ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Su físico sobre una cancha de bádminton impresiona (1.90 metros), así como sus violentos remates con salto desde la zaga. En no pocas ocasiones hace gala de su apellido para resolver enconados duelos, todo un verdadero guerrero.

Osleni Guerrero asegura que cuida su físico para rendir al máximo en cada torneo Foto: Juvenal Balán

En el recién finalizado torneo Giraldilla de La Habana, Osleni Guerrero alcanzó en estas lides su quinta corona individual, y llegó  a 180 éxitos, según el sitio web de la Federación Mundial de la disciplina.

El deportista capitalino asegura que no piensa demasiado en los títulos y prefiere ir juego a juego a cuanto torneo asiste. Sobre sus reales posibilidades de asistir a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y su actuación en el 2016, Osleni  conversó con Granma.

—¿De qué manera asumes los eventos internacionales?

—Compito sin pensar en llegar a la final, voy partido a partido. ¿Cómo enfrentar el juego? ¿Qué táctica aplicar según el contrario? Cuando llevas tiempo participando en Abiertos o Grand Prix conoces a muchos badmintonistas y eso te permite valorar tus posibilidades de éxito. Es más difícil enfrentar a un rival con quien nunca has jugado, sin importar su ubicación en el ranking mundial, que tener de adversario a un conocido. Hay que entrar con mucho optimismo a cada encuentro, tener deseos de la victoria, solo así se consigue avanzar hasta llegar a una medalla.

—¿Cómo se ha desarrollado tu preparación en este 2016?

—En enero inicié mi preparación, pero fue muy corta, porque a principios del año asistí a varios eventos internacionales. Participar en es­tos tres meses en varios torneos en América me ha permitido mantener mi nivel y alcanzar una estabilidad en el ranking mundial, pues ahora estoy en el puesto 59. Mi objetivo primario ha sido llegar en óptimas condiciones de salud a cada cita. Luego, a medida que avanza el certamen uno va poniéndose metas más altas, hasta discutir medallas. Ya en la disputa por el oro la meta es distinta, valoro mis condiciones y las del oponente, para determinar  cómo jugar el último partido. El bádminton no es una disciplina de velocidad sino de resistencia, donde hay que cuidar la salud para rendir todo el año.

—¿Cómo afrontarás los eventos antes de que finalice la clasificación olímpica en mayo?

—Me quedan dos torneos antes de que cierre la etapa clasificatoria hacia los Juegos Olím­picos: el Challenger de Perú y el Internacional de Telmuco, Chile, ambos este mes. Ahora ocupo el puesto 26 del ranking olímpico entre los 38 badmintonistas que acudirán a Río, una situación favorable para clasificar.

Con participar en esos dos certámenes garantizaré mi cupo, y espero ubicarme en un mejor puesto.

—¿Cuál es tu meta para los Juegos Olímpicos?

—Mi objetivo personal es clasificar a Río de Janeiro, eso es una meta muy difícil, porque el bádminton todas las semanas tiene eventos en cualquier lugar del planeta y un gran número de participantes compitiendo. A veces vas a una competencia, obtienes puntos para el ranking y no avanzas demasiado, porque quienes están cerca de ti también se hallan en otros certámenes. Clasificar a Río de Janeiro resulta un logro importante, una vez allí veré en qué grupo clasificatorio me ubican, e intentaré pasar inicialmente a la eliminación directa.

“Después que gane mi boleto olímpico en mayo, deseo hacer una base de entrenamiento que me permita llegar a Río en excelentes condiciones. Existen planes de mis entrenadores para elaborar una estrategia de preparación que se prolongue por más de un mes, pero todavía no hay nada concreto”.

—¿Luego de Río de Janeiro qué sigue?

—Debo incursionar en competencias internacionales que me permitan ganar puntos para el ranking mundial, y en el 2017 empezaría el ciclo rumbo a los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2018.

—¿Volverías a competir en los dobles masculino y mixtos?

—Antes de los Juegos Olímpicos no lo haré, aunque me gusta, porque me integro más al grupo del equipo nacional. Esa es una de las formas en que todos aprendemos, porque los demás buscan ganarte y eso es muy emotivo.

—¿Cómo te defines como badmintonista?

—Mis rivales dicen que soy bastante fuerte, de un juego agresivo, potente. Los asiáticos tienen otras características, son más rápidos, de gran movilidad y maestría con el volante.

—¿Qué aspectos de tu juego necesitas mejorar?

—Los inicios de partido, a veces entro algo desajustado. No tiene nada que ver con el calentamiento porque esa parte la hago bien. Todo radica en concentrarme debidamente desde el primer momento y no regalar errores no forzados. Hay choques que se me han ido al tercer set, cuando yo he podido ganarlos en dos parciales porque el rival no es muy complicado.

—¿Cómo manejas la presión de quienes te exigen avanzar hasta la final en eventos internacionales?

—No quiero defraudar a mi público. Par­ticipar en los Giraldilla de La Habana lleva su presión incluida, pues es la única posibilidad para que mi familia, amistades y seguidores me vean competir en Cuba. En eventos foráneos es distinto, muchos no entienden cuando pierdo en segunda ronda o en cuartos de final, pero así es el deporte. El rival también se prepara, explota tus debilidades, te ataca sobre la cancha. Yo salgo a dar siempre lo mejor de mí.

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