ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

La muerte de Doris Day, a los 97 años de edad, le ha dado la vuelta a un mundo cinematográfico que convivió con ella, principalmente entre los años 50 y 60 del pasado siglo.

Buena comediante y no menos convincente en el drama, la rubia Doris representó el universo perfecto que Hollywood se empeñó en edificar, a tono con los ideales místicos de una nación convocada a convertirse en «faro de la humanidad».

Los enamorados iban a ver comedias como Piyamas para dos (1961), con Rock Hudson, y salían del cine complacidos, no solo por los pegajosos números que ella interpretaba, sino también porque habían tenido otra cita con los valores altamente edulcorados,  en cinemascope y tecnicolor, por una clase media en alza luego de finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Era tal la perfección de los personajes encarnados por ella, que la industria empezó  a promoverla como  «la vecina de al lado».

Los muchachos de aquel entonces vimos todas sus películas, pero nunca nos enamoramos de la actriz: demasiado correcta en sus vestiditos bien entallados, su sonrisa constante, como un anuncio dentífrico, y sus escenas amorosas de besos fríamente destilados.

Además, del viejo continente comenzaba a llegar una bomba descomunal nombrada Brigitte Bardot.

A Doris Day se le presentó como la esposa ideal del conservadurismo, pero conservadora ella misma y fiel militante del Partido Republicano, se matrimonió y divorció en cuatro ocasiones sin tener en cuenta las ojerizas de Hollywood.

Y el mismísimo Alfred Hitchcock la aplaudió –y la hizo sufrir– cuando la llamó a convertirse en la rubia de turno en el remake  de El hombre que sabía demasiado (1956).

Ella misma cuidó como nadie de su carrera y en 1968 decidió decirle adiós al cine. Todavía se especula si fue una decisión al estilo de Greta Garbo, negada a envejecer delante de las cámaras, o si la «novia de América» comprendió que aquel año, emblemático en el antes y después de la humanidad, ponía   punto final a un reinado idílico  que nunca más pondría en juego.

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M. G. P. dijo:

1

15 de mayo de 2019

07:30:53


Gran actriz, muy seria en sus papeles. El hombre que sabía demasiado, es un gran ejemplo de su tenacidad como actriz

Me encanta Barbara Eden dijo:

2

15 de mayo de 2019

12:29:29


A Doris Day Mike Nichols le ofreció el papel de Sra. Robinson el "El graduado", pero Day consideró la película "moralmente reprensible". Probablemente mejor así. La presencia de Day habría hecho "El graduado" una película tonta. Especialmente porque Day era ultra-derechista (ella apoyaba a George W. Bush 100%).

Aleph Respondió:


17 de mayo de 2019

13:40:05

No entiendo la relacion de BUSH con la pelicula El graduado jajajajaj

Jeremiah Johnson dijo:

3

16 de mayo de 2019

02:07:13


Olvidan quizás lo más importante: Doris Day fue una magnífica cantante. Sus opiniones políticas y muchas de sus interpretaciones en el cine se olvidarán pero su voz pasará a la historia.

Francisco Ruiz dijo:

4

16 de mayo de 2019

04:57:53


Excelente, amigo Pérez. Ahora la que sí daba para enamorase era la italiana Rosanna Schiaffino, conocida también como mis espaldas. Y no era sólo espaldas las componetes de una belleza extraoridania. Y excelente actriz que no temió quemarse el vientre, cuando el director de La Mandragora, para darle más realismo a la película mandó a calentar un poco la piedra que le pusieron en la parte baja de su vientre, para según el asunto de la peli, terminar con la infertilidad de la personje que ella interpretaba, pero se les fue la mano a los de producción y la quemaron de verdad. Esa escena es antológica y muy erótica, pero a la vez muy bien lograda porque la piedra le cubría, sus partes íntimas. Todo eran sugerencias muy sugerentes. Todavía recuerdo esa gran película.

Reynerio Alvarez-Borroto dijo:

5

16 de mayo de 2019

06:36:52


Yo la recuerdo por su bella canción: "Qué será, será". Yo era un adolescente y me llenaba de emoción, pensando qué habría de ser en el futuro, que era el contenido de la canción. Qué en paz descanse.

rolando pérez betancourt Respondió:


16 de mayo de 2019

18:29:21

De acuerdo amigo Francisco, imposible olvidar la espalda de Rosanna Schiaffino en La mandrágora, tiene usted muy buena memoria, rolando