ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Gaspar Pérez tiene aún fresco en la memoria aquel partido decisivo. Foto: Juana Perdomo Larezada

MATANZAS.—El 26 de agosto de 1969 Quisqueya estuvo a los pies de Gaspar el “Curro” Pérez. Fue du­rante el Campeonato Mundial de Béisbol celebrado en República Domi­ni­cana. La inolvidable narración del desaparecido Bobby Salamanca dejó para la posteridad aquel momento decisivo, con el ponche al receptor estadounidense.

La ya cercana Serie del Caribe, con sede esta vez en la hermana nación, aviva las re­membranzas de aquel certamen concluido con la victoria del equipo Cuba ante la escuadra norteamericana, 2-1.

El triunfo puso a volar de uno a otro confín del archipiélago cubano el nombre del pitcher-bateador matancero, a quien Fidel  lla­mó el Héroe de Quisqueya, al recibir a los campeones horas más tarde en el aeropuerto José Martí, de La Habana.

Sus dotes de lanzador inteligente, de esos guapos de verdad, palpitaron en tierra dominicana. El “Curro” tiró en cinco de los diez juegos del conjunto, y consiguió cuatro victorias. Lanzó en 25,2 entradas, y permitió una limpia, para 0.35 de promedio.

Especialmente recordado fue el último encuentro frente a los norteños, cuando ya en el octavo y perdiendo una por cero, im­pulsó con jit a Antonio González (había salido a correr porLázaro Pérez) para empatar el desafío que finalmente decidió otro ma­tancero, Rigoberto Rosique.

—Dejarte batear con el marcador 0-1 y el empate en segunda base fue algo controversial, ¿no lo consideras así?

—Yo no era un mal bateador. Me inicié en la receptoría y luego seguí en el campo corto y en tercera base, hasta que en 1964 decidí hacerme pitcher. En los entrenamientos previos a esos eventos internacionales me sacaban con frecuencia frente a lanzadores de calidad. En ese Mundial conecté seis imparables en 11 turnos. No fue casualidad, había confianza en mí.

“Me emocioné tanto con aquel jit que ya en primera base no cogí la seña de toque de bola que le dieron a Félix Isasi. Por suerte, logré llegar a segunda y anoté por el imparable Ro­sique”.

La alegría del triunfo no se ha disipado. A pesar de los más de 46 años transcurridos aún perduran en su memoria hasta los más mínimos detalles del mencionado desafío.

“El choque por el título, que concluyó pa­sada la una de madrugada, resultó muy tenso. Cuba entera seguía con ansiedad la marcha del encuentro, la gente llegó a contener el aliento durante largo rato, sobre todo en el dramático octavo inning.

“El pitcher Larry Osborne dominó a su antojo a la batería nuestra durante siete entradas. Tenía ‘un mundo’ en la recta y excelente control. Por eso cuando en el noveno inning saqué el out 27, las aclamaciones y los gritos de entusiasmo inundaron el estadio”.

El “Curro” Pérez, quien heredó de su familia, en especial de su padre, el amor por la pelota, participó en diez series nacionales, con 75 victorias y 62 derrotas y 2,54 como promedio de carreras limpias permitidas.

El 20 de febrero de 1977, justo en la ceremonia de inauguración del estadio Victoria de Girón, dijo adiós al béisbol activo. Sus seguidores lo recuerdan por su coraje, uno de los rasgos fundamentales de su espíritu deportivo y que tuvo su momento cumbre en Quisqueya.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Luis Lima dijo:

1

27 de enero de 2016

20:04:11


Un gran lanzador, un gran ser humano y uno de los matanceros más queridos por todos... amigo de mi padre que compartió con él en los equipos yumurinos de las primeras series nacionales. ¡Honor y Gloria a estos hombres del béisbol cubano!

ibrahin dijo:

2

28 de enero de 2016

02:59:51


Felicitaciones para esa Gloria del Béisbol cubano.Seria bueno que nuestro periódico Granma reflejara con mas frecuencias estas historia bonita de nuestro deportista, en tiempos donde si se dejaba la piel en el terreno.

Reynerio dijo:

3

28 de enero de 2016

06:03:51


Fue, efectivamente, un partido de película. Se derrochó coraje e inteligencia por parte de los cubanos. Fue de esos eventos que lo enorgullecen a uno de ser cubano. Felicidades y mucha salud Curro.

Leoncio Hernández dijo:

4

28 de enero de 2016

06:42:29


Se ganó ese juego por suerte.Servio Borges dejo batear al Curro cuando de verdad debio traer un emergente por el Curro.Años después en otra de sus malas estrategias saco a Rosique que era lider de los bateadores por Owen Blandino que era líder en ponches y este dio jonron por eso le decían el Mago Chilichala.

Julio S. López Cuesta Respondió:


1 de febrero de 2016

10:15:47

Así es de grande la pelota. Ampliando su comentario, un día escuché que en el momento que deja batear al Curro Natilla Jiménez le dió una patada a una tabla de la salida del dogaut que por poco la arranca.

Julio S. López Cuesta Respondió:


1 de febrero de 2016

10:56:42

Casi que de acuerdo, pero no olvide el jonrón de foul de Marquetti en Nicaragua.

Julio S. López Cuesta Respondió:


1 de febrero de 2016

10:57:44

Se hace camino al andar. Por eso deseo tanto que Machado con Ciego traiga la Serie del Caribe para Cuba. Hace tanta falta comenzar a ganar de nuevo. Saludos.

Julio S. López Cuesta Respondió:


1 de febrero de 2016

10:59:21

!Que época aquella! La de oro del béisbol cubano.

Miguel Angel dijo:

5

28 de enero de 2016

07:00:45


Honor a quien honor merece. Tremendo lanzador, valiente, inteligente, además buen bateador, excelente persona, sencillo, popular. Ojalá tuviéramos algunos Curro Pérez en nuestra serie nacional. Gloria deportiva, cubano hasta la médula. Abrazo fraternal profesor.