ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Getty Images

Juan Miguel Echevarría nos regaló el pasado viernes la oportunidad de ser testigos de una hazaña y tal vez nos hizo partícipes del nacimiento de una leyenda sobre las pistas más encumbradas del atletismo del planeta.

Hace mucho, pero muchísimo tiempo, en el siglo XVII, Pedro Calderón de la Barca, insigne dramaturgo español, escribió algo a la justa medida de lo que el joven camagüeyano protagonizó en la ciudad inglesa de Birmingham. Dijo el autor de La vida es sueño que «vencerse a sí mismo un hombre es tan grande hazaña, que solo el que es grande puede atreverse a ejecutarla».

Echevarría fue uno de esos gigantes para colgarse en su pecho, y en el de Cuba, la medalla de oro que lo viste como campeón mundial de salto de longitud bajo techo. Siempre tuvo que superarse ante el empuje del abolengo del sudafricano Luvo Manyonga, líder de la temporada, y del monarca defensor, Marquis Dendy.

Abrió en la punta tras la primera ronda, pero en la tercera, Manyonga, el favorito de los especialistas, lo superó por cuatro centímetros (8,33 por 8,29). Vino por más el agramontino, de solo 19 años, y sus 8,36 lo devolvieron a la cima. El del sur de África, acostumbrado a esas porfías, quiso poner distancia y clavó los pinchos de sus zapatillas hasta el 8,44, el tope del año.

Parecían conclusos para sentencia todos los aspirantes. Sin embargo, Dendy también se fue por encima de su hoja de servicio y con un vuelo de 8,42, mandaba al bronce a Echevarría. Fue entonces que el cubano abrió las turbinas para atreverse a romper la barrera de la hazaña. El salto de 8,46 selló una lid histórica para él y para el atletismo mundial.

En certámenes universales bajo techo es la décima vez que un atleta llega o pasa los ocho metros y 40 centímetros, marca que han logrado, sin embargo, solo cuatro hombres. El mítico Iván Pedroso, de Cuba, la alcanzó en cuatro oportunidades en estos escenarios, y a él solo lo acompañan los norteamericanos Joe Greene y Savanté Stringfellow, y el ruso Kiril Sosunon.

Los 8,46 del hijo de Camagüey tienen aún más ribetes de grandeza. Es la tercera mejor marca en campeonatos mundiales en pista cubierta, confirmando el poderío de la Mayor de las Antillas en esta modalidad, pues las dos primeras fueron firmadas por Pedroso (8,62 y 8,51).

Y como si le faltara algo más a su proeza dorada, su título es el segundo en la historia de estas lides en la cual los tres medallistas pasan de 8,40, lo cual no ocurría desde la cita de 1997, en París, cuando Pedroso llegó a 8,51 por los 8,41 de Sosunon y Greene.

Calderón de la Barca también le podría dedicar lo mismo a una guantanamera de nombre Yorgelis Rodríguez. Ella había sido ya subcampeona mundial juvenil del heptatlón (competencia al aire libre) y terminó en la cuarta posición en la justa del planeta. Pasó por el séptimo lugar de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, en agosto del 2016, con récord nacional para las siete pruebas. Ahora superó todo eso, ya en una lid mundialista de mayores, y se estrenó como medallista, con un histórico tercer lugar en pentatlón, la prueba múltiple en la versión techada.

¿Por qué histórico? Yorgelis es la primera latinoamericana que consigue subirse a un podio de premiación en los anales de los mundiales de
atletismo bajo techo e igual lo alcanzó con récord nacional.

Ayer concluyó esta prestigiosa lid y la gesta de estos dos muchachos hizo que el nombre de su país se inscribiera, en tiempos de hazaña, en la séptima plaza entre todos los participantes. Y que Cuba fuera uno de los 13 privilegiados del mundo con un trofeo de campeón y en uno de los 12 con dos o más preseas.

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Omar dijo:

6

6 de marzo de 2018

14:20:50


Te faltó agregar q es el saltador más joven en lograr un título mundial b/t en salto largo.

Alberto Lara Barcelay. dijo:

7

7 de marzo de 2018

22:40:34


Estoy de acuerdo contigo Yimy, pienso que sería bueno que cuando se abandera una delegación deportiva para competir en el exterior, se les debería recordar ese detalle, o también puede ser una tarea de los jefes de delegaciones, he visto que muchos atletas antes de celebrar con su bandera, observan de la manera que en que lo harán, observan la posición de su bandera antes de izarla.

Alberto Lara Barcelay dijo:

8

7 de marzo de 2018

22:47:36


Yimy, si viste la celebración del campeón de salto de longitud, el cubano Echavarria, lo hizo como debía, primero observó la posición en que estaba la estrella y luego la izó. Bien por él.