
Noveno inning. Dos outs. Las bases limpias. A punto de la victoria Villa Clara para mantenerse solitario en la cima de la 58 Serie Nacional de béisbol. Pero, de momento, la hecatombe. En un abrir y cerrar de ojos Industriales reacciona, conecta cinco sencillos consecutivos para darle un espectacular vuelco al marcador y llevarse un triunfo que parecía poco menos que improbable.
Siempre he oído decir que el pitcheo es el 75 % del éxito en un juego de pelota. Y es cierto. Si los Azucareros de Eduardo Paret escalaron a lo más alto de la tabla de posiciones desde los primeros compases de la justa es debido, en lo fundamental, a la efectividad de su cuerpo de lanzadores, cuyos promedios de carreras limpias (2,49) y de WHIP (1,22) son los mejores de la justa.
Pero, sin batear es muy difícil ganar. Y los villaclareños solo promedian 256, uno de los tres equipos que no llegan a las cien carreras anotadas. Es verdad que arribaron a la última entrada del choque del martes con ventaja de dos… sin embargo, en un béisbol tan ofensivo como el nuestro, esa no es una gran diferencia.
Algunos han puesto en duda la decisión del mentor Eduardo Paret de sustituir a Freddy Asiel luego de haber trabajado siete entradas con dos anotaciones
permitidas. No coincido con los que así piensan. Esa es la tendencia en el béisbol moderno, la de que el abridor lance seis y a lo sumo siete capítulos, para darle paso a un brazo fresco que venga a sacar como máximo seis outs.
No puedo dejar de mencionar la aparente «maldición» que pesa sobre el derecho de Sierra Morena, quien desde el pasado 23 de septiembre del 2017 solo ha ganado un juego, el del día 4 de este mes ante Cienfuegos, dejando ganados un sinnúmero de partidos, perdidos después por su equipo por distintas causas.
Freddy Asiel acumula en su carrera 94 victorias, aunque en realidad ya debía sumar más de cien.
El del Latino es el enfrentamiento entre el que mejor lanza y el que más batea. Los discípulos de Rey Vicente Anglada promedian por encima de los 340 y son segundos en carreras anotadas, 168 antes del partido de ayer. Solo así han podido sortear el camino hasta el partido 24, pues su cuerpo de serpentineros anda por arriba de las cinco carreras limpias.
Por encima de todas las consideraciones, nunca olviden que en el béisbol no hay nada escrito hasta que caiga el out 27. Todo en este fascinante deporte puede suceder.















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Edgardo Martínez García dijo:
6
16 de septiembre de 2018
22:10:08
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