ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Portadilla del disco Matamoros Son, de la Egrem Foto: Tomada de Internet

Este 8 de mayo, en el aniversario 125 del natalicio del gran músico cubano Miguel Matamoros, los integrantes del Septeto Son Matamoros, que dirige Marta Beatriz Matamoros Audinot, nieta del famoso compositor y guitarrista, le rindieron merecido homenaje con la presentación del disco Matamoros Son, del sello Egrem, el cual fue presentado en el Salón de los Grandes de la Casa de la Trova Pepe Sánchez, en Santiago de Cuba, tierra natal del autor de Lágrimas negras.

Con esta presentación Marta Matamoros cumplió finalmente el sueño de presentar el volumen, precisamente en predios santiagueros. En entrevista realizada por este redactor a la nieta de Matamoros en el año 2017, le expresó: «Una vez que esté terminado el disco, queremos llevarlo por todo el país, especialmente a Santiago de Cuba… Ese sería para mí un gran sueño. Yo sé que de mi abuelo se han hecho muchos discos, que otras agrupaciones y muchos cantantes interpretan su obra, sus sones, guarachas, congas, boleros-son, habaneras, porque él fue muy grande y lo sigue y seguirá siendo, pero yo tengo mucha fe en que este disco le va a gustar mucho no solo a los seguidores de su música, sino a todo el pueblo de Cuba».

Otro de sus deseos, nos dijo entonces Marta, es que le gustaría mucho que la vida y obra de Miguel tuvieran una mayor promoción y que en el Museo de Cera, en Bayamo, hubiera una escultura de él. Nos comentó, además, que tanto sus músicos como ella, desde la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Ignacio Piñeiro, a la que pertenecen, le rinden homenaje a la memoria de su abuelo todos los días. Nosotros, me aseguró – como ahora– no dejamos nunca de recordarlo.

Este disco significa mucho para mí y para mis músicos, me explicó en aquella oportunidad. Además de ser el primero que hacemos, está totalmente dedicado a él y dijo que todos los temas eran de su autoría, piezas emblemáticas como Mamá, son de la loma (son, 1922), Lágrimas negras (bolero-son, 1931), La mujer de Antonio (son, 1929), El paralítico (son, 1929), Olvido (bolero, 1928) y Sangre de conga (conga, 1938) pero hay otras menos conocidas como El trío y el ciclón (bolero-son, 1931), y ¿Quién tiró la bomba? (son, 1935), hasta completar las diez, que hoy ya pueden ser disfrutadas por todos los cubanos seguidores no solo de Miguel, sino, del trío que fundó el 8 de mayo de 1925, día de su cumpleaños, junto a los músicos también santiagueros Rafael Cueto y Siro Rodríguez, al que dieron por nombre: Trío Matamoros, hasta su desintegración en 1960.

El homenaje incluyó también la visita a la tumba que guarda sus restos mortales, en el Sendero de los Trovadores en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia, donde el Septeto Ecos del Tivolí cantó sus emblemáticas creaciones: Son de la Loma y Juramento. Igualmente, fueron depositadas ofrendas florales en nombre de la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Miguel Matamoros, los Estudios Siboney y de la Egrem.

En tierras santiagueras se conoció además que en el 2020 se retomará la celebración del Festival MatamorosSon, tras varias ediciones sin realizarse y que entre los próximos meses de junio y julio el Septeto Ecos del Tivolí, grabará con el sello Bis Music un álbum compuesto por 2 discos con 30 temas, todos compuestos por Matamoros en los diferentes géneros, en que tendrán de invitados tanto a músicos cubanos como extranjeros.

 El Septeto Son Matamoros se puede escuchar en días alternos, en el patio del hotel Sevilla, en La Habana Vieja.

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