidades firmaron un convenio de colaboración conjunta.

A tenor de esa rúbrica, la selección nacional masculina del vecino país jugó en la Ciudad Deportiva capitalina, paso que debía completarse con la visita de la escuadra cubana al país vecino, pero no fue posible. Después de ello, la realidad le abrió espacio a sucesivas acciones en contra del acercamiento deportivo entre las dos naciones.

Aun cuando Lory Okimura, presidenta de USA Volleyball, no ha variado su disposición al intercambio con Cuba, un episodio aconteció en junio del 2017, privando a los antillanos de su derecho a competir en el Torneo Challenge, organizado en Colorado Springs, clasificatorio para el Campeonato Mundial varonil efectuado el pasado septiembre en Italia y Bulgaria.

PUERTAS CERRADAS

Aunque la FCV llenó todos los formularios exigidos por la Embajada de Estados Unidos en La Habana, y los entregó a tiempo para tramitar las visas de entrada a territorio norteño, los responsables de ese establecimiento en nuestra capital argumentaron que, debido a la falta de personal (por la retirada ante la invención de los ataques sónicos), no contaban con posibilidades de trabajar para conceder los permisos de entrada a los voleibolistas cubanos.

Los preceptos del Comité Olímpico Internacional (COI) exigen que cualquier país que contraiga el compromiso de ser sede de un evento reconocido por esa entidad, debe garantizar la admisión en la mencionada sede a todos los elencos con derecho a participar. Y el Challenge de Colorado Springs respondía a la Confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe (Norceca) de voleibol.

No obstante, una vez no otorgadas las visas en la Embajada de EE. UU. en La Habana, la delegación antillana trasladó a sus deportistas hacia República Dominicana, en aras de solicitar desde allí los permisos de entrada a Estados Unidos para competir en el Challenge.

Ese esfuerzo tampoco fructificó, y los muchachos regresaron a la Isla perdiendo, momentáneamente, la oportunidad de obtener su boleto para el Campeonato Mundial.

DIFICULTADES MAYORES

Ante esa situación (Puerto Rico tampoco asistió a Colorado Springs debido a los estragos que le causó el huracán María), se autorizó a Cuba para que organizara un certamen clasificatorio mundialista en Pinar del Río, en noviembre del 2017, que repartió dos cupos para la cita del orbe del año siguiente.

Como es conocido, locales y boricuas ganaron sus boletos en tierras pinareñas, pero el montaje de ese evento obligó a un desembolso de 58 000 dólares al país anfitrión. Ni el viaje baldío a República Dominicana, ni la realización de la competencia en la más occidental provincia cubana hubieran sido necesarios si Estados Unidos hubiera honrado su obligación de garantizar la asistencia de Cuba a Colorado Springs.

Además de lo relatado en el ámbito competitivo, Cuba no ha podido transferir a la cuenta bancaria de su Federación de voleibol 73 000 dólares provenientes de los premios de la pareja de playa integrada por Sergio González-Nivaldo Díaz y de los árbitros internacionales Lourdes Pérez y Ricardo Borroto, pues los bancos norteamericanos se niegan a realizar esas transacciones, aseguró Ariel Saínz, titular de la FCV.

Los avatares descritos en el campo del voleibol son una muestra de lo que también acontece en otros deportes. Hablamos de impedimentos, presiones a terceros países para que no interactúen con Cuba y prohibiciones causantes de que en el periodo del 2015-2016 las afectaciones al movimiento deportivo cubano alcanzaran la cifra de 80 859 dólares, incrementadas hasta 130 237 un año más tarde, y calculadas en 324 403 dólares durante el 2017 y lo que va del 2018.

Los perjuicios igualmente se extienden a otras esferas de la actividad del músculo, como son la imposibilidad de adquirir insumos para el desarrollo del Programa Nacional Antidoping y la negativa a suministrar laboratorios docentes, medios de enseñanza e implementos imprescindibles para garantizar la calidad de la docencia en centros escolares y de formación de profesores.

En contraste con estas agresiones al deporte cubano, en la Isla los equipos estadounidenses siempre han sido acogidos con simpatía y respeto por nuestro pueblo. Solo citar dos ejemplos: la visita del seleccionado de béisbol Orioles de Baltimore, en 1999, y más reciente, la estancia del Tampa Bay en el 2016, ambos elencos de las Grandes Ligas.

Cuba se mantiene abierta al diálogo y a la colaboración con Estados Unidos, a partir del respeto a nuestra dignidad y soberanía, sin condicionamientos, pero por realidades como las narradas en estas líneas nos viene a la mente una frase de quien fuera primera ministra de la India, Indira Gandhi: «No se le puede dar la mano a quien tiene el puño cerrado».

ALGUNOS DE LOS EFECTOS DEL BLOQUEO EN EL DEPORTE
 
-Los deportistas cubanos no pueden realizar bases de entrenamiento y topes con Estados Unidos, deben viajar a Europa o Asia, incrementando los gastos en boletos aéreos, hospedaje y alquiler de instalaciones.
 
-El Laboratorio Antidoping de La Habana compró en 157 000 euros un cromatógrafo de gases masa-masa. En el mercado estadounidense se obtendría con el 34 % de rebaja.
 
-Para adquirir los spikes de la Serie Nacional de Béisbol se solicitaron marcas norteamericanas, que permitirían un ahorro de más de
10 000 dólares. La contratación debió hacerse por un tercer país.
 
-Se dificulta el intercambio entre Cuba y Estados Unidos en la esfera científica y académica de la actividad física y deportiva.
 
-En el Alto Rendimiento se ha incurrido en gastos encarecidos entre un 40 y 50 % para obtener los implementos mínimos necesarios. Boxeo, pentatlón, vela, hockey sobre césped, voleibol, tiro con arco y atletismo, aparecen como las disciplinas más perjudicadas.

-La utilización de la línea de crédito Nexy, otorgada al Inder para la adquisición de artículos deportivos en compañías japonesas, se ha visto notablemente limitada, ya que estas empresas tienen su distribuidor comercial para nuestra área geográfica en Estados Unidos.

-Como resultado del bloqueo y de la actual política de la administración norteamericana, se aprecia una tendencia a la baja en el interés de las entidades y franquicias profesionales para intercambios deportivos con Cuba.

-No se realizan importaciones desde Estados Unidos para mejorar la infraestructura de nuestros centros formadores de atletas y docentes, teniendo como afectaciones principales la imposibilidad de obtener tecnología de punta, medicamentos, recuperantes y dietéticos, además de equipos y bibliografía especializada.

-La Confederación Brasileña de Luchas Asociadas no ha podido transferir a Cuba 52 535 dólares, por las limitaciones que el bloqueo impone en el ámbito bancario.

-Para comprar la embarcación de vela Hobiet Cat solo se recibieron ofertas de Europa, pero sus altos precios imposibilitaron su adquisición.

FUENTE: INFORME DEL INDER SOBRE CÓMO EL BLOQUEO ECONÓMICO, COMERCIAL Y FINANCIERO DE ESTADOS UNIDOS AFECTA AL DEPORTE CUBANO

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Anibal garcia dijo:

1

4 de octubre de 2018

22:41:45


Horrible el dichoso bloqueo,

Miguel Angel dijo:

2

5 de octubre de 2018

07:59:40


Excelente artículo. Pone de evidencia los múltiples daños que provoca el criminal bloqueo yanqui a nuestra patria.