ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Ricardo López Hevia

El show del jonrón, el show de los ponches, el show que representa la eterna lucha entre el bateador y el lanzador, marcan el camino del béisbol moderno. La especialización extrema de los serpentineros y la proliferación de toleteros versátiles, en ocasiones con mucho poder, han sido factores determinantes en el auge de ese cara a cara, la gran atracción para los aficionados.

Sin embargo, más allá del enfrentamiento entre ofensiva y pitcheo, la defensa cobra cada vez mayor relevancia en el desenlace del deporte de las bolas y los strikes, básicamente porque tiene tanto valor la producción de carreras como la prevención de las mismas.

Formaciones especiales, jugadores con espectacular rango de alcance, mayor sentido de la ubicación y poder en los tiros, son algunos de los detalles que distinguen a los defensores de élite en la actualidad, quienes garantizan un alto por ciento de éxito.

Un claro ejemplo son los Alazanes de Granma, dobles titulares del béisbol cubano. Tradicionalmente, el conjunto oriental bateó sin límites, pero su cobertura en el campo era mediocre, cuestión que han solucionado en los últimos años hasta ubicarse como una de las novenas más herméticas del ámbito nacional.

En el béisbol de Estados Unidos, los Cachorros de Chicago rompieron en el 2016 su maldición de 108 años sin coronas con un plantel talentoso y excepcional en materia defensiva, capaz de poner en práctica las más modernas disposiciones en el campo.

Las referencias son infinitas, pero el proceso hasta la excelencia con el guante no es tan sencillo, pues requiere encontrar a los hombres adecuados en cada posición y que esos, además, tengan la habilidad de ocupar otros puestos.

DEMANDAS SOBRE LA MESA

Conscientes de la importancia que reviste hoy el juego defensivo en cualquier escenario, los entrenadores de la Serie Especial de preparación rumbo a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, Colombia, apuntan todas las deficiencias que detectan en partidos y sesiones de trabajo, las cuales se reanudaron el pasado lunes tras una semana de asueto.

La carta de demandas no es corta, pues los peloteros cubanos, incluso los de la preselección nacional, arrastran vicios por el nivel limitado del propio campeonato doméstico y, mayormente, por el déficit de juego con que cargan todos los hombres desde las categorías tempranas.

«Si algo positivo tiene la Serie Especial es que les permite a varios muchachos jugar luego de un tiempo de inactividad. Además, no se trata de salir al terreno por salir a acumular entradas, ellos van con tareas específicas y con pleno convencimiento de que están siendo evaluados minuciosamente por un grupo de entrenadores», explica a Granma el otrora estelar torpedero Germán Mesa.  

El capitalino, uno de los más espectaculares defensores que se recuerde y monarca nacional también como director (Industriales-Serie 49), es el encargado de monitorear el desempeño de todos los jugadores de cuadro, con énfasis en los hombres alrededor del segundo saco.

Germán está satisfecho con el grupo de trabajo al cual supervisa, en el que resaltan hombres de probada calidad en los extremos del infield como Guillermo Avilés y Raúl González, además del portentoso artemiseño Lázaro Hernández, uno de los chicos con más potencialidades en la preselección.

«Las esquinas están bien cubiertas desde mi perspectiva. Hay defensores de calidad que también son peligrosos en home, algo que se les exige a los hombres de esas posiciones», destaca el «Mago» Mesa, como se le conocía a este laureado torpedero.

«En el centro del campo hay más juventud, excepto por Alexander Ayala, Yorbis Borroto, Yordan Manduley y Carlos Benítez, quienes tienen más experiencia. Además, vienen despuntando varios que ya han mostrado buenas maneras en la preparación, como el santiaguero Ricardo Ramos y el matancero Aníbal Medina», añadió el mítico 11 de los Industriales.

Para Germán, este colectivo cuenta con las habilidades y el potencial, pero necesita mucho trabajo para moldear ese talento y plasmar en el campo el máximo nivel de juego, ese que se requiere para ganar torneos relevantes.     

«Creo que hay material para triunfar, material para jugar un béisbol limpio defensivamente, que respalde a los lanzadores en su faena y, aunque cueste trabajo creerlo, el principal escollo en ese camino son pequeños errores en los fundamentos básicos del deporte, en situaciones de rutina, de ABC, como decimos nosotros», puntualizó Germán.

AMPLIANDO EL ÁREA DE INFLUENCIA

Un defensor interior tiene una carga de trabajo importante en cada partido. Al encontrarse cerca del lanzador y del bateador, ellos son responsables de contener un alto por ciento de las conexiones, las cuales salen, a veces, como si fueran a la velocidad de la luz.

Reflejos, sentido de la colocación, fuerza y precisión en los tiros, conocimiento del rival y adaptación al terreno (pésimos en ocasiones), son algunas de las características que debe reunir un buen infielder en pos de aumentar su rango de alcance.

«Cuando se habla de habilidades, la colocación es vital, así como el buen desplazamiento y la velocidad de reacción. Pero esas destrezas por separado no son determinantes, lo que vale es la conjunción de todas y el nivel de anticipación que desarrolle cada jugador», asegura Mesa, para quien la palabra clave en la labor de los defensores es «pensamiento».

«El béisbol es un deporte que te da la posibilidad de pensar con tiempo suficiente lo que puede suceder y lo que vas a hacer tú según lo que ocurra. Por ejemplo, si hay un halador en turno y el pitcher utiliza mucho la curva, puedes intuir que el bateador conectará para su mano.

