
Polémicas eternas del béisbol. ¿Qué tipo de bateadores abundan más, los haladores o los capaces de colocar la pelota del centro hacia la zona contraria? Y, por otra parte, ¿cuál es el tipo de conexión más abundante, el roletazo, la línea o el fly?
Para saberlo no queda más remedio que acudir a los números. Por esa razón, escogí la segunda parte de la 54 Serie Nacional, con los ocho equipos clasificados para discutir el título de campeón debido a que jugaron en total 87 partidos, 42 más que los ocho eliminados. Y de ahí salieron estadísticas interesantes, reflejadas en las tres tablas que acompañan este comentario.
No es un secreto que los bateadores derechos abundan más que los zurdos, en una proporción casi de cinco por uno. Por esa razón no extraña comprobar que más del 40 % de los batazos salen dirigidos hacia el jardín izquierdo, en buena medida por la condición de haladores de muchos. Sin embargo, un por ciento no tan menor, el 34 %, fueron dirigidos hacia el derecho.
Valdría la pena preguntarse el porqué, si no son precisamente los bateadores de la mal llamada “mano equivocada” los que proliferan en la pelota cubana. La respuesta pudiera estar dada por la tendencia a golpear los lanzamientos de rompimiento hacia el lado contrario, ante la imposibilidad de poder pegarles con la fuerza requerida. Las alineaciones de los equipos en nuestro clásico no están repletas de jonroneros, un conjunto como los Alazanes de Granma constituye la excepción.

ROLETAZOS A GRANEL
Batear es la acción más difícil en el béisbol. Es toda una ciencia, mientras el pitcheo se considera un arte, el de “lanzar bolas que parezcan strikes y strikes que parezcan bolas”. Pegarle a una esfera a más de 100 kilómetros por hora requiere de una excelente coordinación ojos-manos, unida a una gran concentración de la atención, cualquier distracción puede resultar fatal.
En todas las ligas del mundo sucede lo mismo: los roletazos son más frecuentes que las líneas y los flys. En el caso que nos ocupa —la segunda fase de la pasada Serie—, los roletazos fueron en total 10 863, equivalentes a un 52,43 %, más de la mitad, de ahí el muy superior trabajo de los jugadores de cuadro sobre los jardineros, quienes atraparon 6 126 elevados, casi un 30 % del total de conexiones. Las líneas sumaron 3 728, el 18 %.
Mucho tiene que ver también el trabajo de los lanzadores. Mantener la bola sobre la zona baja es una condición indispensable si se quiere trabajar con efectividad y evitar grandes batazos, que por lo general se conectan sobre lanzamientos en la zona alta. De ahí que abunden los rodados por el infield y para la mano del bateador, en especial cuando trata de golpear una recta dura, a más de 90 millas, y pegada a los codos. Esa bola rápida cercana al hombre parado en el home es el lanzamiento más efectivo del béisbol, por encima de curvas, sliders y demás rompimientos, según afirman los especialistas.
No hay dudas, el béisbol es uno solo, independientemente de que en cada liga del mundo haya sus diferencias. Los sluggers seguirán tratando de batear para su mano y los bateadores de tacto siempre intentarán colocar la pelota en territorio de nadie hacia la banda contraria.















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PEDRO AULAR dijo:
1
13 de agosto de 2015
21:15:00
Jose cuervo dijo:
2
14 de agosto de 2015
03:39:44
m7 dijo:
3
17 de agosto de 2015
01:53:41
El leon azul. dijo:
4
17 de agosto de 2015
16:25:20
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