La variedad temática y la contemporaneidad definieron a las películas en concurso este 2017 en el 39 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.
Tramas relevantes como las migraciones, la memoria, la ecología, los desafíos de los pueblos indígenas de América, la lucha por el respeto a la diversidad de géneros y el enfrentamiento a la violencia contra la mujer son algunos de esos tópicos.
El Festival de La Habana ha entregado sus Corales, 34 premios de los cuales, destacó su presidente Iván Giroud, 25 fueron para mujeres, ya sean directoras, editoras, guionistas y también en el peso específico que tienen como personajes protagónicos de las cintas.

No debe sorprender si se recuerda que en el concurso de este año un 34 % de los filmes son dirigidos por mujeres, «por mérito propio, no por forzadas cuotas de representatividad», puntualizaría Giroud.
Para los amantes de las estadísticas, Argentina brilló con nueve premios, seguida por Brasil, Colombia, México y Cuba, todos con cuatro, luego Chile alcanzó tres, mientras Perú, Puerto Rico, Costa Rica y República Dominicana se sumaron con un galardón per cápita.
La gala de premiación en la sala Charles Chaplin (16 de diciembre) tuvo como conductores a la joven actriz cubana Andrea Doimeadiós (El techo) y al conocido Carlos Enrique Almirante (Fátima) y en orden cronológico el anuncio de los grandes premios Coral fue el cierre, pero ya sin suspense vamos a contracorriente.
LOS PREMIOS EN FICCIÓN
Comenzando con la ficción, el filme Alanis, de la realizadora argentina Anahi Berneri obtuvo el premio al mejor largometraje de ficción y en él se ha destacado la importancia del tratamiento que ha dado a la prostitución en el cine y cómo la directora no enjuicia, sino reflexiona.
La actriz protagonista, Sofía Gala, alcanzó el Coral de Mejor Actuación Femenina, ex aequo con Daniela Vega en el rol principal de Una Mujer Fantástica de Chile.
Precisamente por Una Mujer Fantástica su director, Sebastián Lelio, obtuvo el Coral Especial del jurado y el premio colateral que concede Únete de las Naciones Unidas.

Por Carpinteros, dirigida por José María Cabral (República Dominicana) su actor Jean Jean fue recompensado con el Coral al Mejor intérprete masculino. La cinta se basa en una historia real y fue realizada con un fuerte carácter testimonial, documentada en el lugar donde ocurrieron los hechos: la cárcel.
Otra de las grandes directoras de la contemporaneidad latinoamericana, la argentina Lucrecia Martel, con su película Zama se alzó con varios Corales: Mejor Dirección, Mejor Dirección Artística, Mejor Sonido, y el Premio de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (FIPRESCI).
El Coral de Fotografía fue para María Secco, por Restos de viento (México) que recibió el premio colateral Don Quijote de la Federación Internacional de Cine Clubes, mientras el de Edición fue para su coterránea, la distinguida realizadora Maria Novaro por Tesoros.
La cinta argentina Invisible recibió Coral de Guion, escrito a cuatro manos por su director, Pablo Giorgelli, y María Laura Gargarella y el de Mejor música original correspondió al grupo O Grivo, por la banda sonora de Joaquim (Brasil), de Marcelo Gomes.

En la categoría Cortometraje de ficción el Coral fue para Genaro de los colombianos Jesús Reyes y Andrés Porras y éste último al recibir el premio lo dedicó «a las víctimas del conflicto en Colombia».
Siempre son un misterio las óperas primas, y en esta ocasión el jurado fue dadivoso. Concedió una Mención Especial a Medea, de la costarricense Alexandra Latishev y un premio a la Contribución artística a Por la ventana (Brasil), de Caroline Leone.
Su Premio Especial fue para Matar a Jesús, dirigida por la colombiana Laura Mora, también su guionista, quien presenta una trama que genera múltiples preguntas en torno a conflictos morales, el sentido de la violencia y la venganza.

Argentina, con La novia del desierto, de Valeria Pivato y María Cecilia Atán, obtuvo el Coral a la Mejor Ópera prima que alcanzó además el colateral de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano a través del Cibervoto.
El esperado Premio del Público, entregado por el presidente del Festival, fue para Sergio & Serguéi, con dirección y guion de Ernesto Daranas (Los dioses rotos, Conducta, Premio Coral 2014), ratificando que el público cubano anima y gusta de sus películas. También recibió el colateral Premio Vitral de la Asociación Cubana del Audiovisual.
Esta cinta tuvo una amplia conferencia de prensa en la sala Taganana del hotel Nacional en la que participaron su director y algunos integrantes del elenco, entre ellos Héctor Noas y Yuliet Cruz y el norteamericano Ron Perlman quien a una pregunta respondió: «Para mí fue especial esta experiencia porque siempre había querido venir a Cuba y no solo lo logré, sino que acabé haciendo un proyecto en conjunto con creadores cubanos. Esto me convierte también en el primer norteamericano en formar parte de un filme no producido por Estados Unidos en Cuba».
LOS DOCUMENTALES, LA ANIMACIÓN Y OTROS
En cortometraje documental el Coral fue para La casa de los lúpulos, de Paula Hopf (México), y en largo, el Especial del jurado para El pacto de Adriana, de la chilena Lissette Orozco, que sumó los colaterales de la Federación de Escuelas de Imagen y Sonido de América Latina (FEISAL) y el Memoria del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, mientras el Coral correspondió a Baronesa, de Juliana Antunes (Brasil).
Los animados, no tan representados en el concurso, también fueron recompensados. Una mención a Lupus, de Carlos López Salamanca (Colombia); Premio para el corto Cerulia, de Sofía Carrillo (México); Especial para Los dos príncipes, de Adanoe Lima y Yemelí Cruz (Cuba) y Coral para el largo El libro de Lila, de Marcela Rincón (Colombia).
La importante sección oficial Guion Inédito aceptó 26 y el jurado se decidió por entregar dos menciones a: Kiribati, de Vladimir Cruz (Cuba) y a Planta permanente, de Ezequiel Radusky y Diego Lerman (Argentina) y conceder el Premio a La pecera, de Glorimar Marrero (Puerto Rico).
El Coral al Mejor cartel correspondió a Diana Carmenate por ¿Qué Remedio? La Parranda, dirigido por Daniela Muñiz (Cuba).
El jurado de la Asociación Católica Mundial para la Comunicación (SIGNIS) se decantó por Brasil y entregó mención a Plaza París, de Lucía Murat y el Premio para A tus ojos, de Carolina Jabor.
Los muy deseados premios de Post-producción fueron concedidos por varias empresas: Habanero Films reconoció a Los Helechos, de Antolín Prieto (Perú); la Burbuja de Sonido, a Caballo de Mar, de Ignacio Busquier (Argentina); Boogieman Media a Foto Estudio Luisita, de Sol Miraglia (Argentina) y Aracne DC y Arte Sonora, al documental Silvia, de María Silvia Esteve (Argentina).
El Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano es uno de los eventos culturales de más arraigo en Cuba, seguido desde su inicio por miles de cinéfilos que aun lo hacen, a pesar que La Habana tiene muy reducidas sus salas de exhibición.
De cualquier manera ha habido y hay mucho cine, mucha pasión. El 2018 será seguramente momento de gran festejo, pues se celebrará el aniversario 40 de un Festival que sigue siendo camino de encuentro para los cineastas latinoamericanos, entre sí y con su público, y por demás será dedicado al gran Tomás Gutiérrez Alea (Memorias del Subdesarrollo, Fresa y Chocolate) en su 90 cumpleaños.











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