«La lógica en esa situación es cargarse a uno u otro lado, según sea zurdo o derecho el oponente, y así aumentar las opciones de éxito. Si le llegas a ese tipo de bolas en zona de jit, la gente se va a volver loca, pero la realidad es que solo te moviste unos pasos al leer la jugada. Es más trampa que otra cosa», recalcó Germán.

Al respecto, Mario Vega, destacado intermedista de los equipos avileños y coach de la selección nacional en varias oportunidades, considera que muchos de los errores que se cometen son por no pensar en la jugada, no tirar al lugar adecuado y no cubrir la base que toca.

Vega, quien trabaja como preparador de Centrales en la Serie Especial, precisa que todas esas deficiencias y otras han sido detectadas en el torneo preparatorio. «En función de lo que vemos acá y de las experiencias anteriores en topes internacionales, nos hemos percatado de que en el cuadro se deben atacar las conexiones con más intensidad, porque hay muchos corredores rápidos.

«Hemos detectado también que los camareros entran tarde a segunda y que hay dificultades para fildear los batazos a la mano del guante. Además, atacan los roletazos muy parados y, al tener el centro de gravedad muy alto, cuesta más llegar a las pelotas en juego», apunta Vega.

EL ARMA MODERNA: LAS FORMACIONES ESPECIALES

Más allá de que se perfeccionen las cuestiones técnicas y aumente la capacidad física de cada jugador, la defensa ha adquirido un matiz especial en la actualidad por las formaciones especiales que a diario se utilizan en los escenarios de máximo nivel.

Infield con seis jugadores (incluyendo al receptor), cuatro hombres en los jardines, formaciones corridas a las bandas según la zona de contacto más frecuente del bateador… Esas son algunas de las prácticas comunes que hoy inciden en el desenlace de cualquier partido, aunque para llevarlas a cabo se requiere de un gran trabajo de lectura del contrario, análisis de por cientos y una mirada profunda a las estadísticas.
En Cuba no se cuenta con todos los medios para utilizar este tipo de estrategia con la misma frecuencia y efectividad de Japón, Estados Unidos o las ligas del Caribe, las más potentes y poderosas del mundo. Además, la naturaleza cambiante de nuestro béisbol y la irrupción constante de chicos jóvenes dificulta también este proceso.

«El béisbol cubano es muy variable, hay una muestra de información pequeña de la mayoría de los hombres para hacerle una formación, sin obviar que no poseemos las herramientas para realizar los estudios que ponen sobre la mesa las formaciones defensivas. Cuesta predecir por ese concepto el rumbo de las conexiones, y por ello estamos trabajando para que sean capaces de ganar en anticipación por la lectura del juego», señala Germán Mesa.

Pese a que todavía hay una distancia notable con el resto del mundo en dicho apartado, se han dado pasos de avance a través del estudio de las zonas de conexiones más frecuentes de cada pelotero, información que se cruza con las características de los lanzadores y bateadores de turno para predecir el rumbo de la bola.

Queda mucho por hacer y, tomando en cuenta los problemas ofensivos de nuestro béisbol, existe una marcada necesidad de estudiar, superarnos y trabajar sin descanso, pues la defensa, como método de prevención de carreras, es uno de los caminos que conduce al éxito.

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maria antonia livares dijo:

1

27 de abril de 2018

00:18:16


el baseball revolucionario esta siendo victima de una mercantilizacion absurda,en contra de todos los valores que hemos defendido durante años,se han tomado decisiones que llevaran al fracaso al deporte como derecho del pueblo.que alguien me diga como se puede firmar un contrato renunciando a jugar con tu seleccion nacional.esta aberracion la historia la recogera y manchara para siempre a los que la promovieron.nos averguenzan.

jorge a dijo:

2

27 de abril de 2018

06:59:45


Otro excelente articulo, que da la palabra a verdadedores especialistas y demuestra lo acertado de esta Serie Especial.

Jorge A. Peralta dijo:

3

3 de mayo de 2018

11:55:42


EN LOS “CENTROAMERICAMOS” EL ORO YA SE FRAGUA -1- Los cambios que ayer propuse En la selección nacional Son para analizar Y lógicos a todas luces Si del rendimiento se traduce Que deben ir los mejores Se acaba con los rumores De que siempre son los mismos Por el simple fatalismo De que no fueron campeones. -2- Si de “utility” se trata ¿Quien mejor que Acebey? Un jugador que por ley La suerte le ha sido ingrata Su defensa lleva innata La sangre de su progenitor Un seguro defensor De la esquina caliente Pero el hijo es más potente Al ser mejor bateador. -3- Tartabull,… con esplendor Se mueve en los tres jardines Y al bate bien se define Como recio bateador Jeffersón,… en el “Clásico” anterior Demostró su gran valía Mientras Santoya,… hoy día Puede acompañar a Avilés Para eliminar el stress Que sobre él se tenía. -4- Es lógico el favoritismo De Cuba allá en Barranquilla Pero la alta varilla Nos impone el optimismo La “Serie del Caribe” no es lo mismo Ni el tope con Nicaragua Dejemos a un lado el paraguas Para ver la luz del sol Integrando un “Cuba” mejor ¡! Cuyo Oro ya se fragua ¡!. ---000--- EL POETA YUMURINO