Según la predicción del tiempo, hoy no lloverá en Bakú y el clima se mantendrá sobre los 27 grados. En el Modern Hotel, de la ciudad azerbaiyana, la rutina parece similar a días anteriores, pero en una de sus habitaciones una joven se debate mentalmente en torno a si ha hecho lo mejor que pudo.
Cuando se tienen solo 19 años y se compite en un mundial de un deporte de combate que exige disciplina y entrenamiento, quizá siempre surja este dilema, o también crítica, o tal vez el temor a quedar mal porque no eres solo tú, sino un país completo a la expectativa de tus actos.
Melissa Hurtado es consciente de esa realidad, pero aun así cree que pudo haberlo hecho mejor. Este jueves, fue la primera cubana en subir al tatami en el Mundial de judo que recién comenzó y, a su corta edad, demostró ser uno de los grandes prospectos de este deporte en la Isla.
«Ahora estoy supercansada. Estoy acostada, me duele todo el cuerpo», escribe en su chat de Facebook la medallista mundial juvenil. Melissa vino de abajo y venció en su primer enfrentamiento a la estadounidense Katelyn Jarrell; luego doblegó por ippon a la marroquí Chaima Eddinari. Sin embargo, las cosas se le complicaron después y, en una de las semifinales del pool A, al enfrentar a la mongola Urantsetseg Munkhbat y perder por dos wazari, la antillana dijo adiós a la cita mundialista.
«Era una atleta muy experimentada. Es la primera del ranking. La verdad es muy buena y no perdí con cualquiera. Siempre quise más, pero no fue así. Igual sé que puedo ir por más», comentó a Granma la joven cubana, con el sabor agridulce que imagino tiene un revés frente a la figura principal del judo de los 48 kilogramos.
La kazaja Otgontsetseg Galbadrakh se hizo con el bronce junto a la argentina Paula Pareto, mientras Daria Bilodid (Ucrania) subió a los más alto del podio y la japonesa Funa Tonaki terminó segunda. En los 60 kg masculinos, dominó el japonés Naohisa Takato, el ruso Robert Mshvidobadze se llevó el segundo lugar y el bronce fue para Ryuyu Nagayama y Amiran Papinashvli, de Japón y Georgia, respectivamente.
Evidentemente, después del resultado con el que la antillana se ubica entre las mejores 16 atletas de su categoría y suma 320 puntos a su ranking personal, Hurtado está motivada, pero insatisfecha y fija sus metas en el venidero Mundial juniors, en los Panamericanos de Lima y en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
«Pienso en mi familia que ahorita se conectará en la wifi para hablarme, en La Habana, en Cuba, y estoy triste porque una vez más no les pude llevar la medalla, pero sé que muy pronto lo haré», comenta la judoca desde su habitación de hotel antes de irse a dormir, quizá pensando en la medalla del futuro y en aquellos reveses que el tiempo y uno mismo pueden convertir en victoria.















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Ramon dijo:
1
21 de septiembre de 2018
03:49:16
Miguel Angel Respondió:
21 de septiembre de 2018
17:42:22
Ramon dijo:
2
21 de septiembre de 2018
04:55:17
Ramon dijo:
3
21 de septiembre de 2018
10:52:15
Luís Guillermo dijo:
4
21 de septiembre de 2018
12:51:30
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