ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Manuela, el rostro rebelde del cine cubano, del realizador Manuel Jorge, es un documental consagrado a la actriz Adela Legrá, substancial figura de la cinematografía de la isla.

Adela Legrá en el tercer cuento de Lucía dio para siempre una imagen rotunda para el cine cubano. Foto: Cortesía del ICAIC

El audiovisual, producido por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), es un homenaje a esta notable figura de la gran pantalla cubana, que fuera descubierta en 1966 por el relevante director Humberto Solás (1941-2008), en el icónico cortometraje Manuela.

El director y crítico de cine Eduardo Manet escribiría en su columna en el diario Granma el 4 de agosto de 1966: «Poco más de media hora de proyección, bastó para que Humberto Solás realizara una de esas obras que desafían el paso del tiempo. Manuela será mañana, como es hoy, una cinta rejuvenecedora, apasionada y apasionante. Ofrece una calidad poética de la que sería injusto extraer tal o cual momento. Y ofrece algo más, no tan sencillo de conseguir como a primera vista parece: una regocijante cubanidad».

Sobre su encuentro con Solás, la actriz ha recordado en varias entrevistas: «Estaba en Baracoa recogiendo café como activista de la Federación de Mujeres Cubanas, y él buscaba una mujer campesina, con esos rasgos que tan bien nos definen, para hacer Manuela. Yo era muy rebelde, la gente me decía que si caía en un río nadaría contra la corriente. Me hizo arrastrarme, cruzar cercas, subir árboles, me hizo reír y llorar».

Después vendría en 1968 nada menos que Lucía, filme que ha sido incluido, en más de una encuesta, como uno de los más notables de la historia del cine latinoamericano. Tres cuentos enlazados por un nombre, en los finales del siglo XIX, la década del treinta y de los inicios de la época revolucionaria en el siglo XX. Raquel Revuelta, Eslinda Núñez y Adela Legrá serán, en ese orden, las tres Lucías.

Ahora este documental, Manuela, el rostro rebelde del cine cubano, abre puertas para conocer mejor a una personalidad como Adela, sencilla, fuerte, voluntariosa. Nacida en el Valle de Caujerí, creció en Caimanera, ambos en la provincia de Guantánamo, y vive hoy en la ciudad de Santiago de Cuba. Cuando hace Manuela, a los 22 años, ya tenia tres hijos, ahora tiene cuatro, y a sus 78 años tiene nietos y hasta bisnietos.

El audiovisual tuvo su première en el Festival Internacional de Cine de Gibara, en abril último, cuando a Adela, Eslinda Núñez y Raquel Revuelta (post mortem), le conceden el primer Premio Lucía, instituido este 2017 a propuesta del actor Jorge Perugorría, actual presidente del encuentro.

Este merecido, aunque tardío, documental, marca momentos importantes en la vida artística de Legrá. Es el séptimo del realizador Manuel Jorge, quien en su prolongado paso, más de cuatro décadas por distintas áreas del cine cubano, ha trabajado con relevantes directores, entre ellos el propio Solás, Tomas Gutiérrez Alea, Manuel Octavio Gómez y Fernando Pérez.

En su quehacer cuenta títulos dedicados a Candita Batista, llamada «la vedette negra de Cuba»; a la inolvidable cantante Esther Borja, a la soprano Maria Eugenia Barrios, al compositor Enrique Bonnet y a la recordada Moraima Secadas, del famoso Cuarteto D’Aida.

En diálogo con Manuel Jorge, el documentalista explicó para nuestros lectores que la idea de hacerle un audiovisual a la Legrá surgió en el 2014 en Santiago de Cuba, durante el Festival Félix B. Caignet. «Ella estaba algo dolida de que no siempre se ha apreciado su trabajo para el cine cubano, yo mismo considero que es una figura un poco olvidada en el panorama fílmico del país y entonces le prometí hacerle un documental».

Sobre el titulo de su documental reconoció que no podía dejar de incluir el nombre Manuela « porque fue el primer protagónico que hizo Adela Legrá, siendo una campesina sin conocimientos del cine».

Manuel Jorge comentó que en la première en Gibara tuvo «un gran apoyo emocional de grandes personalidades, como Benicio del Toro, Imanol Arias, Victoria Abril, Eslinda Núñez. Ellos se emocionaron mucho con los testimonios, de lo que ha hecho Adela».

Con respecto a la estructura del documental, el realizador explicó que se decidió por «un montaje paralelo. Hago una entrevista con Adela y a su vez introduzco escenas de sus películas y entrevistas a directores, actores y fotógrafos que han trabajado con ella».

Sin pretenderlo, en 40 minutos, Manuel Jorge hizo un resumen del cine cubano, porque ella empezó en 1966 con Solas en Manuela y luego participó en numerosos filmes, y a lo largo del documental están los comentarios de Manuel Mendoza , el productor de Manuela; directores como Jorge Fuentes (La gran rebelión), Enrique Pineda (Aquella larga noche ), quien compara a Adela con Anna Magnani; fotógrafos Raúl Rodríguez (Rancheador), Ángel Alderete (La gran rebelión) y Rafael Solís (Barrio Cuba) y Sergio Benvenuto, sobrino y colaborador de Humberto Solás, quien habla del método de actuación de Humberto con Adela, «muy natural, espontáneo, fuerte, provocador».

La actriz Isabel Santos, quien protagonizó Miel para Ochún (de Solás), donde Adela retoma la imagen de Manuela, afirma en el documental: «hay un antes y un después con Adela» y Eslinda Núñez asegura: «su rostro ha hecho historia en el cine cubano con su sombrero de yarey».

Adela Legrá será por siempre la Lucia de la toalla y el sombrero. El documental Manuela, el rostro rebelde del cine cubano, es justo homenaje a una actriz que ha dado una imagen imperecedera al cine cubano.

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