ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Cristián Nápoles pasará a la historia del triple salto cubano como el décimo hombre que ha conquistado el título de la especialidad, en la cual nuestro país no conoce la derrota en Juegos Centroamericanos y del Caribe desde la edición de La Habana 1982, cuando el bahamés Steve Hanna clavó los pinchos en 16.73, nueve centímetros más que Lázaro Betancourt.

Después de aquella derrota, en todas las ediciones en las que Cuba ha participado el triple ha dicho presente en la casilla dorada del medallero, incluso ahora en Barranquilla, donde alguien pudo dudar de la racha, pues nuestros representantes eran dos chicos que ahora están comenzando sus carreras: Cristián Nápoles (19 años) y Jordan Díaz (17).

Ellos se encargaron de dar continuidad al ciclo ganador de una de las especialidades con mayor tradición en nuestro movimiento deportivo, y lo hicieron con números relevantes, porque Nápoles consiguió su mejor marca personal (17.34 metros) y Jordan tuvo una secuencia de cinco saltos por encima de 17 metros.

La competencia fue bastante sencilla para los cubanos, pues Cristián puso diferencias desde su primer salto, ya inalcanzable para el resto de los competidores, mientras el flamante monarca mundial Sub-20 fue creciendo con la noche y dejó estirones de 17.14, 17.27 y 17.29 en sus tres oportunidades iniciales, por mucho el más estable de los finalistas.

«Salí a divertirme, no me tomé la competencia con mucha presión, porque sabía que la medalla se iba a quedar en Cuba, ya fuera por mí o por Jordan. El 1-2 estaba garantizado, y por eso disfruté bastante, me sentía relajado, alegre, y eso ayudó en el desenlace final», destacó Nápoles, impresionado al conocer que por decimotercera vez en la historia Cuba consigue el 1-2 en el triple.

Jordan, por su parte, se mostró satisfecho con la plata, consciente de que, por su edad y proyección, puede convertirla en oro en venideras oportunidades. «Esta ha sido la primera de las muchas batallas duras que voy a tener en mi carrera. Me siento muy contento por haber logrado una medalla, no importan que sea de plata, porque al final Cuba ha ganado el oro también. Salí a saltar duro desde el primer intento, ya me he adaptado a competir así, aunque con 17 años sé que me quedan muchas cosas por vivir y aprender», afirmó el joven capitalino.

BORGES REPITIÓ EN LA PÉRTIGA

Y en la pértiga, por primera vez desde la década del 80 del siglo pasado, Cuba retiene la corona, gracias al desempeño de Lázaro Borges, a quien solo le bastó con salto de 5.30 metros para subir a lo más alto del podio, eso sí, acompañado por el colombiano Walter Viafara, dueño de idéntico registro.

Los dos tuvieron la misma línea en la competencia, pues abrieron con 5.10, altura que superaron en su primer intento, y luego pasaron sucesivamente, sin fallos, hasta el 5.30 ganador. Ambos buscaron romper la paridad en 5.40, pero fallaron sus tres oportunidades y el sitial de honor fue compartido entonces.

«Quise no hacer tantos saltos y economizar las energías, pues arrastraba una molestia en el tobillo. Sabía de rivales complicados que tendría, algunos con marcas por encima de 5.50, pero no se presentaron y eso nos dio algo de respiro, aunque el colombiano se presentó bien y tuvimos los mismos saltos efectivos», consideró Borges, quien tuvo palabras de elogio para el otro cubano de la prueba, Eduardo Nápoles, bronce con 5.20.

«Es un muchacho que va a dar bastante que hacer. Muy aguerrido, técnicamente muy bueno, viene despuntando bien, y con él subirá el nivel de la pértiga en Cuba», concluyó.

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Paulino Fuentes dijo:

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14 de agosto de 2018

19:26:11


Necesito saber los resultados del salto largo, fundamentalmente los hombres ya que no pude ver esta competencia y no se como quedaron los cubanos.