ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Norge Carlos Vera ha tenido un buen debut en series nacionales. Foto: Ricardo López Hevia

Norge Carlos Vera no recuerda haber visto lanzar a su padre, pero sí tiene en su mente una imagen del Guillermón Moncada a punto de explotar con un pitcheo certero de uno de los más finos y espectaculares lanzadores en la historia del béisbol cubano.

«Estaba chiquito, y la gente se tiraba al terreno con una victoria de Santiago», rememora la joven promesa del pitcheo indómito, quien ha irrumpido con fuerza en la 58 Serie Nacional, por momentos recordando el aplomo y dominio de su padre, el otrora estelar diestro Norge Luis Vera.

Pero, contrario a lo que pudiéramos pensar, Norge Carlos no llegó al béisbol por influencia familiar, sino por inspiración propia, y tampoco arrancó en los diamantes como lanzador. «Tenía ocho años y llegaron unos profesores buscando muchachos para la pelota. Ahí decidí apuntarme y después se lo dije a mis padres.

«Al principio jugaba en el campo corto, luego me pasaron a primera base por mi estatura, hasta que se me dio la oportunidad de lanzar, al entrar en el Sub-15. Ahora, que ha pasado el tiempo, extraño batear, pero en el pitcheo me siento mejor», recapitula el espigado derecho, cuyos inicios en el deporte se ubican en la natación y tenis de mesa.

«Todavía me queda algo con la raqueta, tengo reflejos; en cualquier lugar que veo una mesa me pongo a jugar, y lo puedo hacer a buen nivel», precisa sonriente este indómito de 18 años, quien ya ha realizado cuatro aperturas en el presente clásico de las bolas y los strikes, tres de ellas en plazas complicadas como Bayamo, el Latinoamericano y el Victoria de Girón.

«No esperaba tener actuaciones tan relevantes, aunque me había preparado muy bien. La clave ha estado en pensar bien contra cada bateador, no menospreciar a nadie, tener mucha calma y siempre pensamientos positivos», devela Norge Carlos, de quien ha resaltado, precisamente, su gran concentración en la lomita.

«Yo soy tranquilo por naturaleza. No he sentido presión y algunos dicen que en eso me parezco mucho a mi padre, pero la realidad es que él no me ha enseñado nada para lograr ser así, eso más bien viene con mi carácter. Cuando estoy lanzando busco la máxima concentración, nunca pienso que el rival es mejor que yo, al final somos dos hombres en igualdad de condiciones y cada uno lucha por triunfar», asegura Vera.

Hasta ahora, su filosofía le ha dado resultados en las primeras salidas frente a rivales complejos como Granma, Villa Clara, Industriales y Matanzas, quienes le batearon 233, con bajo slugging de 314. En dichas aperturas devoró 22,2 entradas con efectividad de 2,78, aunque no ha sido bien respaldado por su ofensiva, que exhibe un pobre promedio de 2,38 carreras anotadas por cada nueve entradas en sus apariciones.   

Como detalle negativo, tiene una tasa de bases por bolas elevada (5,16) por partido, y su correlación de ponches por cada boleto (0,92) se mantiene muy baja, en gran medida por las dificultades con el control.

«Quiero mejorar ese aspecto, que es crucial para los lanzadores. Antes tenía muchos más problemas por deficiencias en la mecánica, pero con el tiempo he ido perfeccionando algunos puntos. Por ejemplo, he trabajado para mirar siempre dónde quiero poner la pelota, soltar la bola delante de la cara, observar el enmarque del receptor, dar el paso largo, levantar el pie y lograr un movimiento fluido», detalla Norge Carlos.

Muchas de estas indicaciones o consejos han llegado precisamente a través de su padre, quien, desde la distancia, no le pierde ni pie ni pisada. «Él está pendiente de mis salidas, pero, aunque sean buenas, siempre me habla de las cosas que hago mal, para poder corregirlas», explica el joven lanzador, cuyo mayor deseo es triunfar por méritos propios.

«Me vinculan todo el tiempo con mi padre, pero el responsable de escribir mi historia soy yo mismo. Ahora tengo una gran oportunidad, en un equipo que ha sido históricamente de los mejores. Buscamos regresar a los planos estelares y, en lo particular, quisiera volver a llenar el Guillermón».

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Luis Gonzalez dijo:

6

7 de septiembre de 2018

16:51:15


Que gratos recuerdos de aquel pitcheo de alto nivel de los equipos orientales, que era la tonica en todas las provincias cuando se jugaban las Series Nacionales y en especial las Selectivas. Alarcon, Roberto Valdés, Braudilio Vinent, Jose Luis Aleman, Norge Luis Vera y Osmari Romero, entre otros, hubieran brillado en las Grandes LIgas. El roster de lanzadores de cualquiera de las provincias de aquellas Series Selectivas era incomparablemente superior al de las Seleccion Nacional actual, de hecho, los principales lanzadores de la isla ahora, no hubieran podido integrar ni el equipo provincial en aquellos anos. Esperemos que pronto se pueda recuperar al menos una parte de aquel nivel.

reyneirb dijo:

7

8 de septiembre de 2018

08:25:47


Cualidades físicas tiene de sobra, si le suma la técnica que aprenderá con el tiempo, incluidos los movimientos, su padre era el de mejor (guainot) en Cuba, será una estrella, pero poco a poco. Lo que más me llama la atención es que lleva menos de tres años como lanzador. Será en poco tiempo otro que tenga contrato en el exterior, y ojalá siempre represente a Cuba.

DiAnPeLoQue dijo:

8

8 de septiembre de 2018

12:13:53


He visto trabajos de Norge Carlos, han sido aceptables dada su corta edad. Frente a Industriales lo vi presionado - eso les ha pasado a muchos estelares, frente a los azules - y al resto del equipo también, cometiendo errores tácticos. También es cierto que cuando lanza, su equipo no batea, eso le pasaba al Meteoro de La Maya, muchos otros estelares y le pasa actualmente a Freddy Asiel. El chama, tiene cualidades por arrobas, no deben apurarlo. Y las comparaciones siempre son malas, más si son de hechos ocurridos en distintas épocas. Norge Luís fue uno, Norge Carlos es otro.

eloy G sánchez nodar dijo:

9

12 de septiembre de 2018

10:02:14


yo pienso que para norge carlos, es fundamental para sú desarrollo como lansador luchar por dominar primeramente a la perfección almenos 3 lanzamientos diferentes y a la vez ir trabajando con su control. esa es la base fundamental para el triunfo de cada picher. saludos y muchos exitos.