ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
El equipo Cuba ha descansado sobremanera en la adolescente Melissa Vargas durante varias competencias del año, incluyendo el Mundial de mayores. Foto: Ricardo López Hevia

Movidos por el interés de ver nuevamente a los equipos cubanos de voleibol entre la élite mundial, aficionados que nos escriben a la web interactiva de Granma han ofrecido sus opiniones y sugerencias. A todos ellos, el colectivo de nuestro periódico les expresa su respeto y consideración.

En los Campeonatos Mundiales de este 2014, efectuado el masculino en Polonia y el de mujeres en Italia, los varones no sobrepasaron la segunda fase (lugar 11 compartido con Ar­gentina), mientras las muchachas perdieron cinco partidos, solo le ganaron un set a Azer­baiján y terminaron en el puesto 21, compartido con Camerún, México y Túnez. Los integrantes de ambos cuadros estaban conscientes de que, dada su inexperiencia, difícilmente avanzarían más allá de lo alcanzado.

En los dos últimos Grand Prix (GP), el certamen anual femenino de mayor envergadura organizado por la Federación Internacional de Voleibol (FIVB), las cubanas han mostrado su estancamiento. En su edición 2013 perdieron sus nueve choques —les faltó entrega en dos de ellos con posibilidades de ganarlos— y en la del 2014 la historia fue parecida: ocho reveses y un triunfo ante Canadá.

Las nuestras clasificaron para el GP del 2015 lejos de las medallas, pues concluyeron quintas en la Copa Panamericana, preámbulo de lo apreciado más tarde en el GP 2014, evento este que antecedió al Campeonato Mundial de Italia.

Otras son las condiciones del colectivo varonil. Tras la valoración realizada por la Federación Cubana de esta disciplina acerca de sus posibilidades en la Liga Mundial 2014, los muchachos participaron en el tercer nivel del evento ampliado a 28 elencos, dividido en tres grupos que no solo respondieron a la calidad de sus componentes, sino también a una matrícula en cantidades de dinero que las federaciones nacionales deben abonar a la FIVB para competir. Los cubanos ganaron el primer lugar y ocuparon el puesto 21 en la tabla final de posiciones, con aspiraciones de ascender al segundo nivel en el 2015.

UNA PALPABLE DIFERENCIA

Amén de las solicitudes de baja y de las de­ser­ciones, la preselección masculina presenta una expectativa superior a la femenina, am­bas con jugadores entre los 17 y 23 años, para quienes los Campeonatos Mundiales 2014 fueron una prueba en extremo difícil.

No hablamos únicamente de la entrega y disciplina dentro y fuera del terreno, sino de elementos esenciales para combatir en el altísimo rango de la élite universal: talla, fuerza, habilidades, preparación física y sicológica, más allá de que a los dos colectivos de dirección —guiado por Rodolfo Sánchez el varonil y Juan Carlos Gala el de mujeres— les queda terreno por delante para superarse.

La actualización de los conocimientos que llegan a los técnicos de la Escuela Nacional de Voleibol, han de esparcirse hasta la base, escalón primordial donde debe de primar el deporte como fuente de salud para la población y escenario propicio para el surgimiento de los talentos. Pero si en una escuela primaria o en un área deportiva su profesor no cuenta con lo esencial para enseñar (balón y net), qué motivación habrá para trabajar.

Es necesario perfeccionar el sistema de enseñanza que preserve la escuela cubana de este deporte, la cual ha mostrado al mundo durante décadas una creación forjada a partir de las características y alcance del atleta de la Isla, un logro genuinamente nacional.

Esfuerzos se han realizado por sumar a la recuperación del terreno perdido a hombres y mujeres que tiempos atrás dirigieron en el alto rendimiento y siguen aportando sus ex­periencias. Igualmente han contribuido glo­rias de los otrora equipos campeones olímpicos y mundiales; sin embargo, hoy la tarea se torna más difícil, atendiendo a los cambios de nuestra sociedad que influyen en la situación económica, formación de valores, así como en el pensamiento y la acción de las nuevas generaciones de deportistas y de sus familiares.

