ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La cultura cubana, escudo y espada de la nación. Obra: Guateque y son, compañía folclórica Camagua. Foto: Dunia Álvarez Palacios

Diversas reacciones en los medios artísticos e intelectuales ha generado la emisión del Decreto 349, que tiene que ver con la aplicación de la política cultural: desde preocupaciones legítimas hasta enconados cuestionamientos, estos últimos los más publicitados en redes sociales y medios al servicio de la subversión enemiga.
Antes de exponer algunas consideraciones esenciales acerca de la pertinencia de contar con esa legislación, debo señalar cómo muchas veces se opina de oídas, siguiendo la corriente a lo que otros dicen, sin una lectura razonada del documento original.
La creación artística y literaria no es objeto del Decreto. La libertad de creación está fuera de toda discusión y constituye uno de los principios irreductibles de la política cultural de la Revolución. Se sabe que consagrar ese principio en la práctica, en determinados momentos, no ha sido fácil. Ha habido que luchar contra tentaciones normativas, intentos reduccionistas, dogmas y hasta pretensiones de imponer gustos. Pero desde hace buen tiempo, y a estas alturas, sería trágico, o incluso quizás ridículo, que alguien trate de exigir fórmulas temáticas o estéticas.
En medio de las cruentas tensiones a que nos vimos sometidos con la desaparición dela Unión Soviética y el derrumbe del campo  socialista, y del recrudecimiento de la hostilidad de las administraciones norteamericanas contra nuestro país, la Uneac, en 1992, abordó el asunto desde una perspectiva que mantiene plena ­vigencia: «Cuando a un artista o escritor empeñado en tratar los conflictos de la realidad, se le pide implícita o explícitamente que dé soluciones a los problemas que plantea, que busque la transparencia unívoca de sus mensajes, que le procure una finalidad directamente educativa a su labor y que eluda el tratamiento de ciertos temas, se le está pidiendo, nada menos, que renuncie a lo específico de su trabajo creador».
Al reflexionar acerca del ejercicio artístico e intelectual en nuestra sociedad, Abel Prieto argumentó cómo no es posible sustraerse a «la única respuesta revolucionaria: no existe ninguna política cultural alternativa a la política martiana y fidelista que se inauguró en 1961 con Palabras a los intelectuales, y que ya tenía antes de ese discurso programático expresiones institucionales tan ejemplares como el Icaic y la Casa de las Américas. En esa política abierta, plural, antidogmática, enemiga de todos los sectarismos, están las bases conceptuales y prácticas de la unidad del movimiento intelectual cubano». Se trata, en fin, de una política en la cual se aviene como brújula imprescindible aquella atinada observación de Juan Marinello: toda libertad implica una gran responsabilidad.
El Decreto se encamina a evitar violaciones, distorsiones y negaciones de esa política, muchas de ellas denunciadas por los propios artistas y escritores en foros y debates recurrentes a lo largo del tiempo. Los ejemplos sobran. Imágenes groseras, incluso pornográficas en videos que se reproducen y exhiben en pantallas, presentaciones musicales grabadas o en vivo donde se ofende a los seres humanos mediante textos degradantes, supuestos chistes de falsos humoristas de contenido racista, homofóbico y xenofóbico. Por no hablar, en otro orden, de declaradas y abiertas manifestaciones de incitación al desorden social y el desacato al orden social.
También se dirige al cumplimiento estricto de los compromisos contractuales en las presentaciones artísticas, pues como sabemos, entre el intrusismo profesionalde una parte, y de otra los negocios pactados «por la izquierda» se ha lucrado en detrimento de la programación cultural.
Debe tomarse en consideración un aspecto sobre el cual se requiere claridad. Cuando un producto o presentación artística se difunde u origine ya sea en un teatro, un centro nocturno, una plaza, un parque, una calle, una galería, un ómnibus de uso colectivo, u otro lugar al que accedan personas como parte de un servicio, ese espacio es público y por tanto se halla sujeto al cumplimiento de la política cultural. No puede haber dos, tres, cien políticas culturales, sino una sola, eso sí, abierta, amplia, inclusiva pero coherentemente aplicada, tanto en instituciones estatales como en las de gestión no estatal.
Hubiera sido deseable que la reglamentación complementaria del  Decreto saliese junto con su proclamación. Hay que sortear vacíos interpretativos y métodos de actuación para que la legislación cumpla sus objetivos. Estamos a tiempo y en ello resultará fundamental la consulta y la construcción de un consenso con los artistas, escritores y promotores culturales. Por ejemplo, en un encuentro del Ministerio de Cultura y la Uneac a propósito de la emisión del Decreto surgieron reclamos acerca de la necesidad de ventilar el tratamiento a los portadores de expresiones tradicionales y folclóricas, obviamente no profesionales ni representados contractualmente por instituciones culturales, quedarían ante el dictado legal.
El Decreto se inserta en el marco de un proceso de actualización de normas y preceptos legales con los cuales el Estado responde a los requerimientos y exigencias del desarrollo de la vida cultural y social de la nación. Se trabaja por favorecer nuevas formas asociativas para la producción audiovisual, poner al día el Derecho de Autor, asimilar y regular circuitos de exhibición de artes plásticas y de grabación de obras e intérpretes musicales.
Si en los momentos más álgidos y tremendos de los años 90 el líder de la Revolución, Fidel  Castro, sentenció, como prioridad que la cultura era lo primero que había que salvar, todo lo que hagamos o sigamos haciendo por concretarlo será bienvenido.

