ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Fidel fue el principal impulsor de esta noble y amorosa enseñanza. Foto: Archivo de Granma

Decir Marta Meneses en Santa Clara es hablar de entrega, pasión y sensibilidad hacia el arte. A cualquier hora del día o de la noche se le puede ver en el montaje de algún espectáculo, la asesoría a los más jóvenes o mientras facilita el trabajo cultural desde su posición de directora del sector en la capital de Villa Clara.

En su humilde barrio, ubicado en el reparto Osvaldo Herrera de esta ciudad, donde fungió durante 20 años como delegada del Poder Popular, a Marta todavía acuden los más necesitados para que los ayude a resolver sus problemas. Casi 45 años de entrega al mundo de la cultura y el trabajo comunitario han dejado una huella en quienes han tenido el privilegio de tener su compañía, una mujer a la que Granma se acercó, ahora que se celebra en el país el Día del Instructor de Arte, para conocer detalles de su vida y de su labor profesional.

–¿Tuvo alguna influencia en su hogar que la motivara a inclinarse por esta profesión?

–Por increíble que resulte, puedo decirte que no, que eso fue algo innato en mí. Provengo de una familia muy humilde, que no tenía conocimientos acerca del arte. Fue la escuela y su influencia la que me motivó a enrolarme para siempre en este apasionante mundo.

–¿Por qué decidió ser instructora de arte?

–Cuando me lo propusieron tenía dos opciones, ser maestra o instructora, y me decidí  por esta última, porque me permitía desarrollar las inquietudes artísticas que tenía y a la vez ser educadora.

–El trabajo comunitario es otra de sus grandes ocupaciones, ¿qué le aporta?

–En el pueblo y en las comunidades está la sabia mayor para los artistas. Ahora mismo tenemos un proyecto interesantísimo en un barrio de Santa Clara, de muchas complejidades, como Los Sirios, donde podemos exhibir una Casa de Cultura que funciona muy bien y otros proyectos locales, en los cuales se unen artistas, líderes sociales, promotores culturales, y desde luego, la población.

–¿Qué hará el día en que ya no pueda trabajar en bien de los demás?

–Ese día será cuando ya no esté sobre la tierra. Puede estar seguro que hasta el último aliento estaré al lado del pueblo, de la cultura y de la Revolución, la causante de haber podido realizar todos mis sueños.

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