EN BUSCA DE SOLUCIÓN

No pretendemos sentar cátedra, estas líneas van encaminadas a invitar a la reflexión colectiva en torno a cómo encaminar el trabajo que permita retomar la senda victoriosa del voleibol.

Topar frecuentemente con el alto nivel, unido a la seriedad en los entrenamientos, son aspectos importantes para, en un lapso que puede extenderse por más de dos temporadas, ir tras la maestría dentro de la cancha. Las Ligas Nacionales (m-f) nuestras, con menos de dos meses de duración —generalmente entre enero y febrero— no garantizan la cantidad de partidos deseados ni la calidad, que se halla concentrada en los integrantes de las preselecciones.

Precisamente son pocos los jóvenes incluidos en cada preselección, no llegan a 20, colectivos que pudieran ampliarse cuando las condiciones económicas lo permitan. Así habrá más de dónde escoger sin dar brecha al acomodamiento y a la complacencia que provoca el saber que detrás de los titulares apenas existe una reserva capaz de sustituirlos con acierto.

DEL CALENDARIO ANUAL

La FIVB monta sus eventos primordiales de cada año después de que las ligas nacionales de sus países afiliados —compuestas por elencos representativos de clubes— concluyen su calendario, de octubre a abril. Esa programación la inicia la Liga Mundial con su fase eliminatoria intercontinental.

Durante esos meses, los cubanos entrenan en la Escuela Nacional de Voleibol, efectúan eventos internos y participan en clasificatorios como los de este 2014 en La Habana, sede de citas de Norte, Centroamérica y el Caribe (m-f), y de la Copa Panamericana Sub 23 (m), que concedieron boletos para certámenes del orbe en el 2015. El mayor tiempo lo dedican a la preparación y ello, mantenido por periodos prolongados en el mismo recinto, sin enfrentar a rivales, llega a agobiar, en tanto se pierde un tanto la noción de cómo evoluciona el nivel mundial.

Las sugerencias de la afición para poner a tono a nuestros jóvenes con la élite apuntan a que sean insertados en clubes foráneos. El ámbito internacional se mueve de esa manera y los Mundiales de Polonia e Italia probaron que los jugadores contratados en diversas naciones, una vez concluidas esas ligas, representan a sus países de origen en importantes compromisos.

JUGAR EN LIGAS FORÁNEAS

El voleibol cubano estuvo entre las disciplinas que en la década de los 90 llevó a hombres y mujeres a la Liga Italiana. Pero lo que comenzó como algo selectivo, luego se am­plió con jóvenes que asumieron esa responsabilidad sin estar preparados para mo­verse en el ámbito del profesionalismo, prescindiendo de los entrenadores que los guiaron en Cuba.
Era un cambio radical, del régimen de en­trenamientos intensivos practicado en la Isla —co­mo los consideraba el desaparecido profesor Eugenio George—, a buscar la maes­tría en Italia a partir de la dinámica de jugar varios partidos semanales, escenario que también ponía a prueba la seriedad con que cada uno de los encartados debía conducir su vida social allí, algo que no funcionó como se esperaba.

Los argumentos antes expuestos no significan que nos opongamos a la contratación de los cubanos en ligas foráneas. Pensamos que es necesario concluir un análisis sobre cuál de los escenarios conocidos se aviene a los intereses de nuestro deporte, y avanzar en esa idea también con la garantía de que, una vez cumplidos los compromisos de cada temporada, esos hombres y mujeres estén en condiciones de regresar, entrenar y defender los colores de su Patria en eventos de envergadura.

Otro es el tema de quienes solicitaron su baja de los equipos Cuba para marcharse a jugar en Europa, Asia o Sudamérica. Aunque sus salidas tuvieron lugar en diferentes co­yunturas, todos causaron perjuicios al partir, obligando a renovar una y otra vez a las selecciones del patio, como por ejemplo la varonil, que del segundo escalón en el Campeonato Mundial del 2010, en este 2014, con una hornada de jóvenes deseosos de rendir al máximo pero limitados en la experiencia, concluyó en el lugar 11.

