ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Siempre hay un amigo que te impulsa a su universo y terminas colado en ese lugar a donde no perteneces. Rodeado de actores, productores, intelectuales, gente de la farándula, e invitados, me senté en el cine Chaplin para disfrutar del preestreno del filme cubano Inocencia, de Alejandro Gil.

En principio me conmovió la idea de ponerles rostro a los ocho estudiantes de Medicina asesinados en 1871, víctimas del fanatismo y el odio, y aunque la película tiene fallas visibles para cualquier espectador activo, no opacan la exposición digna, respetuosa y veraz de los hechos.

Sin embargo, poco entendieron algunos de lo dramático y siniestro del asunto, y les costó trabajo ponerse en el lugar de aquellos muchachos condenados a muerte sin ningún motivo, por eso reían todo el tiempo.

Justo en frente, una supuesta historiadora no paraba de alabar cada escena con la expedita frase de «ni yo sabía eso»; a su lado, uno de los actores del filme contaba por adelantado todos los parlamentos del guion, y a mis espaldas un atareado señor mantenía su celular con el tono de llamada a un alto nivel, para compartir la fortuna de ser un solicitado.

Este país del cual soy hijo orgulloso, está abrigado y a la vez expuesto por su historia, la misma que realza un pasado memorable de luchas y mira sin disfraz al presente exigiéndole altura. A cada hecho le pongo la historia como espejo, por eso, hace unos días preguntaba en voz alta qué estaría haciendo hoy Fidel con 30 años; por eso salí del cine con la película a cuestas, con deseos de salvar a los estudiantes de Medicina de ayer, y a los que, como ellos, hoy en el mundo son maltratados por el sinsentido, la frivolidad, la inmadurez política y ética de los seres humanos cegados por pasiones fetiches.

Habrá que identificar dónde se esconden los «voluntarios» de hoy y sentenciarlos, porque siempre existen, o acaso están a la vista, pero somos un poco cobardes para condenarlos cuando la injusticia no roza nuestros intereses.

Quizá los que no tomaron en serio ser testigos de una premier, los que reían en un momento tenso del filme, lo hicieron para aligerar la carga de reconocer que la realidad ha sido, es y será más dura de lo que cuenta la última canción de moda. La vida es tan frágil que puede borrarse con plumazos y delirios.

Si cada 27 de noviembre desfilaba a rendirles homenaje a ocho estudiantes de Medicina, ahora también lo haré por los mártires que intentaron impedir el fusilamiento y fueron masacrados dos veces, primero por aquellos voluntarios salvajes, y después por los racistas de la época que se olvidaron de llamarlos héroes.   

Llega el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, se estrenará Inocencia, algún crítico de cine hablará de la sobrexplicación de los hechos, de los encuadres, los diálogos, las actuaciones, los recursos manidos en el lenguaje fílmico, y yo, amén de posibles reproches estilísticos, la recomendaré para que la memoria de los muertos y los vivos nunca se entierre.

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Manuel Reynaldo dijo:

1

6 de diciembre de 2018

06:52:23


Me encuentro en la hermana Republica Bolivariana de Venezuela, esperamos ver ese film sera un aliento en esta lucha diaria, Saludos

ramon dijo:

2

6 de diciembre de 2018

07:59:03


Rey, mo he visto la película pero comparto tus preocupaciones éticas, los "voluntarios" de hoy tiene el rostro de la novedad y el modismo, su parte para la celebridad y desconocen la modestia, a esos muchacos fusilados, cualquier homenaje es poco para recordarlos, aunque mucos no encajen en la "inocencia" comprometida que tenían ellos, eran cubanos, Gracias por su trabajo.

kenia dijo:

3

6 de diciembre de 2018

08:49:55


EXCELENTE COMENTARIO.....gracias.

sorjuana dijo:

4

6 de diciembre de 2018

10:31:38


Quiero ver el filme. Yo tambien ando con un arco y una flecha. Persiguiendo a cuanto imbecil me tropiezo en el camino. Esa es nuestra historia y la respetaremos al precio que sea necesario.

Andrews dijo:

5

6 de diciembre de 2018

13:33:37


Excelente articulo, sobre algo que ni siquiera he vsito y ni se si aristicamente es una gran obra, pero como proposito ficcional e historico ya tiene mi aprobacion, al menos para llamara no olvidar y ademas al debate.

jaime antonio toledo vidal Respondió:


7 de diciembre de 2018

13:09:01

tuve el privilegio de estar en el chaplin esa noche y tambien me molesto la actitud de algunos jovenes que inexplicablemente reian ante situaciones verdaderamente dramaticas,solo puedo decir que los amparaba la oscuridad, no me faltaron las ganas de dejar de observar el filme y vigilarlos para asi sorprenderlos pero el costo hubiera sido perder la oportunida de disfrutar esa obra maestra de gil por lo demas pretendo acceder a ella en cuanto pueda y divulgarla en mis clases a mis alumnos en lo que respecta la actuacion de los jovenes fue magistral verdaderamente conmovedora