ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Ensayo de Carmen: Viengsay Valdés ensaya a Grettel Morejón y Patricio Revé. Foto: Nancy Reyes

Desde el pasado 22 de mayo el mundo de la danza ha venido rindiendo homenaje al bailarín, coreógrafo, maestro y director artístico Alberto Alonso, en ocasión de celebrarse este año el centenario de su natalicio. Han sido merecidos tributos a quien ocupa un sitial relevante en el acontecer danzario de su país y también en el de Latinoamérica y el mundo, por la profusa y meritoria labor que desempeñó hasta su muerte, el 31 de diciembre del 2007.

Y es que Alberto Alonso pertenece, sobre todo, a esa respetable estirpe que son los forjadores. No hay que olvidar que en 1931, al ingresar en la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro Arte Musical de La Habana, se convirtió en el primer alumno masculino en estudiar ballet en Cuba y, dos años después, en el primer bailarín profesional cubano, al ingresar en la huestes del Ballet Ruso de Montecarlo y el Ballet Ruso del Coronel de Basil, con las que actuó en países de Europa, Australia, Nueva Zelandia, Canadá y los Estados Unidos. Recordemos también que en 1942, ya devenido Director de la Escuela de Pro Arte, se convirtió en el padre de la coreografía cubana, tras el estreno de su ballet Preludios, con música de Lizt.

El 28 de octubre de 1948 figuró entre los fundadores del hoy Ballet Nacional de Cuba, del cual fue director artístico, primer bailarín y coreógrafo, en distintas etapas de su historia. La obra creadora de Alberto Alonso fue numerosa y diversa, sin embargo, hay una que le valió el mayor reconocimiento a nivel mundial. Se trata de Carmen, estrenada en 1967, de manera casi simultánea por el Ballet Bolschoi de Moscú, con Maya Plisetskaya (abril 20), y por el Ballet Nacional de Cuba, centralizado por Alicia Alonso (agosto 1). A partir de las interpretaciones de esas dos célebres bailarinas, Carmen alcanzó tan alta jerarquía que permitió otras puestas, en numerosas compañías de países de Europa, Asia, Latinoamérica y los Estados Unidos.

Cuba no ha estado ausente en los tributos al centenario del ilustre creador, ya que en el Museo Nacional de la Danza fue abierta la exposición Antes del alba: un ballet precursor, que llevó por vez primera a la escena las problemáticas sociales de la Cuba de entonces  e incorporó las esencias de nuestros bailes populares, especialmente los de origen africano a la técnica académica, en ocasión de las siete décadas de su estreno.

También la televisión cubana, medio al que aportó muchísimo, le dedicó una emisión especial del programa La danza eterna, y se realizó un coloquio titulado Alberto Alonso, 100 años en la danza organizado por la Facultad de Arte Danzario de la Universidad de las Artes y la Asociación de Artistas Escénicos de la Uneac. A estos homenajes hay que sumar las puestas en escena de las versiones de Carmen, realizadas por Eduardo Veitía para el Ballet Español de Cuba; la de Carlos Acosta para la compañía Acosta Danza y la del alemán Peter Breuer para el Ballet de Camagüey, que de una manera u otra se inspiran en la realizada por Alberto.

En el Ballet Nacional de Cuba la historia de Carmen ha continuado viviendo en las nuevas generaciones de intérpretes que han asumido sus roles, conscientes de que se enfrentan a una obra maestra. Es por ello que la compañía ha escogido su versión para rendirle tributo, con siete representaciones de la obra, los días 6, 7, 8, 12, 13, 14 y 15 de octubre con un elenco que incluye a Viengsay Valdés, Anette Delgado, Sadaise Arencibia y Grettel Morejón (Carmen); Patricio Revé, Rafael Quenedit  y Adrián Sánchez (Don José); Ariel Martínez y Patricio Revé (Torero Escamillo); Ariel Martínez, Adrián Sánchez y Adniel Reyes (Zúñiga) y Glenda García, Ginette Moncho y Claudia García, en el rol de El Destino.

Me unió una estrecha relación con Alberto que duró desde mi entrada a la compañía en 1970, hasta que partió de ella en 1993. Grande fue el aprendizaje que recibí de él y al dedicarle este recuerdo vienen a mi mente las palabras que me regaló para el pequeño libro que escribí sobre él en 1990. «…El pueblo cubano ha tenido la posibilidad de lanzarse al futuro con un conocimiento coreográfico y danzario muy alto. El movimiento danzario y el pueblo cubano están informados de cómo va la danza mundial en sus niveles más altos. Esa posibilidad es algo maravilloso, fantástico diría yo.

Siento la gran satisfacción de haber puesto un modesto granito de arena en el gran movimiento cultural de mi país».
Cuba así lo reconoce y lo ratifica colocándolo en el alto sitial que merece, no solo en la esfera del ballet sino también en el de otras expresiones de nuestra danza profesional.


* Historiador del Ballet Nacional de Cuba.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Benjamin Berdion Martinez dijo:

1

30 de septiembre de 2017

05:34:56


Gracias Miguel Cabrera, recordar a los grandes es un justo tributo a la verdad y la historia, el Ballet de Cuba le debe mucho a los Alonso, viene a mi mente la actuación en Santiago de Cuba, cuando le entregue a Alicia un poema en nombre del Taller Literario de la Ciudad. Gracias

Luis Roberto Choy López dijo:

2

30 de septiembre de 2017

12:58:05


Honrar honra. Alberto Alonso fue, junto a Fernando y Alicia, el germen de lo que sería la escuela cubana de ballet y el Ballet Nacional de Cuba. Fue, además, nuestro primer estudiante de ballet, nuestro primer bailarín clásico profesional, el padre de la coreografía cubana y nuestro coreógrafo más universal. Gracias a Alberto el ballet de la televisión cubana --con figuras como Elena del Cueto y Sonia Calero-- tuvo, desde sus inicios, una calidad excepcional. Además de ser un ser humano extraordinario, Alberto fue, es y será un hito, un espacio de luz, de la danza cubana.

Lázaro Reguera Aguila dijo:

3

6 de octubre de 2017

07:24:23


Muy lindo y merecido este comentario de Miguel Cabrera sobre Alberto Alonso, pero faltó mencionar el homenaje del Ballet Laura Alonso en la sala Garcia Lorca con obras de su creación, entre ellas, el Guije, que hizo recordar a mi generación una etapa muy linda del BNC, gracias

Guillermo Moran Loyola dijo:

4

9 de octubre de 2017

14:17:49


El Baller Nacional de Cuba, y Cuba siempre recordarán a un gran coreógrafo que vivirá eternamente en nuestras mentes y en nuestros corazones. Sinceramente, ver a los pininos nuevos ya consagrarse en escena, es un orgullo que va en la figura de Alicia, Fernando, y Alberto Alonso, el gran mérito de haber creado una escuela tan dedicada y prestigiosa, tan talentosa, de la cual los cubanos nos sentimos orgullosos. Ese Ballet Carmen, vivirá eternamente, por los siglos de los siglos. FELICIDADES.