Quienes partieron a jugar por su cuenta, en muchos casos poseen calidad porque la adquirieron en Cuba, en esa Escuela Na­cio­nal de Voleibol. Exponentes excepcionales como Osmany Juantorena y Robertlandy Si­món exhiben esas cualidades en otros escenarios gracias al tiempo, recursos y esfuerzo que les dedicó la Revolución.

¿Por qué quienes los contrataron lo hicieron al estilo de uno de los “scouts” polacos que no les perdió ni pie ni pasada a los cubanos en el Campeonato Mundial 2014? ¿Cuál es el temor de conversar en buena lid con las autoridades deportivas de Cuba?

Son intermediarios queriendo sacar su jugosa tajada propiciándoles talentos a determinados clubes. Esa es una razón, sin obviar el interés por desprestigiar al movimiento de­portivo de la Isla.

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alfonso nacianceno dijo:

21

7 de noviembre de 2014

11:45:19


Amala. Respeto su opinión, pero si devoró la lectura del comentario, le recomiendo que lo repase, porque si en sus párrafos bien expone cuál ha sido la historia de los últimos años, también señala, como no se ha hecho antes, que ya es hora de contratar a los voleibolistas, lo cual explico en las líneas que siguen al subtítulo: JUGAR EN LIGAS FORÁNEAS. Lo que le acontece a Usted, como a otros lectores, es que tal vez esperen que sea el periódico el que solucione el asunto de la contratación de los voleibolistas, pero nosotros somos un vehículo para, entre otros objetivos, canalizar las opiniones de la población, como queda expresado en el primer párrafo del trabajo. El periódico Granma no es el que debe resolver ese asunto, Granma opina y lo ha hecho con datos exactos y hablando de experiencias pasadas que no se pueden despreciar, pero es el INDER a instancias superiores el que debe agilizar esos trámites, pues ya Granma dice hoy que esta práctica de jugar en clubes la siguen todos los países del mundo. Ha sido un placer intercambiar con Usted.

Carlos Miguel Sosa dijo:

22

7 de noviembre de 2014

11:53:48


Amaia: Me sucedio lo mismo, lei el articulo de Nacianceno con la esperanza de que llegaban respuestas y soluciones concretas por quienes deberian responder, pero veo que todas esas bocas permanecen calladas, es mas de lo mismo. Alfonso: Con el respeto que usted merece, sabemos esta haciendo su parte periodistica y tambien de amante del voleibol, pero no coincido en algo, no creo que haya un interes particular de nadie por desprestigiar el deporte en la isla, el deporte de la isla se esta desprestigiando per se, por malas decisiones, por inflexibilidad de dirigentes, por mantenernos en la rigidez de prohibir o no conversar con el que decidio salir de Cuba a jugar afuera, es cierto que Rosir Calderon se nacionalizo rusa y ya puede jugar por ese pais, como tambien es cierto que quiere seguir representando a Cuba, como ella las demas, lo mismo pasa con los hombres...Si no negociamos el regreso de estos cubanos a jugar por Cuba y esperamos a que estos jovenes de ahora sigan el mismo camino seguiremos viendo con mucho pesar que despues de ser reyes, acabaremos siendo mendigos..

Armando dijo:

