ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La cerámica, la escultura, la instalación, el ensamblaje o el ready made son algunas de las clasificaciones que han servido para identificar el trabajo de Tomás Núñez Foto: Cortesía del autor

La inauguración de la centenaria residencia, rodeada de verdes y frondosos jardines y adornados con varias de sus esculturas, no tuvo mejor momento que la apertura de la exposición que Núñez —conocido por amigos y colegas como Johny— tituló, apropiadamente, Jardín.

Colateral de la XIII Bienal, incluye diez piezas de gran formato, donde, siguiendo su ya prestigioso quehacer, combina formas y elementos. Asegura haber dado «una suerte de giro pues incorporo el lienzo como un soporte o un fondo, puedo decir teatral, sobre el que trabajo buscando el volumen. No estoy tranquilo cuando veo algo plano, por eso siempre digo que no soy pintor».

Por invitación de Núñez visitamos su estudio-galería y dialogamos sobre la muestra, su quehacer creativo y su labor comunitaria. 

—¿Se acomoda al tema de la Bienal La construcción de lo posible?

—Sí concuerda porque el jardín de la casa y el de la exposición vienen construyéndose desde hace un tiempo. No pretende ser una cita directa a la novela Jardín de Dulce María Loynaz, pero tiene que ver con el jardín como interlocutor, una meditación sobre las artes y lo posible de crear un espacio diferente a partir de algún desecho.

—¿Reciclar?

— Comencé hace muchos años y sin darme cuenta me sentí obligado a trabajar con elementos reciclados. A lo mejor fue por necesidad de materiales, pero a partir de ahí he utilizado todo lo que pueda encontrar, cerámica, vidrio, metal, papel, elementos  desechados por otros.

— ¿Colores ocres?

—De alguna manera es rescatar todos esos elementos que a veces tienen un color y yo le doy esa pátina que le aporta esa calidad de antiguo, que han pasado en el tiempo.

— ¿La belleza?

— El tema es que la gente piensa  que lo lindo tiene colores llamativos, alegres. No lo veo así, algo feo que encuentro en la calle puede ser bonito por su significado y otras piezas tienen un sentido hermoso por su historia. Yo amo la belleza con todos sus puntos de vista. Lo oscuro no es feo, tiene su significado, una paz, no siempre es tristeza.

— ¿Su proceso  creativo?

— Soy muy espontáneo y trabajo con una idea general. Tengo en mi taller una especie de archivo de elementos que voy encontrando y voy guardando y en  algún momento a esos elementos les doy su utilidad.

—¿La composición?

— No es un abigarramiento de cosas puestas. No es un reguero en la pieza, cada elemento tiene que estar en un lugar justo.

Jardín es a fin de cuentas una metáfora perfecta de la vida —concluye el artista— hay que crearlo, cuidarlo, desarrollarlo está siempre como en posible construcción. 

Tomás Núñez en esta XIII Bienal ha sido invitado además a las exposiciones colectivas de arte cubano contemporáneo, HB, en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso y  De lo cerámico en el Castillo de la Real Fuerza.

 

RECUADRO

La XIII Bienal y el medio milenio de La Habana

 La abarcadora propuesta de la XIII Bienal ofrece a La Habana un especial acercamiento al panorama internacional y cubano de las artes visuales contemporáneas.

 Desde el 12 de abril y por espacio de un mes,  la capital cubana, que celebra su medio milenio, abre las puertas a más de 200 artistas  que presentan sus propuestas en diferentes géneros, instalaciones, performances, video arte, pintura.

 Margarita González, subdirectora de la cita y del Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam, distinguió la presencia de obras de creadores procedentes de Portugal, Brasil, Colombia, Argentina, México, Francia, Perú y España.

  La construcción de lo posible es el eje curatorial de esta edición, un tema muy amplio tratado —dijo González — desde diferentes aristas: la ecología, las relaciones interpersonales y el intercambio de saberes, para conocer «qué está ocurriendo con el hombre en el mundo contemporáneo, desde las migraciones y muchos otros puntos que atañen a la sociedad».

  El núcleo de la Bienal cuenta con un grupo aproximado de 80 artistas entre extranjeros y cubanos (17) seleccionados por el equipo curatorial con obras que dialogan con el tema seleccionado y han sido ubicadas en instituciones del Consejo de las Artes Plásticas, la Oficina del Historiador, el Museo de Guanabacoa o el Pabellón Cuba.

  También destacan exposiciones colaterales y proyectos colectivos como Detrás del Muro, creado en 2012 y continuado en 2015 como parte de la muestra oficial y con sus piezas abogan por la inserción del arte en uno de los espacios públicos más significativos de la capital, el Malecón.

   Otras propuestas colectivas se pueden apreciar en el Museo Nacional de Bellas Artes, en Factoría Habana, la Universidad de las Artes (ISA) y el muy relevante Corredor Cultural de la calle Línea, pues la céntrica y extensa arteria de El Vedado habanero es objeto de una intervención que ahora se inaugura y se espera termine en tres años.

 

 

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Roberto Alexander. dijo:

1

20 de abril de 2019

09:57:34


Artista si duda! el reconocimiento por tantos años de sacrificios y talentos!

Leonardo Leyva López dijo:

2

22 de abril de 2019

00:59:41


He visto la evolución de la construcción de esa casona que estaba destruida y siempre que iba hacía Guanabacoa me llamaba la atención una gran obra reconstruida para nuestra cultura Felicidades