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Edgar dijo:

1

12 de septiembre de 2018

10:19:48


Por favor corrijan en el artículo que no es Decreto Ley 349 sino Decreto 349, esto demerita el artículo pues cae en el mismo error de aquellos que en las redes sociales están denigrando esta norma. Saludos

Palax. dijo:

2

12 de septiembre de 2018

14:24:34


Disculpen pero el Decreto Ley 349, de fecha 17 de octubre de 2017 y publicado en la Gaceta Oficial No 5. Extraordinaria, de fecha 24 de enero de 2018 , lo que trata es sobre el Asesoramiento Jurídico que derogó al antiguo Decreto 138. Que tiene que ver este Decreto Ley con lo escrito en este artículo.

Andrachi dijo:

3

12 de septiembre de 2018

14:26:50


El arte cubano no debe rebajarse a manifestaciones de vulgaridad y mal gusto como se ve en los moribundos países de la moribunda cultura Occidental. Lo grotesco y lo repulsivo es lo que está de moda, por ejemplo, en la televisión española. Pero en los países del capitalismo occidental se justifica, porque lo vulgar, lo feo y lo grotesco forman parte del proyecto de dominación que solo tiene un objetivo: cancelar el intelecto de la ciudadanía, para que se disuelva su capacidad crítica y los ciudadanos acepten lo que se vive en Europa: la mayoría de personas trabajando, para hacer más rica a una minoría que consume la riqueza que producen los demás en lujos, en vicios y en perversiones. Cubanos, no renuncien nunca a sus ideales. El Occidente capitalista está derrumbándose aunque ustedes no lo crean. Y el hundimiento final será espectacular.

soraya Respondió:


13 de septiembre de 2018

07:34:35

Comparto su opinion

LOR dijo:

4

12 de septiembre de 2018

15:53:14


El arte, al igual que la ciencia. Tiene restricciones. A veces están dadas por la naturaleza, las tendencias artísticas, las costumbres, la ética (o la antiética), la tecnología existente. El artista verdadero (como el científico) hace arte teniendo en cuenta todo eso ( y a pesar de eso) y todos a su alrededor saben que es arte. Si no fuera así, cualquiera que hiciera cualquier cosa sería un artista. En estos tiempos, muchos con el fin de llamar la atención o lucrar, hacen cosas (para llamar la atención aunque afecte a la mayoría o esté en contra de la más elemental decencia) que pudiera hacer un niño de cuatro años que por supuesto no comprende lo que hace y lo llaman arte. O sea, el chofer de almendrón que se detuvo en línea y 22 a las ocho de la mañana para orinar en la esquina al ritmo del “Palón divino” a todo volumen en las bocinas de su carro, puede alegar que está realizando un performance. En todos los países hay leyes de prensa, cine, producciones musicales y artísticas. El respeto al derecho ajeno es la paz, dijo Juárez y el derecho de cada persona debe llegar hasta no interfiere con el derecho de las demás

jose dario sanchez Respondió:


13 de septiembre de 2018

10:52:01

Y ese chofer fue educado en donde ??

Ruben dijo:

5

12 de septiembre de 2018

16:58:18


Creo que todo debe tener un límite pero igualmente muchas canciones por ejemplo pegan porque a las personas les gusta y nos podrá parecer grosero pero se debe respetar el gusto de los demás, si que fotos o videos con contenido sexual? Igualmente se debe caminar por cualquier calle y ver como se visten las personas algunas parecen que van desnudas o mostrando casi todo. Si así estamos como sociedad y falta la educación muchas veces en los hogares tampoco creo que las canciones fotos o videos sean tan inocentes es verdad que se debe regular pero también se debe dar oportunidad a crear al final si presumimos de ser un país culto no creo que por una letra de una canción un poco subida de todo perdamos nada ni ni nadie perderá su inocencia por ello ni nos debemos sentir ofendidos. Claro que sin burlarnos en exceso de los demás y respetando en todo lo que se pueda. Arte es arte no debemos ser unos amargados. Saludos.

RVR Respondió:


14 de septiembre de 2018

11:48:19

El que quiera crear cosas vulgares y agresivas las puede crear, pero que las cante en su casa, no en un lugar publico donde hay niños o cualquier otra persona. En una tienda no hay porque estar poniendo en el televisor a las 10 de la mañana al lado de donde venden chupa chupa o galletas, unas imagenes de violencia sexual, o casi el acto sexual mismo, mujeres semidesnudas con provocativos gestos de prostitutas. Ademas, desde hace muchos años en la UNESCO se habla de la necesidad de politicas culturales, eso no lo invento Cuba. Los Estados estan obligados a tomar medidas para que en los espacios culturales no haya manifestaciones de discriminacion, que todos los ciudadanos tengan acceso a lo mejor de la cultura. Tampoco Cuba inventó los permisos de trabajo para poder presentarte en público . Todos toman como referencia los paises desarrollados pues alli, tu no puedes ni poner musica en un bar o cafeteria, incluso ni en un taxi, sin tener permiso de la sociedad de autores, y buena persecusion que hay contra los que no los tienen. Por otra parte ninguna actividad que genere ingresos la puedes hacer por la libre, pues te castigan si violas las leyes fiscales, El orden es necesario e imprescindible. Por otra parte algunos comentarios ignoran totalmente como se hace cualquier ley en este pais, que circula interminablemente por todos los organismos, sindicatos, y organizaciones implicadas en su aplicacion. Un trabajo totalmente colectivo, casi masivo, antes de aprobar algo y a veces se demoran mas por esto mismo. Aqui no hay decretazos ni paquetazos. Veo muchos comentarios malintencionados y que hablan desde el desconocimiento total. Ojo, hay muchos manipuladores, Lobos vestidos de cordero para crear malestar y encender la candelita.