ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
La serie Calles de Nueva York. Foto: Rigoberto Mena

Dejarse inspirar por la inagotable fuente de la realidad circundante y reflejarla en sus obras, tejer conceptos en la imaginación que luego se transforman en cuadros, sumar sueños y experiencias de la cotidianidad en los estilos del arte cubano y universal que corresponden a sus temperamentos, son características esenciales de los artistas cubanos. Dos de ellos, Rigoberto Mena y Alejandro García no son una excepción.

En la muestra Al dente, abierta en Galería Habana (Línea, entre F y E, Vedado), unen sus creaciones que desandan caminos de la abstracción, entre otros conceptos que despiertan mucho interés en las retinas de quienes deciden traspasar el umbral de esa institución cubana del arte. De abstracciones, podemos decir, está hecho el mundo, y ellos saben dónde encontrarlas y cómo construirlas.

RIGOBERTO MENA ¿TRAS EL ADN DE LA CIUDAD?

Hace muchos años, cual arqueólogo, el creador escarba en la ciudad buscando huellas y el ADN, para traducir en sus cuadros historias/realidades que le enriquecen esas visiones abstractas del mundo, recogidas caminando por la ciudad…

De su reciente paso por  Nueva York, Mena desembocó en el asfalto, y no en los muros que eran su campo de acción, la zona experimental de donde extraía materia viva para la creación. Para acercarnos ahora a una serie titulada Calles de Nueva York, (un conjunto de técnicas mixta sobre tela y papel), donde la espléndida ciudad le permeó la inspiración. Pero no mirando hacia los rascacielos sembrados en el horizonte, sino en el suelo donde queda la impronta del ir y venir de autos/transeúntes que dejan sus marcas.

El devenir pictórico de Rigoberto Mena (graduado de Diseño informacional, 1987), está animado por una corriente interior que siempre –desnuda de alegorías fortuitas- camina tras una esencia testimonial. Todo ello favorece el azar/la indeterminación como elementos constitutivos de su trabajo, y a la experimentación que es también objeto del juego.

Allí el espacio sigue siendo rico en materia, matices, signos y en una fragmentación que incide en la
irregularidad del plano. El color es gestual, complementario y en transparencia, se puede añadir. Los planos son cerrados y en contadas ocasiones se abren y permanecen en su propia valoración. El color, en el que proliferan los negros y ocres, y por donde se escapan de vez en cuando algunas luces de rojos/blancos/amarillos entre manchas y veladuras, motiva un formato envolvente que establece vínculos con el espectador. Lejos de cualquier énfasis pictoricista, él establece su propuesta sobre una economía de acentos de delicada estrategia. De ahí que cuando desarrolla el planteamiento de la muestra como una intervención global y unitaria sobre el espacio expositivo concebido a priori, sí resulta finalmente esencial en su actuación la reordenación a que somete el material que la compone: las huellas en las calles de NY, estableciendo una cadencia visual de formatos y relaciones analógicas que fuerzan el aislamiento visual de cada pieza a favor de una lectura que reproduce en cierto modo, a escala general, el sentido que orienta su actuación en cada intervención concreta. En cada caso particular, y finalmente, en la secuencia en que  enlaza su discurso, se transparenta su interés por el desarrollo de una sutil estructura cuya musicalidad nace de un certero sentido del equilibrio, de una arquitectura que huye de todo énfasis retórico.

ALEJANDRO GARCÍA, ARQUITECTURA PICTÓRICA

Cada creador es una suma de referencias, y se ve obligado a enfrentarse a aquello que hereda y aquello que percibe, halla, experimenta y busca. La síntesis resultante continúa sujeta a cambios y a una permanente evolución.  En esta oportunidad el artista acerca una suerte de instalación Pintura sólida, que se nutre de su obra plástica –de diferentes etapas y años- en un todo compacto, uniendo  un conjunto de cuadros unos tras otros, en un ensamblaje que se fusionan entre ellos y luego a una de las columnas de la galería para reafirmar el concepto ¿escultórico? ¿arquitectónico?  de la pintura… Para quienes no conocen su obra y no alcancen a verla en su totalidad por la forma en que se exponen valgan estas notas:

Energía/pasión por el acto de pintar, y una secuencia narrativa que empieza y acaba  en sí misma, son adjetivos palpables en las creaciones de Alejandro García, que ahora regresa con nuevas ideas del arte. En ellas,  el creador (Ciudad de La Habana, l974) y graduado de San Alejandro en pintura y dibujo, incita, sin proponérselo, a incursionar en el carácter simbólico de sus aparentemente simples contenidos, a mover resortes de la subjetividad. La tensión de los contrarios, que no suprime sino que energetiza la composición de los cuadros de Alejandro García está dada por una sabia relación entre la grafía de sus trazos (con el valor que su manejo tiene para la pintura abstracta), contrapuestos al espacio negativo que les ofrecen los fondos planos.. De allí el ritmo de sus brochazos y la soltura con que ataca la tela, donde construye, con acento expresionista, obras originales armadas con lenguajes diferentes donde anidan las metáforas y  sueños que cabalgan cotidianamente por el pensamiento del artista.

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Marinés dijo:

1

1 de diciembre de 2017

11:51:54


"Deriva" es el título de la exposición personal de Ariamna Contino que inauguró Galería Habana el miércoles 29 de noviembre de 2017 a las 6pm. Revisen esto por favor.