ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Ricardo López Hevia

Tal es el caso del Juego de las Estrellas de nuestra pelota que, por increíble que parezca, cumplió el pasado año medio siglo de existencia.

Cierto, se efectuó en Sancti Spíritus la edición 25 del desafío entre los peloteros más destacados del país de la pasada campaña, pero la mención a los 50 años fue prácticamente nula, tal vez porque no podemos asociar el Juego de las Estrellas en Cuba a la regularidad, más bien es sinónimo de inconsistencia, pues durante cuatro distintos periodos de tiempo desaparecieron del calendario.
Este (lamentable) fenómeno es privativo de nuestro béisbol, pues en cualquier liga del planeta constituye toda una tradición. En las Grandes Ligas estadounidenses, por ejemplo, surgió en 1933 como parte de la Feria Mundial de Chicago y, desde entonces, solo se ha suspendido en una ocasión (1945).

Pese a los múltiples altibajos, en nuestro archipiélago el Juego de las Estrellas despierta pasiones, sobre todo por el formato de votación popular implantado en las dos últimas temporadas, mediante el cual los seguidores pueden elegir a los peloteros de su preferencia para el choque.
Tal mecanismo no se utilizaba en aquellas primeras ediciones de los años 60, en los que el elenco de Occidentales superó en cuatro oportunidades a sus rivales Orientales, duelos muy cerrados que levantaron notable expectación.
No obstante, en los 70 no se efectuó ningún pleito de las luminarias, en teoría sustituidos por las llamadas Series de las Estrellas. Entre 1981 y 1987 regresa la regularidad, aunque resultó solo un espejismo, pues el próximo tardó 11 años en aparecer.
TRUENOS Y CENTELLAS, ¿QUIÉN ES QUIÉN?

Michel Enríquez ya no es el pelotero veloz de 1999, cuando ganó la carrera de home a primera, pero conserva intacta su calidad y estará en su noveno Juego de las Estrellas, el pinero con más apariciones. / Foto: Ricardo López Hevia

Sin embargo, en el recuento oficial no aparece este vacío, porque en 1994 se celebró un encuentro de los mejores peloteros del país, divididos en los equipos Truenos y Centellas, cuyos mentores eran Jorge Fuentes y Pedro Jova, respectivamente.
Según el artículo "Estrellas en Cuba: un curioso juego de pelota", publicado por el colega Miguel Ernesto Gómez Masjuán, ambos managers asistieron a un estudio de televisión y, ante las cámaras, solicitaron los jugadores para sus conjuntos, compuestos indistintamente por hombres de Occidente y Oriente.

Justo como reflejan reportes de prensa de la fecha, Linares, Kindelán, Pacheco, Manrique, Ulacia, Lazo y otros tantos de ambas zonas confluyeron en la misma novena, mientras que el ganador, Lázaro Valle, y el perdedor, Liván Hernández, jugaban en equipos del oeste, una de las pruebas más sólidas para no incluir este episodio en la historia del Juego de las Estrellas.

 

OTRO PUNTO DE PARTIDA

Luego de tantos años sin la más mínima pista de un espectáculo necesario, en 1998 se efectuaron dos Juegos de las Estrellas, correspondientes a la 37 y 38 Series, en Ciego de Ávila y Güines (actual provincia de Maya-be-que), por ese orden.

Desde entonces se ha estabilizado la celebración, salvo en el 2009 y el 2010, cuando se decidió dirimirlos al cierre de la temporada, sin incentivos de ningún tipo, por lo que finalmente no se efectuaron.
En esta etapa han variado las sedes y las provincias agraciadas han sido las de mejor rendimiento en el campeonato nacional, también teniendo en cuenta su desempeño en la esfera deportiva de forma general.
En términos puramente beisboleros, el cotejo marcha con ventaja de 13-12 para Orientales, aunque en el pasado año fueron los Occidentales quienes triunfaron. Por cierto, en las últimas tres ediciones se ha perdido el respeto a los lanzadores, pues se han anotado 55 carreras con 74 indiscutibles.
Respecto a los jonrones, se han conectado 40 (18 los del oeste y 22 los del este) de acuerdo con el conteo oficial, aunque algunos reportes no confirman la cifra pues se tiene muy poca in-formación de los primeros desafíos en la dé-cada del 60. De cualquier forma, es difícil que algún pelotero supere los cuatro del avileño Yoelvis Fiss, dos de los cuales los disparó el año anterior.
Veremos qué nos depara entonces el venidero show preparado en la Isla de la Juventud, que debuta en estas lides y aspira hacerlo por todo lo alto. El resto lo tendrán que poner los peloteros, como de costumbre, los máximos protagonistas.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.