23

7 de noviembre de 2014

11:55:36


"es necesario concluir un análisis sobre cuál de los escenarios conocidos se aviene a los intereses de nuestro deporte" Estimado periodista, lo primero es dejar de ver a los atletas como propiedad del sistema deportivo cubano. Cada persona tiene el derecho a ir adonde considere mejor para sus intereses, a trabajar para quien mejor le pague y a buscar lo mejor para su carrera. Sigamos pensando que estamos en los años 70 y que los jugadores van a seguir sentados esperando a que la federacion cubana haga lo que crea mejor. La emigracion de los mejores talentos va a continuar y el desplome del deporte cubano tambien. Muchos jugadores cubanos, tanto feminas como varones, han proclamado su deseo de jugar con su patria; pero no se van a quedar esperando indefinidamente. Rosir Calderón podria jugar con Rusia y Brasil anda pendiente de Yoandy Leal. Son solo dos ejemplos de jugadores de primer nivel mundial (ambos son de los mas destacados en su liga), pero podrian aparece muchos mas para seguir sus pasos. La bola esta en el terreno de las autoridades cubanas: o cambian su mentalidad (una frase tan recurrida) o llevaran a cuesta la culpa de permitir que el deporte cubano siga descendiendo.

alfonso nacianceno dijo:

24

7 de noviembre de 2014

11:57:05


Rodrigo Casi la totalidad de los voleibolistas que emigraron por su cuenta a jugar en ligas foráneas cuando Usted les pregunta si estarían dispuestos a jugar nuevamente por el equipo Cuba, dicen que sí. Ahora bien, el tema no es tan simple como el de hacer una extensa relación de nombres como la que cita Rodrigo, pues también tengo elementos sobre algunos de esos jugadores que comienzan a poner condiciones para jugar otra vez por Cuba. Entonces comienzan a pedir que, además de jugar ellos, tienen que traer a León, a los hermanos Camejo, a Leal... en fin, ya no hablan de su propio consentimiento y disposición personal para retornar una vez que cubran sus contratos anuales, sino se trata de creer que, a partir de su posición de contratados fuera de Cuba, están en condiciones también de exigir que si no juega fulanito o menganito, yo tampoco juego. Y es ahí donde se traba el asunto. Lo digo porque conozco de dos casos, (me voy a reservar los nombres) con los cuales se habló cuando aún permanecían en Cuba para que volvieran al equipo y empezaron a plantear que ellos dos no resolverían nada y que era pertinente traer también a una serie de hombres que ahora están en ligas de Europa y Sudamérica. Así que si quieren podemos seguir sumando nombres a la relación que envió Rodrigo, pero ese no es el tema, es una cuestión de fondo y de hacerse la siguiente pregunta: ¿Realmente están dispuestos a jugar esos que están fuera sin imponerles condiciones a Cuba? Ha sido un placer intercambiar con Usted

alfonso nacianceno dijo:

25

7 de noviembre de 2014

12:07:08


Amala Continúo en diálogo con Usted, pues expresa en su segundo correo que dialogar con Cuba es una pérdida de tiempo. Y yo le preguntaría, ¿ha sido una pérdida de tiempo haber conversado con Cuba para que los peloteros que Usted conoce fueran a jugar en Japón? No lo creo así. Y ya que en sus palabras también aprueba la bajeza de los "scouts" polacos al tratar de escamotearle voleibolistas a Cuba durante el pasado Campeonato Mundial 2014, sepa Usted que ese personaje intentó en varias ocasiones introducirse en el hotel donde residían los cubanos y fue precisamente el oficial de la seguridad polaca que tenía a su cargo la custodia de la delegación cubana (todas las delegaciones estaban custudiadas) quien lo expulsó del hotel, lugar donde el personaje fue a hacer su labor sin estar si quiera hospedado allí. También siguió al equipo de Katowice a Wroclaw y, lamentablemente, una cubana voleibolista residente en Europa, acompañó a ese polaco para hacerle más fácil su contacto con los jugadores de Cuba. Ningún equipo del mundo juega bajo esa presión, como tampoco a ningún equipo del mundo los "scouts" intentan hacerles tantas llamadas telefónicas a sus habitaciones proponiéndoles que abandonen al equipo Cuba. Le explico estos detalles que yo critiqué en un comentario en la web durante el Mundial, porque es indigno que Usted me invite a un Campeonato Mundial en su país, en este caso Polonia, para una vez allí tratar de sabotearme al equipo. Por eso hablo de cuál es el miedo de ese "scout" polaco en hablar con Cuba. Ha sido un placer intercambiar con Usted,